En el año 2025, el consumo de electricidad en Serbia está dominado por combustibles fósiles, representando un poco más de las tres quintas partes del total con un 65.63%. Dentro de esta categoría, el carbón es la fuente de energía principal, aportando un 61.25%. Por otro lado, la energía baja en carbono, que incluye métodos más limpios y sostenibles, representa casi una tercera parte del consumo con un 28.48%. La energía hidroeléctrica es la principal fuente baja en carbono con 23.85%, mientras que la energía eólica contribuye con un modesto 3.77%. Las importaciones netas también juegan un papel, constituyendo un 5.3% del consumo eléctrico, y el gas representa un pequeño 4.38%. Esta dependencia considerable de combustibles fósiles subraya la necesidad de una transición hacia fuentes de energía más limpias para mitigar los efectos del cambio climático y la contaminación del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
La comparación de los datos de consumo de electricidad per cápita entre 2023 y 2025 muestra una disminución en Serbia, lo cual es preocupante. El consumo actual es de 5375 kWh por persona, una disminución de 193 kWh en comparación con el récord de 2023 de 5568 kWh. Aun más preocupante es el declive en la generación de electricidad baja en carbono, que ha caído de un récord de 2113 kWh por persona en 2023 a 1531 kWh en 2025, marcando una reducción significativa de 582 kWh. Este descenso no solo afecta al suministro interno de energía más limpia sino que también desafía el compromiso de Serbia para alcanzar objetivos sostenibles a largo plazo.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Serbia podría mirar ejemplos exitosos en otras regiones. Países como Francia y Eslovaquia lideran con altos porcentajes de generación nuclear, 70% y 66% respectivamente, lo que demuestra el potencial de esta fuente de energía. Además, la energía solar está ganando terreno en áreas como Nevada y California con un 33% y 29% de generación respectivamente, y esta podría ser una oportunidad viable para Serbia considerando su clima favorable. Aprender de estos ejemplos podría facilitar una diversificación de fuentes de energía bajas en carbono, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles y fortaleciendo su infraestructura energética para el futuro.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono en Serbia muestra fluctuaciones significativas en la generación hidroeléctrica. En la década de los 90, hubo algunas adiciones positivas, como en 1991, pero también descensos notables, como en los años 1993 y 1997. En la década de 2000, se observó una tendencia similar con notables caídas en 2000 y 2003 seguidas de un incremento en 2004. Entre 2010 y 2025, la tendencia se mantuvo volátil; a pesar de un gran aumento en 2023, 2024 y 2025 vieron disminuciones importantes. Estas fluctuaciones reflejan la necesidad de un enfoque más estable y diversificado en la generación de energía, especialmente mediante la incorporación de más energía nuclear y solar para reducir la volatilidad inherente de la dependencia de un solo tipo de energía baja en carbono.








