En la República Popular China, el consumo de electricidad actual refleja una combinación notable de fuentes de energía. Más de la mitad de la electricidad, aproximadamente el 58%, todavía proviene de combustibles fósiles, con el carbón siendo responsable de casi la totalidad de esta cifra, alrededor del 55%. A pesar de su dependencia continua de estos combustibles, existe un significativo compromiso con la generación de electricidad baja en carbono, que representa más del 41% de la matriz energética del país. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica lidera con aproximadamente 14%, seguida de cerca por la solar y eólica, cada una proporcionando alrededor del 10.5% de la electricidad. Es particularmente interesante observar cómo la energía solar se divide casi equitativamente entre instalaciones de gran escala (5.3%) y generaciones más pequeñas, cercanas a los consumidores (5.5%). La energía nuclear también juega un papel crucial, representando cerca del 5% de la electricidad.
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¿Está creciendo la electricidad en República Popular China?
Al abordar la cuestión del crecimiento del consumo de electricidad en la República Popular China, los números recientes muestran una tendencia al alza. En 2025, el consumo de electricidad ascendió a 7302 kWh por persona, superando el récord anterior de 7050 kWh por persona establecido en 2024. Este aumento de 253 kWh indica un incremento notable. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono muestra un crecimiento impresionante, alcanzando 3034 kWh por persona, superando su récord anterior de 2741 kWh en 2024, con un aumento de 293 kWh. Esto no solo refleja un crecimiento sostenido, sino también un compromiso significativo con la transición a fuentes de energía más limpias.
Sugerencias
Para mejorar la generación de electricidad baja en carbono, la República Popular China podría considerar expandir aún más su capacidad de energía eólica y solar, dado su éxito actual en estas áreas. Tomando ejemplos de otros países, podrían explorar aumentar significativamente la generación nuclear, como lo han hecho países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear proporciona una parte significativa de su electricidad. Del mismo modo, al observar el notable éxito de Dinamarca e Iowa en energía eólica, estos modelos podrían adaptar efectivamente las prácticas exitosas de estas regiones a las particularidades locales, permitiéndoles aprovechar al máximo su ya robusta infraestructura eólica y solar.
Historia
En términos de historia, desde principios de los años 2000, la República Popular China ha mostrado un crecimiento sostenido en su producción de electricidad baja en carbono. En la primera parte de la década de 2000, se registró un notable aumento en la energía hidroeléctrica, con grandes incrementos en varios años, como en 2004 y 2008. La energía eólica comenzó a ganar tracción hacia finales de la década de 2010, experimentando significativos incrementos año tras año, especialmente en 2021 y 2023. La energía solar también ha mostrado un crecimiento impresionante, particularmente en 2023. Sin embargo, no todo ha sido crecimiento constante, ya que 2023 vio una significativa disminución en la producción hidroeléctrica, un punto a considerar en futuros planes de expansión energética. Frente a estos hechos, la diversificación hacia energía solar y nuclear se convierte en un imperativo estratégico para asegurar un sistema energético robusto y sostenible.