Electricidad en Uzbekistán en 2023
En Uzbekistán, más de cuatro quintas partes de la electricidad se genera a partir de combustibles fósiles, con el gas representando casi cuatro quintas partes de esta porción. La electricidad de fuentes bajas en carbono, como la energía hidroeléctrica, representa aproximadamente una décima parte, con la energía hidroeléctrica representando la mayor parte de esta categoría. El carbón aporta poco más de una décima parte de la generación total, mientras que las importaciones netas representan una fracción pequeña, alrededor de una vigésima parte. Esta dependencia de los combustibles fósiles tiene consecuencias negativas para el clima y la calidad del aire.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, Energy Institute y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Uzbekistán?
Actualmente, la generación de electricidad por persona en Uzbekistán ha disminuido significativamente respecto al máximo histórico de finales de la década de 1980, situándose ahora en aproximadamente 2221 kWh por persona, lo que representa un descenso de casi un cuarto en comparación con los niveles de 1987. Asimismo, la producción de electricidad baja en carbono también ha experimentado una disminución importante, con una reducción de casi la mitad desde su máximo en 1988. Esta disminución es preocupante dado el creciente papel de la electricidad limpia en la sostenibilidad y la reducción de las emisiones de carbono.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Uzbekistán podría aprender de regiones exitosas en energía nuclear y solar. Países como Francia y Eslovaquia generan una gran mayoría de su electricidad a partir de la energía nuclear, mientras que estados como Iowa y Dinamarca han maximizado la energía eólica. Asimismo, regiones soleadas como California han demostrado ser exitosas en la utilización de la energía solar. Adoptar un enfoque integral y diversificado que incluya la expansión de la energía nuclear y solar podría ayudar a Uzbekistán a aumentar rápidamente su producción de electricidad limpia, reduciendo así su dependencia de los combustibles fósiles y mejorando la calidad del aire y la seguridad energética del país.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Uzbekistán, las variaciones en la generación de energía hidroeléctrica han sido notables a lo largo de las décadas. En los años 80 y 90, se observaron fluctuaciones significativas, con aumentos como en 1987 y 1993, seguidos de descensos en 1989 y 1995. La década del 2000 fue especialmente inestable, con caídas considerables en 2000 y 2006. Recientemente, ha habido pequeñas recuperaciones, como la del año 2022, después de algunos descensos. Estas fluctuaciones indican la necesidad de un enfoque más estable y diversificado en el desarrollo de capacidades de generación baja en carbono.








