En Serbia, la generación de electricidad se basa predominantemente en combustibles fósiles, que constituyen algo más de la mitad del mix eléctrico, con el carbón representando una gran parte de esta cifra. Por otro lado, las fuentes de energía bajas en carbono como la hidroeléctrica, la eólica y los biocombustibles representan aproximadamente un tercio del total. La energía hidroeléctrica es la principal contribuyente entre las bajas en carbono, mientras que las importaciones netas satisfacen una mínima fracción de la demanda. Este panorama energético muestra una dependencia significativa de fuentes de energía que tienen un impacto negativo en el medio ambiente, como el carbón, lo que subraya la necesidad de un cambio hacia fuentes más limpias.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Serbia?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico en Serbia, los datos de 2025 muestran una ligera disminución en el consumo per cápita de electricidad en comparación con los niveles registrados en el año 2023. Se observa una disminución de 85 kWh por persona, lo que indica que no ha habido crecimiento y, por el contrario, una leve desaceleración en el consumo general. El escenario es aún más crítico en el contexto de la generación de electricidad baja en carbono, con una disminución significativa de casi 500 kWh por persona desde el pico alcanzado en 2023. Esta disminución en la generación de energía limpia es preocupante, ya que no solo limita la capacidad del país para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también podría poner en riesgo su seguridad energética a largo plazo.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Serbia podría beneficiarse al observar y aprender de países exitosos en la implementación de energía limpia, particularmente en el uso de energía solar y nuclear. Francia y Eslovaquia son excelentes ejemplos de cómo la energía nuclear puede integrar de manera efectiva el mix energético, alcanzando niveles de generación nuclear del 67% y 66%, respectivamente. Asimismo, Dinamarca e Iowa ilustran cómo la energía eólica puede contribuir sustancialmente a la red eléctrica, generando 60% y 58% de su electricidad a partir del viento. Serbia podría empezar a planificar e invertir en instalaciones nucleares modernas y ampliar su capacidad de energía solar, lo que, combinado con la infraestructura adecuada y políticas de apoyo, puede ayudar a diversificar sus fuentes de energía y disminuir su dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
Cuando observamos el historial de generación de electricidad baja en carbono en Serbia, es notable que a lo largo de los años ha habido fluctuaciones significativas en la producción de energía hidroeléctrica. Durante la década de 1990 y principios de los 2000, el país experimentó tanto aumentos como disminuciones en la generación hidroeléctrica, reflejando una falta de estabilidad en el aprovechamiento de esta fuente. Los altibajos continuaron en los años siguientes, incluyendo una baja significativa en 2011. Este patrón de variabilidad en la generación hidroeléctrica ha limitado la capacidad del país para sostener una base sólida de energía limpia. Para mirar hacia el futuro, sería crucial que Serbia implemente estrategias que fortalezcan y diversifiquen su portafolio de energía baja en carbono más allá de las fuentes tradicionales.





