En la República Dominicana, el consumo de electricidad en el año 2024 continúa siendo dominado por los combustibles fósiles, que representan más del 83% de la generación. De este porcentaje, el gas es la mayor fuente al aportar casi la mitad del total, con un 41%, mientras que el carbón contribuye con alrededor del 30%. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono alcanzan aproximadamente un 17%, donde la energía hidroeléctrica, solar y eólica se distribuyen de manera bastante equitativa entre un 4% y un 6% cada una. Esta proporción muestra un cierto progreso en la diversificación hacia fuentes más limpias, pero aún es evidente una fuerte dependencia de los combustibles fósiles.
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¿Está creciendo la electricidad en República Dominicana?
El crecimiento del consumo de electricidad en el país es evidente comparando las cifras actuales con los años anteriores. En el 2024, el consumo total de electricidad es de 2204 kWh por persona, lo cual representa un aumento respecto al récord anterior de 2105 kWh registrado en el 2023. Este incremento refleja una dinámica positiva, aunque todavía hay margen para mejorar, especialmente en el sector de energía baja en carbono, donde el consumo ha subido a 367 kWh por persona, desde los 343 kWh del récord anterior en 2021. Este avance sugiere un creciente interés y capacidad en el uso de tecnologías más limpias, pero se debe continuar impulsando esta transición.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, la República Dominicana puede aprender de regiones exitosas en el uso de la energía solar y nuclear. Países como Francia y Eslovaquia han logrado generar más de la mitad de su electricidad a través de energía nuclear, lo cual ofrece un modelo a seguir para diversificar y estabilizar la matriz energética dominicana. Igualmente, estados como Nevada y países como Líbano demuestran el potencial de la energía solar al alcanzar participaciones significativas de más del 30%. Implemetar y expandir el uso de estas tecnologías, sería muy beneficioso para la República Dominicana no sólo por su capacidad de generar energía limpia, sino también por el potencial de reducir la dependencia de combustibles fósiles, disminuyendo así los impactos negativos asociados como el cambio climático y la contaminación del aire.
Historia
A lo largo de su historia, la generación de electricidad baja en carbono en la República Dominicana ha experimentado varias fluctuaciones, especialmente en la energía hidroeléctrica. En los años 70 y 80, se observaron aumentos significativos, como en 1976 con un aumento de 0.4 TWh, y en 1981 de 0.8 TWh, aunque no estuvieron exentos de períodos de declive, como el gran descenso de 1.2 TWh en 1989. Desde el año 2000, ha habido una tendencia más estable y algunos incrementos notables en años recientes, especialmente en 2017 y 2023, que fueron impulsados tanto por el crecimiento en la energía hidroeléctrica como por el resurgir del sector eólico y solar. El año 2022 fue desafiante, pero los avances en 2023 en solar y eólica recalcan el potencial del país para aumentar su capacidad en energías bajas en carbono y contribuir a una matriz energética más sostenible.