Durante los doce meses comprendidos entre agosto de 2025 y julio de 2026, algo más de la mitad de la electricidad consumida en Turquía, cerca del 54%, procedió de fuentes bajas en carbono, mientras que los combustibles fósiles aportaron alrededor del 46%. Dentro de la electricidad limpia, la energía hidroeléctrica representó casi una cuarta parte del total, la eólica alrededor del 12% y la solar otro 12%; la geotérmica y los biocombustibles contribuyeron aproximadamente un 3% y un 2%, respectivamente. Entre los combustibles fósiles, el carbón suministró cerca del 29% de la electricidad y el gas alrededor del 17%. Por tanto, aunque las fuentes bajas en carbono ya predominan, los combustibles fósiles siguen teniendo un peso considerable.
¿Está creciendo la electricidad en Turquía?
El consumo eléctrico por persona está prácticamente estancado: el dato más reciente de 2026 es de 3788 kWh por habitante, apenas 4 kWh menos que el récord de 3792 kWh de 2025. Este indicador no permite determinar por sí solo si creció el consumo total del país, pero sí muestra una preocupante falta de crecimiento por habitante ante las necesidades de electrificación y el desarrollo de la inteligencia artificial. En cambio, la generación eléctrica baja en carbono ofrece una evolución alentadora: alcanzó 2036 kWh por persona, frente al anterior récord de 1712 kWh de 2024, una mejora de unos 325 kWh por habitante, aproximadamente un 19%.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Turquía debería ampliar la eólica y la solar, que ya aportan cantidades importantes de electricidad, y desarrollar la generación nuclear. Entre las referencias regionales destacan Grecia no figura en los datos, pero sí Chipre y España, donde la solar representa un 23% de la electricidad, y Macedonia del Norte, donde alcanza el 40%. En eólica, Turquía puede aprender de España no figura como referencia eólica en estos datos, mientras que Alemania obtiene de ella el 31% de su electricidad y Dinamarca el 59%. Para la nuclear, son especialmente relevantes las experiencias de Bulgaria y Armenia, con participaciones del 37% y el 29%, así como Francia, con el 67%. Combinar expansión solar, eólica y nuclear con redes eléctricas más robustas permitiría satisfacer una demanda creciente y reducir el uso de carbón y gas, junto con sus emisiones y contaminación atmosférica.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Turquía ha estado marcada por grandes oscilaciones hidroeléctricas. A finales de los años ochenta, un aumento de unos 10 TWh en 1988 fue seguido por una caída de 11 TWh en 1989; durante los noventa también se alternaron avances y retrocesos de unos 7 u 8 TWh. En los años 2000 hubo incrementos cercanos a 10 y 11 TWh en 2002 y 2004, seguidos de una disminución de unos 8 TWh en 2007. La década de 2010 registró cambios todavía mayores: aumentos de unos 16 TWh en 2010, 27 TWh en 2015 y 29 TWh en 2019, junto con descensos de 19 TWh en 2014 y 9 TWh en 2017. En los años 2020, la producción hidroeléctrica cayó unos 12 TWh en 2020 y 22 TWh en 2021, se recuperó en 2022 y 2024, retrocedió 15 TWh en 2025 y repuntó 26 TWh en 2026. A esta trayectoria se sumaron avances solares muy positivos: alrededor de 7 TWh adicionales en 2024 y 10 TWh en 2025, que refuerzan la diversificación de la electricidad limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













