Tayikistán se enorgullece de obtener más del 88% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, principalmente gracias a la energía hidroeléctrica. Este logro destaca a Tayikistán como un país que promueve una matriz energética limpia y sostenible, reduciendo su dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, más del 10% de su electricidad todavía proviene de combustibles fósiles, como el carbón y el gas, lo que presenta una oportunidad de mejora. Para enfrentar la necesidad de electrificar sectores como el transporte, la calefacción y la industria, se requerirá una expansión significativa de su capacidad de generación eléctrica.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Tayikistán?
A pesar de estos avances en energía limpia, el consumo total de electricidad en Tayikistán ha disminuido en comparación con décadas anteriores. En 2024, el consumo por persona fue de 2143 kWh, una reducción notable de casi 1500 kWh por persona respecto al récord de 1990. También se observó una disminución en la generación de electricidad baja en carbono, registrando 1904 kWh por persona en 2024, comparado con 3056 kWh por persona en 1990. Estos datos reflejan un desafío en el crecimiento de la electricidad necesaria para futuros procesos de electrificación.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Tayikistán debería considerar seriamente la expansión de sus capacidades nucleares y solares. La energía nuclear y solar no solo son fuentes limpias y sostenibles, sino que también tienen el potencial de suministrar electricidad de manera constante y a gran escala. Fomentar inversiones en estas áreas podría ser clave para satisfacer la demanda futura de energía del país, reduciendo aún más la dependencia de los combustibles fósiles y contribuyendo al combate contra el cambio climático y la contaminación del aire.
Historia
Mirando hacia atrás, la historia de la electricidad baja en carbono en Tayikistán muestra fluctuaciones significativas en la generación hidroeléctrica. Durante la década de los 90, especialmente en 1993, 1999, y 2000, se registraron tanto aumentos como disminuciones en esta área. En los años 2000, se observó un crecimiento más constante aunque a veces interrumpido, como en 2008. En la década pasada, el país mostró ciertas recuperaciones, especialmente con crecimiento positivo en varios años entre 2012 y 2023, incluido un notable aumento en 2018 y 2022. Estas estadísticas subrayan la importancia de diversificar y estabilizar la matriz energética con fuentes limpias adicionales más allá de la hidroeléctrica.