En 2023, el consumo de electricidad en Hong Kong SAR China se caracteriza por una alta dependencia de los combustibles fósiles. Más de tres cuartas partes de la electricidad del país, aproximadamente un 76%, se genera a partir de fuentes fósiles. El gas representa casi la mitad, contribuyendo con un 48%, mientras que el carbón aporta casi un 27%. Las importaciones netas completan la matriz energética con un 24%, destacando la necesidad de fuentes externas. En contraste, la generación baja en carbono es casi inexistente, lo que subraya la urgencia de adoptar energías más limpias para reducir las emisiones y mitigar el cambio climático.
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Hong Kong puede aprender de otros países que han tenido éxito en esta transición. Francia, por ejemplo, produce un impresionante 68% de su electricidad gracias a la energía nuclear. Este enfoque podría ser viable para Hong Kong, dada su escasez de espacio y recursos naturales como el viento o el sol. Además, países similares geográficamente, como Corea del Sur, también dependen un 30% de la energía nuclear. Otros países han implementado eficazmente soluciones como la eólica, que podría ser considerada en áreas menos urbanizadas del territorio. Hong Kong debería enfocarse en políticas y tecnologías que incrementen la participación del nuclear, eólica y solar en su matriz energética para lograr una generación más limpia y sostenible.
Históricamente, Hong Kong SAR China ha mostrado un crecimiento limitado en la generación de electricidad baja en carbono. Desde 2006 hasta 2018, la contribución de biocombustibles y otras energías sostenibles ha sido insignificante, con un cambio notorio solo en 2019 cuando los biocombustibles aumentaron en 0.1 TWh. La energía solar apenas ha comenzado a mostrar presencia desde 2021, con pequeños aumentos de 0.1 TWh. La falta de avances significativos en la adopción de tecnologías limpias sugiere una necesidad apremiante de revisar e implementar políticas que impulsen las infraestructuras de energía baja en carbono, con una fuerte consideración hacia la energía nuclear y el despliegue de solar y eólica.