Electricidad en Uzbekistán en 2023
En 2023, Uzbekistán depende principalmente de los combustibles fósiles para su generación de electricidad, con más del 87% proveniente de estas fuentes. La mayor parte, más del 78%, proviene del gas, mientras que el carbón representa alrededor del 7%. Las energías bajas en carbono, que son esenciales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combatir el cambio climático, constituyen cerca de un 9% de la electricidad del país, de las cuales casi la totalidad es proporcionada por la energía hidroeléctrica. Por otro lado, las importaciones netas de electricidad representan alrededor del 4% de la generación total, indicando una cierta dependencia de la energía externa.
¿Está creciendo la electricidad en Uzbekistán?
Analizando el crecimiento del consumo eléctrico en Uzbekistán, la situación parece preocupante ya que no solo no ha crecido, sino que se ha reducido en comparación con el máximo histórico. En 2023, el consumo de electricidad por persona es de 2221 kWh, lo que representa una disminución de 672 kWh por persona respecto al récord de 1987. En el mismo sentido, la generación de electricidad baja en carbono ha decrecido desde su récord en 1988, pasando de 368 kWh por persona a tan solo 198 kWh. Estos descensos sugieren que el país debe redoblar sus esfuerzos para incrementar su capacidad de generación eléctrica, especialmente de fuentes bajas en carbono.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Uzbekistán podría considerar aprender de otras regiones que han tenido éxito en este ámbito. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia generan más de la mitad de su electricidad a partir de la energía nuclear, mientras que Estados de Estados Unidos como Nevada han aprovechado el potencial solar, generando el 35% de su electricidad mediante esta fuente. Adoptar tecnologías solares y nucleares podría ayudar significativamente a Uzbekistán a reducir su dependencia de los combustibles fósiles y situarse en una posición más favorable en términos de sostenibilidad energética. Además, con la caída de los costos de la energía solar y la importancia creciente de la energía nuclear en el mix energético mundial, avanzar en estas áreas sería un paso estratégico para el futuro del país.
Historia
La historia del desarrollo de electricidad baja en carbono en Uzbekistán ha estado marcada por fluctuaciones principalmente en la producción hidroeléctrica. En los años 1980 y principios de los 1990, hubo incrementos significativos, con picos como el de 1987, cuando la producción hidroeléctrica aumentó en 2.2 TWh. Sin embargo, a partir de 2000, se observaron más caídas que aumentos, incluyendo un descenso notable de 4.2 TWh en 2006. La falta de estabilidad y crecimiento en esta área indica una necesidad urgente de diversificación y expansión de otras fuentes bajas en carbono, como la solar y nuclear, para asegurar un suministro energético más limpio y estable para las futuras generaciones de Uzbekistán.












