En el año 2025, el estado de consumo de electricidad en Serbia muestra una fuerte dependencia de los combustibles fósiles, que constituyen más de la mitad del consumo eléctrico total, con un 65%. En particular, el carbón representa la gran mayoría de este grupo con un 60%. La energía baja en carbono, que incluye principalmente la energía hidroeléctrica, alcanza casi un tercio del consumo, contribuyendo con un 29%. La energía hidroeléctrica representa la mayor proporción dentro de esta categoría con un 23%. En cuanto a las importaciones netas, cerca de un 5% de la electricidad consumida en Serbia proviene del extranjero, mientras que el gas, el viento y los biocombustibles tienen una presencia menor pero significativa en la matriz energética del país. La dependencia notable de combustibles fósiles resalta la necesidad urgente de transición hacia fuentes de energía más limpias.
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¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
El consumo de electricidad en Serbia parece no estar en crecimiento actualmente. El último consumo total en 2025 ha registrado una disminución comparado con el récord del año 2023, pasando de 5568 kWh por persona a 5483 kWh, lo que significa un descenso de 85 kWh por persona. Asimismo, la generación de electricidad baja en carbono ha disminuido significativamente; los datos de 2025 muestran una bajada a 1614 kWh por persona desde el récord anterior de 2113 kWh en 2023. Estos descensos generan preocupación, ya que un crecimiento sostenido en el consumo y generación de electricidad baja en carbono es crucial para enfrentar los retos energéticos futuros, incluidos el cambio climático y el aumento de la demanda.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Serbia puede considerar estrategias adoptadas por otros países exitosos en este ámbito. Francia y Eslovaquia han logrado generar más de la mitad de su electricidad a partir de energía nuclear, lo cual es digno de emulación por Serbia, que podría considerar fuertemente el desarrollo de plantas nucleares. Además, Dinamarca y planetas como Iowa y Dakota del Sur han aprovechado enérgicamente la energía eólica; Serbia podría explorar su potencial en energía eólica dado su contexto geográfico. La energía solar también presenta una oportunidad significativa; Macedonia del Norte ha logrado casi la mitad de generación eléctrica a partir de solar, lo cual es un ejemplo cercano que Serbia podría seguir. Incrementar la inversión y apoyo en energías solares y nucleares no sólo contribuirá a una matriz energética más limpia sino también a una mayor independencia energética.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Serbia, se ha observado una variabilidad considerable en la generación de energía hidroeléctrica en las últimas décadas. Durante los años 90 y principios de los 2000, las fluctuaciones fueron notables, con incrementos en algunos años como 1991 y 1996, seguidos de descensos significativos en otros como 1993 y 2000. En el período posterior, hasta 2025, también se notaron altibajos, con años como 2023 presentando un aumento considerable de 3.7 TWh, aunque seguido de descensos en 2024 y 2025. Estos cambios destacan la necesidad de una estrategia más estable para el desarrollo de fuentes bajas en carbono, como la energía nuclear y solar, para asegurar un suministro eléctrico confiable y sostenible.








