En 2023, la situación del consumo de electricidad en Guatemala muestra un panorama predominantemente bajo en carbono. Más de las dos terceras partes de la electricidad del país provienen de fuentes limpias. Particularmente, la energía hidroeléctrica contribuye con un poco más del 40%, mientras que los biocombustibles representan casi un cuarto del total. Sin embargo, el país todavía depende en una proporción considerable de los combustibles fósiles, que constituyen aproximadamente un cuarto del consumo, siendo el carbón la mayor fuente en esta categoría con un 17%. Las importaciones netas contribuyen con una cuota reducida, mientras que la generación eólica y geotérmica aportan en conjunto cerca del 5%. La energía solar, aunque con una contribución modesta del 1.7%, aún tiene un largo camino por recorrer en su desarrollo.
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¿Está creciendo la electricidad en Guatemala?
Desafortunadamente, la electricidad total consumida ha sufrido un descenso en comparación con tiempos récord de 2021, alcanzando solo 769 kWh/persona, lo que representa una disminución de 112 kWh/persona. Esto implica que la generación de electricidad, especialmente de fuentes bajas en carbono, no está creciendo al ritmo necesario para satisfacer la demanda futura. Los datos recientes muestran que la generación de electricidad baja en carbono ha bajado a 553 kWh/persona, disminuyendo en 93 kWh/persona respecto a 2021. Esta caída es preocupante, especialmente considerando la necesidad urgente de aumentar el acceso a la electricidad limpia para combatir el cambio climático y mejorar la calidad del aire.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Guatemala podría aprender de regiones exitosas. Por ejemplo, Francia y Ucrania han logrado más de la mitad de su electricidad de energía nuclear, lo que resalta el potencial de esta fuente para una generación limpia sostenida. En el ámbito solar, California y Nevada han mostrado ser líderes al aprovechar su potencial solar extensivamente, alcanzando cerca de un tercio de su electricidad de esta fuente. Al adoptar estrategias similares, trayendo tanto energía solar como nuclear al frente, Guatemala podría asegurar un futuro energético más limpio y sostenible. Además, la expansión en la generación eólica, tomando ejemplos de Dinamarca e Iowa que han logrado una considerable cuota de su electricidad a través de esta fuente, podría fortalecer la matriz energética de Guatemala.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Guatemala ha experimentado fluctuaciones. Desde finales de los años 80, la energía hidroeléctrica ha visto incrementos significativos, como en 1986 y 2010, pero también caídas notables como en 2015 y 2023. En años recientes, 2021 fue un buen año para los biocombustibles con un aumento notable, mientras que, en 2022, se observó una ligera disminución. Estas variaciones subrayan la necesidad de establecer una estrategia energética más robusta y diversificada, especialmente mediante la implementación de tecnologías nucleares y solares que han demostrado ser fiables y efectivas en otras regiones del mundo.








