En el último año, de junio de 2025 a mayo de 2026, el consumo de electricidad en Serbia ha mostrado una distribución notable entre distintas fuentes de energía. Más de la mitad de la electricidad, cerca del 62%, proviene de combustibles fósiles, con el carbón representando la mayor parte en este grupo con un 57%. La provisión de electricidad baja en carbono es de aproximadamente un 31%, donde la energía hidroeléctrica predomina con casi una cuarta parte. Otras fuentes bajas en carbono como el viento y los biocombustibles representan aproximadamente el 5%, que aun siendo pequeño, es significativo. Las importaciones netas de electricidad constituyen alrededor de un 7% del total. Es evidente que mientras que las fuentes fósiles aún predominan, hay un esfuerzo hacia el incremento de la electricidad baja en carbono, especialmente a través de la energía hidroeléctrica.
¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico en Serbia, se observa una ligera disminución en el consumo total de electricidad, pasando de un récord de 5,568 kWh por persona en 2023 a 5,484 kWh por persona en 2026, lo que representa una disminución de 84 kWh por persona. De manera similar, la producción de electricidad baja en carbono también ha disminuido de 2,113 kWh por persona en 2023 a 1,707 kWh por persona en 2026, una diferencia de 406 kWh por persona. Esta reducción es preocupante, ya que contrasta con la necesidad apremiante de incrementar la producción de electricidad limpia, no solo para satisfacer la creciente demanda, sino también para mitigar los efectos negativos del cambio climático y la contaminación del aire.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Serbia puede aprender de regiones que han tenido éxito en este ámbito. Países como Francia y Eslovaquia son ejemplos notables en el uso de energía nuclear, generando respectivamente el 67% y el 65% de su electricidad de esta fuente. Por otro lado, Dinamarca y Iowa destacan por su alta generación de electricidad de energía eólica, con el 60% y 57% respectivamente. Es imperativo que Serbia considere la ampliación de su capacidad nuclear, así como la explotación de sus recursos naturales para la energía solar y eólica, tal como lo han hecho Macedonia del Norte con la energía solar, y Dinamarca y Iowa con la energía eólica. Estas acciones no solo garantizarán una producción más limpia, sino también una mayor independencia energética.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
Históricamente, la producción de electricidad baja en carbono en Serbia ha estado marcada por fluctuaciones, especialmente en la generación hidroeléctrica. A principios de la década de 1990, hubo incrementos y disminuciones alternadas, y esta inestabilidad continuó en los años siguientes. En la década de 2000, se observó una caída significativa de -1.6 TWh en el año 2000 y otro descenso notable de -3.3 TWh en 2011. A pesar de los altibajos, el año 2023 fue excepcional con un aumento de 3.7 TWh en generación hidroeléctrica. Sin embargo, en 2024 y 2025, la producción volvió a disminuir. Es crucial que Serbia aborde estas variaciones enfocándose en soluciones estratégicas y sostenibles para asegurar que el potencial hidroeléctrico y otras fuentes bajas en carbono sean aprovechados de manera consistente para el futuro.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.





