En Serbia, el consumo de electricidad en 2025 muestra una dependencia significativa de los combustibles fósiles, que representan más de la mitad de la producción total, alcanzando aproximadamente el 66%. La mayor parte de esta generación proviene del carbón, que representa una clara mayoría de más del 60%. El gas contribuye en menor medida, con cerca del 4%. En el lado de las energías bajas en carbono, alrededor del 28% de la electricidad viene de fuentes limpias. La mayor parte de esta energía limpia es generada por la energía hidroeléctrica, sumando casi el 24%, mientras que la energía eólica contribuye de manera más humilde con cerca del 4%. Las importaciones netas completan el balance al traer aproximadamente el 5% de la electricidad que consume el país.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
En términos de crecimiento, Serbia ha experimentado un ligero descenso en el consumo total de electricidad por persona. En 2025, el consumo es de 5375 kWh por persona, lo que significa una reducción de casi el 4% respecto al récord anterior de 5568 kWh por persona en 2023. Además, la generación de electricidad baja en carbono por persona ha disminuido notablemente. En 2025, la producción es de 1531 kWh por persona en comparación con 2113 kWh en 2023, lo que representa una disminución del 28%. Esta caída es preocupante, ya que la electrificación sostenible es fundamental para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y combatir el cambio climático.
Sugerencias
Para contrarrestar esta tendencia y aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Serbia puede aprender de otros países que han tenido éxito en este ámbito. Por ejemplo, Francia e Eslovaquia generan más de la mitad de su electricidad a partir de energía nuclear. Desarrollar una base nuclear sólida, como en estos países, podría proporcionar una fuente constante y baja en emisiones para Serbia. Además, Iowa y Dinamarca son ejemplos sobresalientes de regiones que han maximizado el uso de la energía eólica para satisfacer gran parte de sus necesidades eléctricas. Serbia podría emular estas estrategias y enfocarse en expandir su capacidad nuclear y eólica, además de considerar una inversión en energía solar, como se ha visto en California y Nevada, que han incrementado su generación solar significativamente.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Serbia, dominada por la energía hidroeléctrica, revela un comportamiento fluctuante. En la década de 1990, se produjeron aumentos menores y algunas reducciones significativas, como una disminución en 1993 y otra en 1997. La tendencia de altibajos continuó en el siglo XXI, destacando una caída notable en 2011, seguida por oscilaciones hasta los años recientes. En los últimos años, se observó un aumento en 2023, pero fue seguido de caídas en 2024 y 2025. Este historial irregular subraya la necesidad crítica de diversificar las fuentes de energía bajas en carbono, y un enfoque renovado en la energía nuclear y solar podría ofrecer estabilidad y crecimiento sostenible en la generación eléctrica.