En 2023, Honduras se encuentra en un estado interesante en términos de consumo de electricidad, con un poco más de la mitad de su electricidad proveniente de fuentes bajas en carbono. Cerca de un tercio es generado a través de energía hidroeléctrica, mientras que los biocombustibles, solar, eólica y geotérmica juntas constituyen el resto de la parte baja en carbono. El restante porcentaje cercano al 38% proviene de combustibles fósiles. También hay una pequeña parte de casi el 2% que viene de importaciones netas. Esto muestra un compromiso hacia las fuentes limpias, pero todavía una dependencia significativa de combustibles fósiles, que son problemáticos tanto por el cambio climático como por la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Honduras?
En cuanto al crecimiento del consumo de electricidad en Honduras, los últimos datos de 2023 muestran una ligera disminución en comparación con el récord anterior de 2019. En 2023, el consumo total de electricidad por persona fue de 1120 kWh, un descenso de 27 en comparación con los 1146 kWh de 2019. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono también disminuyó desde su récord en 2021, pasando de 703 kWh/persona a 677 kWh/persona en 2023. Esta reducción en ambos casos es motivo de preocupación, dada la importancia de aumentar tanto el consumo total de electricidad como el suministro de electricidad limpia para satisfacer las crecientes demandas energéticas del futuro.
Sugerencias
Honduras puede aprender de regiones exitosas que han alcanzado altos niveles de generación eléctrica baja en carbono. En el ámbito solar, estados como California y países como Chile han conseguido generar al menos un tercio de su electricidad a través de la energía solar. En cuanto a generación eólica, países como Uruguay y estados estadounidenses como Iowa y Dakota del Sur lideran con altas proporciones de su electricidad proveniente del viento. Aunque Honduras no cuenta actualmente con energía nuclear, debería considerar su desarrollo siguiendo el modelo de países como Francia donde la energía nuclear proporciona una parte significativa de su suministro eléctrico. El impulso en estas áreas no solo ayudará a mejorar el mix energético, sino también contribuirá al desarrollo sostenible del país.
Historia
En términos históricos, la generación de electricidad baja en carbono en Honduras ha tenido periodos de crecimiento y declive a lo largo de las décadas. En los años 80, hubo un aumento predominante en energía hidroeléctrica, con incrementos significativos en 1986, 1988 y 1990. Sin embargo, los años 90 vieron algunas caídas notables. A inicios de los 2000, los cambios fueron moderados, pero desde 2009, Honduras ha comenzado a diversificar sus inversiones en energía baja en carbono, incluyendo biofuels, solar y eólica, con notables avances en energía solar en 2015 y 2016, y recientemente en energía eólica en 2018. En 2021, la energía hidroeléctrica experimentó un gran incremento, lo que destaca la importancia de fortalecer aún más esta capacidad. Para ganar el futuro, es esencial que Honduras continúe en este camino de diversificación y expansión de su capacidad de generación baja en carbono.












