Nueva Zelanda ya obtiene casi el 93% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, un logro notable. Durante los últimos doce meses, de junio de 2025 a mayo de 2026, la energía hidroeléctrica aportó cerca del 59% de la electricidad, la geotérmica alrededor del 22%, la energía eólica el 9% y la solar el 3%. Los combustibles fósiles representaron aproximadamente el 7%, repartido entre gas, con casi el 6%, y carbón, con alrededor del 1,5%. El siguiente desafío es electrificar el transporte, la calefacción y la industria, lo que exigirá mucha más electricidad limpia y permitirá reducir las emisiones y la contaminación del aire asociadas a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Nueva Zelanda?
Los datos disponibles muestran que el consumo eléctrico por persona sigue por debajo de sus máximos históricos, aunque no permiten determinar si está creciendo respecto al año inmediatamente anterior. El dato más reciente, correspondiente a 2026, es de unos 8.200 kWh por persona, frente al récord de 10.450 kWh de 2004: una diferencia de aproximadamente 2.250 kWh, o un 22% menos. La generación eléctrica baja en carbono alcanza unos 7.600 kWh por persona, frente al máximo de unos 8.230 kWh registrado en 1995, alrededor de 620 kWh menos, una caída del 8%. Esta distancia respecto a los récords resulta preocupante ante la necesidad de aumentar la disponibilidad de electricidad para la electrificación y la creciente demanda digital, incluida la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Nueva Zelanda puede impulsar la solar tanto en instalaciones de gran escala como en tejados, acompañándola de redes más robustas y almacenamiento. También puede ampliar la generación geotérmica y eólica y modernizar sus instalaciones hidroeléctricas. Además, debería considerar la incorporación de electricidad nuclear como parte de una estrategia de largo plazo: junto con la solar, puede contribuir a una oferta limpia abundante para hogares, transporte e industria. Planificar nuevas centrales, conexiones y capacidad de almacenamiento en función de la demanda futura ayudaría a convertir su elevada proporción de electricidad limpia en un suministro también mayor en términos absolutos.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia presentada refleja importantes fluctuaciones de la generación hidroeléctrica, no una trayectoria de crecimiento continuo. En la segunda mitad de los años setenta hubo aumentos de unos 2,7 TWh en 1975 y 2,5 TWh en 1979, separados por una caída de 1,9 TWh en 1976; durante los años ochenta destacan incrementos de unos 2 TWh tanto en 1983 como en 1986. En los noventa, tras una disminución en 1992, llegaron tres aumentos consecutivos entre 1993 y 1995, pero el final de la década alternó fuertes caídas con una recuperación en 1998. En los años 2000 también se sucedieron retrocesos y repuntes: sobresalen los aumentos de 3,2 TWh en 2002 y 3,6 TWh en 2004, seguidos por una caída de 3,9 TWh en 2005 y una recuperación de 1,9 TWh en 2009. Más recientemente, la generación disminuyó 2,2 TWh en 2012, aumentó 2 TWh en 2022 y cayó 2,8 TWh en 2024, lo que refuerza la importancia de ampliar y diversificar la generación baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















