Entre agosto de 2025 y julio de 2026, alrededor del 45% de la electricidad consumida en Irlanda procedió de fuentes bajas en carbono, frente a casi el 40% de combustibles fósiles. La energía eólica fue la principal fuente limpia, con algo más del 35%, seguida de la solar, con un 4%, la energía hidroeléctrica, con aproximadamente un 3%, y los biocombustibles, con cerca del 3%. Entre los combustibles fósiles predominó el gas, que aportó el 39% de la electricidad total. Las importaciones netas cubrieron el 15% restante; los datos no permiten clasificarlas como bajas en carbono o fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Irlanda?
El crecimiento de la electricidad en Irlanda presenta dos caras. El consumo por habitante en 2026 fue de unos 6.700 kWh, todavía unos 160 kWh —aproximadamente un 2%— por debajo del récord de 2006, de unos 6.850 kWh. Por tanto, aún no se ha superado aquel máximo, aunque esta comparación por sí sola no indica si el consumo total está creciendo actualmente. En cambio, la generación eléctrica baja en carbono alcanzó un nuevo récord de unos 3.025 kWh por habitante, frente a los 2.801 kWh de 2025: un aumento de 224 kWh, equivalente al 8%. Este avance es una buena noticia, pero conviene impulsar también una mayor disponibilidad de electricidad limpia para atender la electrificación y la creciente demanda de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Irlanda debería ampliar la energía eólica, aprovechando una tecnología que ya aporta más de un tercio de su electricidad. Dinamarca, donde la eólica genera el 57%, ofrece una referencia especialmente pertinente; el estado estadounidense de Iowa alcanza también el 57%. La expansión solar puede complementar ese crecimiento: los Países Bajos obtienen el 19% de su electricidad de esta fuente y Alemania el 20%, ejemplos europeos útiles que muestran su potencial más allá de las regiones más soleadas. Irlanda también debería considerar incorporar generación nuclear, aprendiendo de Francia, donde aporta el 67% de la electricidad, y de Finlandia, donde representa el 38%. Una combinación de eólica, solar y nuclear, acompañada de redes e interconexiones reforzadas, permitiría aumentar la electricidad limpia y reducir la dependencia del gas, junto con sus emisiones y su contribución a la contaminación atmosférica.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono en Irlanda está marcada principalmente por el crecimiento eólico. En la segunda mitad de la década de 2000, la generación eólica aumentó 0,5 TWh en cada uno de los años 2005, 2006, 2008 y 2009. Durante la década de 2010 continuó avanzando, con incrementos destacados de 1,6 TWh en 2011 y 1,4 TWh en 2015, seguidos de aumentos de 1,3, 1,2 y 0,8 TWh entre 2017 y 2019. La generación hidroeléctrica bajó 0,5 TWh en 2010, y la eólica registró un retroceso de 0,4 TWh en 2016. En los años 2020, la eólica creció 2,1 TWh en 2020, cayó 1,8 TWh en 2021 y recuperó 1,4 TWh en 2022; después sumó 0,4 TWh en 2025 y 0,8 TWh en 2026. Los biocombustibles disminuyeron 0,5 TWh en 2023 y aumentaron 0,4 TWh en 2024. En conjunto, destaca una trayectoria de expansión eólica que conviene consolidar y complementar con más generación solar y nuclear.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















