Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, dos tercios de la electricidad consumida en Polonia procedieron de combustibles fósiles, mientras que casi un tercio fue electricidad baja en carbono. El carbón aportó algo más de la mitad del total, un 51 %, y el gas cerca del 15 %. Entre las fuentes limpias, la energía eólica representó aproximadamente el 14 % y la solar el 13 %; los biocombustibles aportaron alrededor del 4 % y la energía hidroeléctrica cerca del 2 %. Polonia sigue dependiendo principalmente de los combustibles fósiles, cuya sustitución por electricidad limpia ayudaría a reducir las emisiones que provocan el cambio climático y la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Polonia?
La evolución de la electricidad en Polonia presenta dos tendencias distintas. El consumo total por habitante en 2026 fue de unos 4.340 kWh, todavía 256 kWh —aproximadamente un 6 %— por debajo del récord de 4.596 kWh registrado en 2018. Por tanto, el dato más reciente no refleja un nuevo máximo de consumo, una situación preocupante ante las necesidades futuras de electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial. En cambio, la generación de electricidad baja en carbono alcanzó un nuevo récord de 1.425 kWh por habitante, superando en 43 kWh, alrededor del 3 %, el máximo de 2025. Este avance limpio es positivo, aunque conviene acelerarlo.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Polonia debería ampliar la energía eólica y la solar, que ya aportan conjuntamente más de una cuarta parte de su electricidad, e incorporar generación nuclear. Entre las regiones europeas relevantes, Dinamarca obtiene el 57 % de su electricidad de la eólica, Lituania el 39 % y Alemania el 31 %: son referencias útiles para desarrollar más capacidad eólica y reforzar las redes eléctricas. En solar, Polonia puede aprender del despliegue a gran escala y del autoconsumo en lugares como los estados estadounidenses de California y Nevada, donde esta fuente genera el 31 % y el 35 % de la electricidad, respectivamente, adaptando esas experiencias a las condiciones locales. Para la nuclear, sus vecinos Eslovaquia y Chequia ofrecen ejemplos especialmente pertinentes, con participaciones del 66 % y el 41 %, mientras que Francia alcanza el 67 %. Combinar la expansión solar y eólica con una sólida aportación nuclear permitiría aumentar la disponibilidad de electricidad limpia y reducir la dependencia del carbón y el gas.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Polonia muestra un crecimiento cada vez más impulsado por la eólica y la solar. En 1990, la generación hidroeléctrica aumentó 1,7 TWh respecto al año anterior; posteriormente, los biocombustibles registraron incrementos de 1,6 TWh en 2009 y 2,5 TWh en 2012, antes de caer 2 TWh en 2016. Durante la década de 2010, la eólica avanzó repetidamente: sumó 1,5 TWh tanto en 2011 como en 2012, y acumuló otros aumentos entre 2014 y 2017, incluido uno de 3,2 TWh en 2015. Su retroceso de 2,1 TWh en 2018 fue un revés, seguido de una recuperación de 2,2 TWh en 2019. En la década de 2020, el crecimiento limpio se aceleró: la eólica añadió 3,5 TWh en 2022 y 4,4 TWh en 2023, mientras que la solar registró aumentos cada año entre 2021 y 2026. Destaca el salto solar de 6,6 TWh en 2024, seguido de 2,6 TWh en 2025 y 1,8 TWh en 2026: la expansión continúa, aunque estos últimos incrementos menores subrayan la importancia de recuperar un ritmo más rápido.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















