En 2024, la República Dominicana depende en gran medida de la electricidad generada a partir de combustibles fósiles, con más de cuatro quintas partes de su electricidad proveniente de fuentes como el gas y el carbón. El gas por sí solo representa aproximadamente el 41% de la generación, mientras que el carbón constituye cerca del 30%. Por otro lado, la electricidad baja en carbono representa alrededor del 17% del total, distribuida equitativamente entre la energía hidroeléctrica, la solar y la eólica, cada una contribuyendo con casi el 6%. Este panorama energético evidencia una prevalencia significativa de combustibles fósiles sobre las fuentes limpias, lo cual es preocupante debido al impacto negativo de las emisiones de carbono sobre el clima y la calidad del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en República Dominicana?
En cuanto al crecimiento eléctrico, República Dominicana ha mostrado un incremento en el consumo de electricidad per cápita, alcanzando 2204 kWh por persona en 2024, lo que representa un aumento de 99 kWh respecto al récord anterior de 2023. Este crecimiento no solo es un indicativo de una mayor demanda y uso de electricidad, sino que también refleja un aumento en la generación baja en carbono, que alcanzó 367 kWh por persona, 24 kWh más que el récord de 2021. Sin embargo, este crecimiento moderado en la electricidad baja en carbono resalta la necesidad urgente de una mayor expansión para enfrentar los desafíos ambientales y satisfacer la creciente demanda energética del futuro.
Sugerencias
Para fortalecer la generación de electricidad baja en carbono, la República Dominicana puede aprender de regiones exitosas en esta transición. Por ejemplo, Dinamarca ha logrado que casi el 60% de su electricidad provenga de energía eólica, mientras que estados como Iowa en Estados Unidos también han alcanzado un impresionante 60% gracias a esta fuente. Asimismo, el potencial de la energía solar es evidente en lugares como Nevada y California, donde la electricidad generada a partir de solar representa casi un tercio del total. Al seguir el ejemplo de estas regiones, la República Dominicana podría considerar la ampliación de su capacidad solar y eólica, además de explorar el desarrollo de energía nuclear, una estrategia que con éxito ha respaldado la producción de electricidad baja en carbono en países como Francia y Corea del Sur.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en la República Dominicana ha experimentado varios altibajos a lo largo de las décadas. A finales de los años 70 y comienzos de los años 80, se observaron incrementos en la generación hidroeléctrica, pero desde entonces esta fuente ha presentado fluctuaciones notables, con descensos significativos como el de 1989 y el de 2022. Sin embargo, en años más recientes, en 2023 se observó un repunte en las energías solar y eólica, con un aumento de 0.9 TWh cada una. Estos últimos datos reflejan un enfoque renovado hacia el fortalecimiento de estas fuentes limpias, proporcionando un indicio alentador para el futuro de la electricidad sostenible en el país. Para continuar con esta trayectoria positiva, es esencial que la República Dominicana invierta en infraestructuras que apoyen una transición hacia fuentes de electricidad más limpias y sostenibles.