Entre agosto de 2025 y julio de 2026, los combustibles fósiles aportaron alrededor del 57% de la electricidad consumida en Australia, frente a un 43% de electricidad baja en carbono. El carbón siguió siendo la principal fuente, con un 41%, acompañado del gas, con casi un 15%, y del petróleo, con aproximadamente un 1,5%. Dentro del grupo bajo en carbono, la solar suministró algo más de una quinta parte de la electricidad total y la eólica cerca del 16%; la energía hidroeléctrica aportó casi un 5% y los biocombustibles alrededor del 1%. Aunque la electricidad limpia ya tiene un peso importante, los combustibles fósiles todavía representan más de la mitad del suministro.
¿Está creciendo la electricidad en Australia?
La evolución por habitante muestra un contraste: la electricidad baja en carbono está creciendo hasta niveles récord, pero el consumo eléctrico total sigue por debajo de su máximo histórico. En 2026, el consumo fue de unos 10.100 kWh por persona, aproximadamente 1.500 kWh menos que el récord de 11.600 kWh registrado en 2002, una diferencia cercana al 13%. En cambio, la generación baja en carbono alcanzó unos 4.300 kWh por persona, superando en unos 210 kWh, o un 5%, el récord de 2025. Este avance limpio es una buena noticia, aunque estos datos por habitante no permiten determinar si el consumo total del país está aumentando. Recuperar el crecimiento eléctrico con fuentes limpias será importante para atender la electrificación y la demanda de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Australia puede aumentar su generación baja en carbono ampliando la solar y la eólica, que ya aportan conjuntamente cerca del 37% de su electricidad, y considerando la incorporación de energía nuclear. Entre las regiones que ofrecen referencias útiles, los estados estadounidenses de Nevada y California obtienen de la solar aproximadamente el 35% y el 31% de su electricidad, respectivamente: ejemplos relevantes para aprovechar mejor los abundantes recursos solares australianos. En eólica, el estado estadounidense de Iowa alcanza el 57% y Kansas el 49%, mostrando el potencial de esta tecnología en territorios con grandes recursos de viento. Para diversificar el suministro limpio, Australia también puede aprender de Francia, donde la nuclear genera alrededor de dos tercios de la electricidad, y del estado estadounidense de Arizona, donde aporta una cuarta parte. Combinar más solar y eólica con generación nuclear permitiría ampliar la electricidad limpia y desplazar combustibles fósiles, reduciendo las emisiones y la contaminación atmosférica.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia presentada muestra primero fluctuaciones hidroeléctricas y después una expansión destacada de la solar y la eólica. La generación hidroeléctrica cayó unos 2,4 TWh en 1980 y 2,5 TWh en 2008; durante la primera mitad de la década de 2010 alternó aumentos de entre 3 y 4 TWh con retrocesos, incluido uno de 5 TWh en 2015. Desde finales de la década de 2010, el impulso limpio se hizo mucho más evidente: la eólica creció unos 2,6 TWh en 2018 y, entre 2019 y 2022, la solar sumó cerca de 28 TWh y la eólica unos 15 TWh. La expansión solar continuó con aumentos de 7 TWh en 2023 y 8 TWh en 2024, mientras la eólica añadió otros 3 TWh en 2024 y unos 7 TWh en 2025. Finalmente, la solar aumentó unos 3 TWh en 2026, prolongando una trayectoria alentadora que conviene acelerar para cubrir una demanda eléctrica futura mayor con generación baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.












