En Guatemala, el consumo de electricidad en el año 2023 muestra una notable predominancia de energía baja en carbono, que representa más de dos tercios del total. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica es la más importante, proporcionando casi el 41% de la electricidad del país. Los biocombustibles también tienen una presencia significativa, sumando casi una cuarta parte de la producción baja en carbono. Sin embargo, las fuentes de energía fósil todavía aportan aproximadamente un cuarto del total, siendo el carbón la principal fuente de este grupo con un 17%. Las otras formas de generación baja en carbono como la eólica y geotérmica tienen cada una cerca del 2%, y la solar contribuye con un pequeño 1.72%. Guatemala también se apoya en importaciones netas para un pequeño porcentaje adicional.
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¿Está creciendo la electricidad en Guatemala?
Pese a la notable proporción de generación baja en carbono que tiene Guatemala, el consumo total de electricidad ha disminuido en comparación con el pasado. El consumo per cápita en 2023 es de 769 kWh por persona, lo que representa una disminución significativa respecto al récord anterior de 881 kWh por persona en 2021, mostrando un cambio negativo de 112 kWh por persona. Este descenso es preocupante, ya que también ha afectado a la generación de electricidad baja en carbono, que experimentó un cambio negativo de 93 kWh por persona durante el mismo período. Esta contracción en el consumo es un indicativo de desafíos en el sector eléctrico, que debe ser abordado para asegurar un suministro adecuado y sostenible en el futuro.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Guatemala podría beneficiarse de las experiencias exitosas de otras regiones. Adaptar estrategias de países como Dinamarca o Iowa, que obtienen alrededor de un 60% y 58% respectivamente de su electricidad de la energía eólica, podría ser invaluable dado el potencial de los recursos eólicos en Guatemala. Además, la expansión de la energía solar, inspirada en estados como Nevada y California que obtienen más del 30% de su electricidad de la energía solar, representa otra oportunidad para aumentar la generación limpia. Aunque Guatemala no utiliza actualmente energía nuclear, los resultados obtenidos en países como Francia, donde esta fuente representa un formidable 67% de la generación eléctrica, sugieren que considerar el desarrollo de plantas nucleares podría ser una estrategia importante para convertir el mix energético del país hacia fuentes bajas en carbono más seguras y sostenibles.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Guatemala ha experimentado varias fluctuaciones. Desde mediados de la década de los 80 y hasta principios del 2000, la energía hidroeléctrica creció en diversas instancias significativas, como en 1986 con un aumento de 0.8 TWh, y en 2004 y 2005 con 0.4 TWh cada año. En las últimas dos décadas, ha habido períodos de crecimiento, como en 2017 donde se registró un incremento de 1.8 TWh, y caídas notables, como en 2023, que registró una caída de 1.4 TWh. La producción de biocombustibles vio un aumento destacado en 2021 de 1.1 TWh, aunque sufrió una disminución en 2022. La historia reciente sugiere que aunque hay ocasiones de gran productividad, estas no siempre son sostenibles. Este contexto refuerza la necesidad de diversificar y asegurar fuentes de energía bajas en carbono más robustas








