Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, los combustibles fósiles cubrieron alrededor del 58 % del consumo de electricidad de Serbia: más de la mitad correspondió al carbón, con un 54 %, y cerca del 4 % al gas. La electricidad baja en carbono aportó casi un tercio del consumo, un 31 %, principalmente mediante energía hidroeléctrica, con un 24 %, seguida de energía eólica, con casi un 5 %, y biocombustibles, con alrededor del 1 %. Las importaciones netas cubrieron el 11 % restante; los datos no permiten clasificarlas como bajas en carbono o fósiles. Esta fuerte dependencia del carbón señala una clara oportunidad para ampliar la electricidad limpia y reducir las emisiones y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
El consumo de electricidad en Serbia apenas está creciendo: el dato más reciente de 2026 alcanza los 5571 kWh por persona, solo 3 kWh por encima del récord de 2023, de 5568 kWh. Se trata, por tanto, de un nuevo máximo, pero prácticamente de un estancamiento. Más preocupante es la generación de electricidad baja en carbono: se sitúa en 1720 kWh por persona, unos 393 kWh menos que el récord de 2023, de 2113 kWh, una diferencia cercana al 19 %. Serbia necesita recuperar y ampliar su generación limpia para acompañar la electrificación y la futura demanda, incluida la asociada a la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Serbia debería impulsar la energía solar, ampliar la eólica y considerar la construcción de centrales nucleares. Sus vecinos ofrecen referencias especialmente pertinentes: Macedonia del Norte genera alrededor del 40 % de su electricidad con energía solar, mientras Hungría obtiene un 23 % y Bulgaria un 19 %. En nuclear, Eslovaquia alcanza aproximadamente dos tercios de su generación eléctrica, Eslovenia un 40 % y Bulgaria un 37 %, ejemplos útiles para desarrollar capacidades técnicas y cooperación regional. Para la eólica, Grecia, con un 21 %, demuestra una contribución importante en el entorno regional. Una combinación de nueva generación solar, eólica y nuclear, acompañada de redes reforzadas, permitiría complementar la energía hidroeléctrica y desplazar electricidad procedente de combustibles fósiles.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono recogida en estos datos está marcada por las oscilaciones de la generación hidroeléctrica. En los años noventa hubo aumentos destacados en 1991, 1995 y 1996, de entre 1 y 2 TWh, intercalados con caídas de aproximadamente 1 TWh en 1993 y 1997. Durante los años 2000 continuaron los altibajos: los descensos de 2000, 2003 y 2006 contrastaron con una recuperación de 2 TWh en 2004 y otra de 1 TWh en 2009. Tras aumentar 1,4 TWh en 2010, la generación cayó 3,3 TWh en 2011; entre 2017 y 2019 volvió a alternar retrocesos y recuperación. En los años más recientes, el aumento de 2,2 TWh en 2021 fue seguido por una caída de 2,7 TWh en 2022 y un fuerte repunte de 3,7 TWh en 2023. Las nuevas disminuciones de 2,5 TWh en 2024 y 1,9 TWh en 2025 son preocupantes y refuerzan la necesidad de ampliar y diversificar la generación limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.












