En Ucrania, el consumo de electricidad se caracteriza por una dependencia significativa de las fuentes de energía baja en carbono, que representan más de dos tercios del total. La energía nuclear es la estrella en este conjunto, generando más de la mitad de la electricidad del país. La energía hidroeléctrica contribuye con aproximadamente una décima parte, mientras que la solar aporta cerca de un 5% y la eólica menos del 2%. Por otro lado, los combustibles fósiles, como el carbón y el gas, representan poco más de un cuarto del consumo total de electricidad del país, con el carbón siendo el principal contribuyente entre ellos.
¿Está creciendo la electricidad en Ucrania?
Sin embargo, Ucrania enfrenta desafíos en términos de crecimiento del consumo de electricidad. En 2022, el consumo per cápita fue de 2767 kWh, casi la mitad del récord histórico de 5746 kWh alcanzado en 1988. La generación de electricidad de fuentes bajas en carbono también ha disminuido, bajando a 1966 kWh por persona desde el récord anterior de 2434 kWh en 2021. Esta caída en el consumo y la producción de electricidad baja en carbono indica una tendencia preocupante, especialmente considerando la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y depender menos de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para revertir esta tendencia, Ucrania podría centrarse en expandir su capacidad nuclear, ya que ya es una parte significativa de su matriz energética baja en carbono. Además, Ucrania puede aprender de regiones exitosas como Francia y Eslovaquia, que generan la mayoría de su electricidad a partir de fuentes nucleares. Asimismo, sería beneficioso considerar el potencial de la energía solar, siguiendo el ejemplo de regiones como California y Chile, donde la energía solar constituye un porcentaje significativo de la generación de electricidad. Estas prácticas pueden ayudar a Ucrania a diversificar y aumentar su producción de electricidad baja en carbono de manera efectiva.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Ucrania ha fluctuado notablemente, especialmente en relación con la energía nuclear. Durante la década de 1980 y principios de los 90, la producción nuclear experimentó altibajos, con caídas significativas, como la de 1986. A lo largo de las décadas siguientes, se observan variaciones continuas, siendo la disminución más destacada en 2022, donde se registró una caída preocupante de 24.1 TWh. Teniendo en cuenta estos antecedentes, es fundamental para Ucrania asegurar un desarrollo continuo y estable de su infraestructura de energía nuclear para satisfacer la demanda futura y minimizar su dependencia de fuentes de energía que contaminan, como los combustibles fósiles.













