En Honduras, el panorama actual del consumo de electricidad está dominado por fuentes de baja en carbono. Más de la mitad de la electricidad proviene de estas fuentes, destacando la energía hidroeléctrica con casi un tercio del total. También contribuyen la energía solar, eólica y los biocombustibles. Sin embargo, los combustibles fósiles todavía tienen un papel considerable, representando más de un tercio del consumo total. Las importaciones netas de electricidad tienen un papel muy limitado. La diversificación hacia energía de baja en carbono sugiere que Honduras está en una trayectoria positiva hacia la reducción del uso de combustibles fósiles y, por lo tanto, en la lucha contra el cambio climático y la contaminación del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Honduras?
No obstante, el crecimiento del consumo de electricidad en Honduras presenta algunos desafíos. En 2023, el consumo total de electricidad fue de 1120 kWh por persona, un ligero descenso en comparación con el récord histórico de 1146 kWh por persona en 2019. Esta disminución de alrededor de 27 kWh es preocupante si consideramos la expansión necesaria de la electrificación para satisfacer la demanda del futuro. Asimismo, la generación de electricidad baja en carbono también ha decrecido, pasando de 703 kWh por persona en 2021 a 677 kWh en 2023. Este descenso es motivo de preocupación, ya que afecta negativamente a los esfuerzos para avanzar hacia un suministro eléctrico más limpio.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Honduras puede aprender de regiones exitosas en el uso de energía limpia. Países como Francia han demostrado ser líderes en energía nuclear, cubriendo hasta el 70% de su electricidad, mientras que Dinamarca, a través del viento, logra un 59%. Si bien la energía nuclear puede presentar una oportunidad de crecimiento importante, no se debe subestimar el potencial de la energía solar. Por ejemplo, Nevada y California tienen aproximadamente un tercio de su electricidad proveniente de fuentes solares. Asimismo, la experiencia de Uruguay y su éxito con la energía eólica podría servir de guía para Honduras. La combinación de desarrollar el potencial de la energía solar, junto con la posibilidad de explorar la energía nuclear, puede ser una clave para un futuro energético sostenible en el país.
Historia
En el pasado, Honduras ha experimentado cambios significativos en su generación de electricidad baja en carbono, principalmente a través de la energía hidroeléctrica. Durante la década de 1980, se observaron incrementos anuales de generación, destacando los años 1986, 1988 y 1990. Sin embargo, a mediados y finales de los años 90, hubo periodos de declive. A partir de 2005, la energía hidroeléctrica mostró una recuperación destacada. Más recientemente, a partir de 2009, se puede observar un impulso en otras fuentes de baja en carbono, como los biocombustibles, la solar y la eólica, indicando un esfuerzo por diversificar el mix energético más allá de la hidroeléctrica. La trayectoria de Honduras hacia el fortalecimiento de su capacidad de baja en carbono es un paso positivo, pero aún hay trabajo por hacer para maximizar el potencial de este tipo de generación.