En Panamá, el consumo de electricidad se encuentra en un estado en el que más de la mitad de la electricidad proviene de fuentes limpias, representando un 61,77% del total. La energía hidroeléctrica es la principal contribuyente de este grupo, aportando un 47,79%, lo que resalta la dependencia del país de esta fuente de energía. Sin embargo, los combustibles fósiles todavía constituyen una parte significativa, con un 38,23% de la participación energética, donde el gas es el principal actor con un 21,68%. Energías limpias como la eólica y la solar suman respectivamente 6,92% y 6,76%, mostrando un potencial significativo para el crecimiento,. El carbón tiene una presencia mucho menor, con solo un 3,57% del total.
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¿Está creciendo la electricidad en Panamá?
En cuanto al crecimiento del consumo de electricidad, Panamá ha experimentado un leve aumento en los últimos años. En 2023, el consumo total de electricidad alcanzó 2886 kWh por persona, un incremento frente al récord anterior de 2787 kWh por persona en 2021. Sin embargo, es preocupante que la generación de electricidad baja en carbono haya sufrido una disminución. En 2023, la generación baja en carbono fue de 1783 kWh por persona, lo cual representa una disminución de 401 kWh desde su récord de 2184 kWh por persona en 2021. Es crucial que se tomen medidas para asegurar que el crecimiento del consumo esté asociado con un aumento en la generación de energía limpia.
Sugerencias
Para mejorar la generación de electricidad baja en carbono en Panamá, se podrían adoptar estrategias exitosas de otras regiones. Dada la geografía y las condiciones climáticas favorables para la energía solar, Brasil es un ejemplo relevante, ya que destaca en la innovación solar. La energía eólica, que también es prometedora en Panamá, puede inspirarse en el éxito de Iowa, donde el 60% de la electricidad proviene del viento. Además, el establecimiento de plantas de energía nuclear, como en Francia, donde el 68% de su electricidad proviene de esta fuente baja en carbono, podría ser una vía estratégica para reforzar la matriz energética del país, ofreciendo un suministro fiable y limpio.
Historia
A lo largo de las décadas, la historia de la generación de electricidad baja en carbono en Panamá ha estado marcada por variaciones en la energía hidroeléctrica. Desde pequeños incrementos a finales de los años 70 y 80, con aumentos de 0,4 TWh, hasta variaciones más significativas en la última década; el año 2020 destacó con un aumento de 2,3 TWh. Sin embargo, el reciente descenso de 2 TWh en 2023 es preocupante y resalta la necesidad de diversificar y aumentar la capacidad de generación baja en carbono para asegurar un suministro estable y sostenible. Enfatizar en la expansión de inversiones en tecnología solar y potencialmente en nuclear ayudará a Panamá a mitigar estos altibajos y garantizar un camino hacia un futuro energético sostenible.