En 2023, alrededor del 60 % de la electricidad consumida en Honduras procedía de fuentes bajas en carbono, mientras que los combustibles fósiles aportaban cerca del 38 % y las importaciones netas representaban casi el 2 %. La energía hidroeléctrica era la principal fuente limpia, con casi un tercio del total. Le seguían los biocombustibles, con algo más del 10 %; la solar, con cerca del 9 %; la energía eólica, con casi el 6 %; y la geotérmica, con alrededor del 3 %. Honduras contaba, por tanto, con una mayoría de electricidad baja en carbono, aunque todavía dependía considerablemente de los combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Honduras?
Los datos por habitante muestran que Honduras aún no había recuperado sus máximos históricos de consumo eléctrico y generación limpia. En 2023, el consumo total fue de unos 1.120 kWh por persona, frente al récord de 1.146 kWh de 2019: aproximadamente 27 kWh menos, según las diferencias facilitadas. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó unos 677 kWh por persona, alrededor de 25 kWh por debajo del récord de 703 kWh de 2021. Estos retrocesos respecto a los máximos son preocupantes: hace falta recuperar el crecimiento, especialmente de la electricidad limpia, para atender la electrificación y las nuevas necesidades digitales. No obstante, comparar con los récords no permite determinar por sí solo si hubo crecimiento respecto a 2022 ni cómo evolucionó el consumo total del país.
Sugerencias
Para aumentar su generación eléctrica baja en carbono, Honduras debería impulsar especialmente la solar y estudiar la incorporación de energía nuclear, además de ampliar la eólica. Entre las referencias latinoamericanas, Chile genera con solar cerca de una cuarta parte de su electricidad y Uruguay obtiene de la eólica alrededor de un tercio: son ejemplos útiles para diversificar la generación hondureña. También puede aprender del estado estadounidense de California, donde la solar aporta cerca del 31 %. En nuclear, Francia obtiene aproximadamente dos tercios de su electricidad de esta fuente, mientras que el estado estadounidense de Carolina del Sur alcanza algo más de la mitad. Estas experiencias muestran el potencial de combinar una expansión solar con generación nuclear firme; Honduras podría evaluar proyectos y cooperación regional, acompañados de planificación de la red, formación técnica y un marco regulatorio adecuado.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Honduras ha estado marcada inicialmente por la hidroelectricidad y, más recientemente, por una mayor diversificación. Entre 1986 y 1990 se registraron aumentos hidroeléctricos de entre 0,4 y 0,6 TWh en los años señalados; en los años noventa, una caída de 0,4 TWh en 1994 fue seguida por una recuperación equivalente en 1996. A comienzos de los años 2000 hubo varios descensos, pero entre 2005 y 2010 volvieron los incrementos hidroeléctricos, junto con un aumento de 0,3 TWh de los biocombustibles en 2009. La solar ganó impulso en 2015 y 2016, con aumentos de 0,4 y 0,5 TWh, respectivamente; después destacaron la subida hidroeléctrica de 0,7 TWh en 2017 y la eólica de 0,4 TWh en 2018. En 2019, la hidroelectricidad cayó 0,8 TWh y los biocombustibles aumentaron 0,5 TWh. Finalmente, en 2021 se produjo un importante repunte hidroeléctrico de 1,1 TWh, el mayor incremento anual entre los datos presentados.














