Actualmente, en el año 2025, Portugal se encuentra en una posición interesante respecto al consumo de electricidad. Más de dos tercios de la electricidad consumida proviene de fuentes de energía baja en carbono. La energía hidroeléctrica representa casi una tercera parte de este total, mientras que la energía eólica aporta poco más de una quinta parte. Las importaciones netas también juegan un papel importante, sumando más del 15% de la electricidad baja en carbono consumida. En menor medida, pero aún significativa, la energía solar contribuye con casi el 14% del total. En contraste, los combustibles fósiles, con el gas como principal representante, suponen menos de una sexta parte del consumo total, algo que es alentador desde la perspectiva medioambiental, porque indica un creciente compromiso con la reducción de emisiones contaminantes.
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¿Está creciendo la electricidad en Portugal?
En términos de crecimiento del consumo eléctrico, Portugal ha mostrado un incremento significativo. La última cifra registrada de consumo eléctrico por persona es de 6056 kWh, lo que representa un incremento de 225 kWh respecto al récord anterior de 2016. Este aumento refleja un avance en la electrificación del país y posiblemente una mayor integración de tecnologías limpias. En relación con la electricidad generada a partir de fuentes bajas en carbono, se observa también un incremento ligero al comparar con el récord de 2024. Este crecimiento, aunque modesto, es crucial en el camino hacia una red eléctrica más limpia y sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Portugal podría expandir las capacidades en solar y eólica, dado que ya son fuentes importantes en el mix energético del país. Además, podría aprender de regiones exitosas como Dinamarca o Iowa, que tienen un alto porcentaje de generación eólica. Si Portugal contemplara la introducción de energía nuclear, existen ejemplos como Francia y Eslovaquia, donde esta fuente representa una gran parte de la generación eléctrica. La combinación de estas tecnologías podría ayudar a Portugal a reducir aún más su dependencia de los combustibles fósiles, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático y mejorando la calidad del aire.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Portugal, basada en la energía hidroeléctrica principalmente, ha mostrado variaciones significativas. En las décadas recientes, especialmente desde finales del siglo XX, ha habido momentos de aumento y disminución en la generación hidroeléctrica. Por ejemplo, durante los años 80 y 90, hubo variaciones considerables con disminuciones notables en 1989 y 1999, pero también aumentos alentadores, como en 2003 y 2010, que superaron los 7 TWh. Estos altibajos reflejan la dependencia del país de esta fuente específica, que tiende a ser sensible a cambios climáticos y de caudal. Es crucial que Portugal diversifique su cartera de energías bajas en carbono para aumentar la estabilidad de su red eléctrica.





