En el último año, de septiembre de 2024 a agosto de 2025, Pensilvania ha dependido en gran medida de los combustibles fósiles para satisfacer sus necesidades de electricidad, con más del 65% de su generación proveniente de estas fuentes, principalmente del gas, que representa cerca del 58.5%. Sin embargo, más de un tercio de la electricidad generada en el estado es de fuentes bajas en carbono, predominando la energía nuclear con poco más del 30%, mientras que las energías eólica y solar contribuyen en menor medida, con aproximadamente 1.5% y 1.2% respectivamente. Esta mezcla de generación de electricidad refleja una dependencia significativa de fuentes de energía contaminantes, aunque también hay esfuerzos notablemente importantes en generación baja en carbono gracias al sector nuclear.
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¿Está creciendo la electricidad en Pensilvania?
En términos de crecimiento de consumo eléctrico en Pensilvania, los datos más recientes muestran un ligero aumento respecto a las cifras históricas. En 2025, el consumo total de electricidad fue de 18,965 kWh por persona, lo que representa un incremento de 373 kWh por persona respecto al récord anterior de 2021. Sin embargo, aunque el consumo general ha crecido, la generación de electricidad baja en carbono ha disminuido desde su pico en 2018. En 2025, la generación de electricidad baja en carbono por persona fue de 6,503 kWh, una disminución de 788 kWh respecto al récord anterior. Esta caída en la generación baja en carbono es preocupante, ya que se necesita un enfoque más dirigido hacia la expansión de energía limpia para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Pensilvania puede considerar expandir su capacidad nuclear existente, dado que ya es una fuente significativa en el estado. Además, el estado puede aprender de otras regiones que utilizan eficazmente la energía eólica y solar. Por ejemplo, Iowa genera alrededor del 60% de su electricidad a partir de la energía eólica, y Francia se destaca por su impresionante dependencia de la energía nuclear, con un 70% de su electricidad procedente de esta fuente. California, al generar cerca del 29% de su electricidad a partir de energía solar, también ofrece un modelo a seguir. Inspirándose en estas regiones, Pensilvania podría avanzar hacia una matriz energética más limpia y sostenible, maximizando el uso de tecnologías existentes y pioneras en baja emisión de carbono.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Pensilvania ha visto cambios significativos en los últimos años. En la década de 2000, la generación nuclear tuvo fluctuaciones, con disminuciones notables en 2005 y 2009, y aumentos en 2007 y 2013. En 2010, la energía eólica comenzó a contribuir positivamente, con un incremento de 0.8 TWh, seguido por un aumento adicional en 2013. La energía hidroeléctrica también experimentó altibajos, con caídas significativas en 2005 y 2012, contrastadas con aumentos en 2011 y 2018. Sin embargo, el año 2020 fue particularmente problemático para la energía nuclear, con una disminución considerable de 6.7 TWh. Este patrón de dependencia y fluctuaciones resalta la necesidad urgente de nuevos desarrollos y expansiones en la capacidad de generación baja en carbono para lograr un sistema eléctrico más limpio y fiable.








