En 2022, casi dos tercios de la electricidad consumida en Guadalupe procedían de combustibles fósiles, mientras que algo más de un tercio era electricidad baja en carbono. Dentro del conjunto bajo en carbono, los biocombustibles aportaban aproximadamente el 15% del total, la solar y la eólica cerca del 7% cada una, y la geotérmica alrededor del 6%. El carbón, incluido en los combustibles fósiles, representaba aproximadamente el 13% de la electricidad. Esta dependencia fósil muestra la importancia de aumentar la generación limpia para reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Guadalupe?
La evolución presenta un contraste: el consumo total de electricidad por habitante no ha superado su máximo histórico, pero la generación baja en carbono sí ha establecido un nuevo récord. En 2022, el consumo fue de unos 4.260 kWh por persona, frente a los 4.375 kWh de 2016: una reducción de 111 kWh, aproximadamente el 3%. En cambio, la generación limpia alcanzó unos 1.480 kWh por persona, superando en 79 kWh, cerca del 6%, el récord de 2021. Este avance es alentador, aunque preocupa que el consumo eléctrico por habitante siga por debajo de su máximo, ante las necesidades futuras de electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial. Estos datos por persona no permiten determinar por sí solos si el consumo total de Guadalupe aumentó.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Guadalupe debería impulsar especialmente la electricidad solar y considerar opciones de generación nuclear adaptadas a sus necesidades. Entre las referencias insulares, el estado estadounidense de Hawái y Chipre obtienen alrededor del 23% de su electricidad del sol, muy por encima del 7% de Guadalupe; sus resultados ofrecen ejemplos útiles para ampliar las instalaciones solares. También puede aprender del aprovechamiento eólico de Irlanda, donde esta fuente aporta alrededor del 35% de la electricidad. En nuclear, Francia obtiene aproximadamente dos tercios de su electricidad de esta fuente limpia, y el estado estadounidense de Carolina del Sur algo más de la mitad. Estas regiones muestran cómo la solar, la eólica y la nuclear pueden contribuir a una oferta eléctrica baja en carbono más abundante.
Historia
La historia disponible muestra avances puntuales entre numerosos años sin cambios registrados a la precisión de los datos. A comienzos de los años 2000, los biocombustibles no registraron variaciones en los años indicados, mientras que la generación geotérmica aumentó 0,1 TWh en 2005 y después permaneció sin cambios en los registros posteriores. En 2012, la solar añadió otros 0,1 TWh. Más adelante, los biocombustibles aumentaron 0,2 TWh en 2021, mientras que ese año la eólica, la geotérmica y la hidroeléctrica no mostraron variaciones; la geotérmica tampoco registró cambios en 2022. Estos incrementos son positivos, pero los frecuentes registros de estancamiento refuerzan la necesidad de acelerar y sostener el crecimiento de la electricidad limpia.
















