En el 2025, Kazajistán se encuentra en una situación en la que los combustibles fósiles dominan su generación eléctrica, representando más del 85% del total. De este porcentaje, el carbón aporta poco más de la mitad, mientras que el gas proporciona cerca de un tercio. En cuanto a las fuentes de energía baja en carbono, su contribución es considerablemente menor, siendo alrededor del 15%. De esta parte más sostenible del suministro eléctrico, la energía hidroeléctrica representa más de la mitad, y la energía eólica aporta casi un tercio. La energía solar, por su parte, apenas supera el 1%, lo que indica que Kazajistán tiene un terreno amplio para ampliar sus fuentes de energía limpia, especialmente la solar y la nuclear, para mejorar la sostenibilidad y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
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¿Está creciendo la electricidad en Kazajistán?
Cuando se observa el consumo total de electricidad en Kazajistán, es preocupante notar que el nivel actual es de 5898 kWh/persona, lo cual es inferior al máximo registrado de 6105 kWh/persona en 1990. Esta disminución en el consumo total de electricidad sugiere una falta de crecimiento en la demanda o la capacidad de suministro. Sin embargo, hay un aspecto positivo en la generación baja en carbono, que ha alcanzado un nuevo récord con 862 kWh/persona, superando el máximo anterior del 2024 por 6 kWh/persona. Esto es una señal alentadora, aunque el crecimiento es modesto, indicando que todavía queda mucho por hacer para ampliar significativamente la proporción de fuentes de energía sustentable en la matriz eléctrica del país.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Kazajistán puede inspirarse en regiones que han tenido éxito en expandir sus fuentes de energía limpia. Países como Francia y Eslovaquia han demostrado el poder del nuclear, con más de la mitad de su electricidad proveniente de este tipo de energía. Además, las naciones que han maximizado el uso de la energía eólica, como Dinamarca con un 60%, proveen un ejemplo viable para Kazajistán al aprovechar su potencial eólico. La expansión de solar también surge como una opción crucial, con países como Chile y California generando alrededor de un tercio de su electricidad a partir de la solar. En resumen, Kazajistán debería considerar el aumento masivo de la capacidad tanto nuclear como solar, para asegurar un suministro eléctrico más limpio y estable.
Historia
Históricamente, Kazajistán ha mostrado fluctuaciones en su generación eléctrica baja en carbono. Durante finales de los años 80 y principios de los años 90, la energía hidroeléctrica incrementó modestamente, pero esto fue seguido por una serie de caídas en los años posteriores. Desde el año 2000, ha habido picos y valles significativos, incluyendo un notable crecimiento en 2016, que fue seguido por una caída en 2018. Más recientemente, la energía eólica ha mostrado un crecimiento consistente desde 2021, y el impulso se ha mantenido hasta 2025 con incrementos anuales intensificados. Estos patrones subrayan la necesidad de una estrategia más estable y continua para introducir fuentes de energía baja en carbono, en lugar de eventuales picos y caídas, con el objetivo de avanzar hacia una mezcla más sostenible y ecológicamente responsable.





