En 2025, el consumo de electricidad en Australia refleja una mezcla considerable de fuentes de energía de combustibles fósiles y bajas en carbono. Más de la mitad de la electricidad proviene de combustibles fósiles, con el carbón siendo el principal contribuyente en esta categoría, representando más del 42%. El gas y el petróleo conforman la parte restante de la energía fósil con un 15% y un 1,5%, respectivamente. Mientras tanto, las fuentes bajas en carbono constituyen cerca del 41% del suministro total de electricidad. Dentro de esta categoría, la energía solar representa el mayor aporte con algo más del 20%, seguida de la energía eólica con un 15%. La energía hidroeléctrica contribuye con un modesto 4.5%.
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¿Está creciendo la electricidad en Australia?
Pese a un aumento significativo en la generación de electricidad baja en carbono, el consumo total de electricidad per cápita en Australia ha disminuido desde su récord anterior. En 2025, el consumo total es de 10,140 kWh por persona, marcando una notable reducción de 1,473 kWh en comparación con 2002. Aún así, la tendencia hacia la energía limpia es alentadora; la generación per cápita de electricidad baja en carbono ha alcanzado un nuevo récord de 4,166 kWh, superando la marca de 2024 por 281 kWh. Esta tendencia muestra un progreso positivo hacia un futuro más sostenible, aunque el desafío de incrementar el consumo general de electricidad más limpio es crítico.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Australia puede focalizar su expansión en las energías solar y eólica, que ya muestran un buen rendimiento en el país. Tomando ejemplos de éxito de otros países, como Dinamarca y Dakota del Sur con su alto porcentaje de energía eólica, Australia puede mejorar sus políticas e infraestructura para estas energías. Paralelamente, debería considerar el desarrollo de energía nuclear, inspirándose en países como Francia y estados como Nuevo Hampshire, donde la energía nuclear juega un papel crucial. Aprovechar estas experiencias puede ayudar a Australia a reducir su dependencia de combustibles fósiles y a ampliar su capacidad de generación de energía limpia de manera significativa.
Historia
Históricamente, Australia ha mostrado un interés creciente en energías bajas en carbono, especialmente desde la década del 2010, con importantes incrementos en la energía eólica y solar. En 2018, hubo un incremento de 2.6 TWh en la energía eólica, seguido por cada año hasta 2025 con aumentos notables tanto en solar como en eólica, llegando a un aumento de 7.3 TWh en la energía eólica en 2025. Sin embargo, durante décadas anteriores, la energía hidroeléctrica experimentó fluctuaciones sin alcanzar un crecimiento sostenido significativo. A pesar de estos desafíos iniciales, la consistente escalada en capacidad solar y eólica en los últimos años demuestra una fuerte orientación hacia un futuro energético más limpio y sostenible en Australia.





