En el último año, desde septiembre de 2024 hasta agosto de 2025, el consumo de electricidad en Montana se ha caracterizado por una combinación de fuentes de energía baja en carbono y combustibles fósiles. Más de la mitad de la electricidad generada en Montana proviene de fuentes limpias, con un 56.51% del total. La energía hidroeléctrica representa casi un tercio del total con un 33.04%, seguida de la energía eólica que contribuye con cerca de una quinta parte (21.59%). La energía solar, aunque más modesta, también hace su parte con un 1.74% en total, considerando tanto solar de utilidad como solar detrás del medidor. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía representan aproximadamente el 42,56% de la generación de electricidad, con el carbón como el principal contribuyente con un 36.68%. El gas natural aporta una pequeña fracción, 4.36%, mientras que el petróleo es casi insignificante con el 1.51%.
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¿Está creciendo la electricidad en Montana?
La situación actual del crecimiento del consumo de electricidad en Montana arroja cifras preocupantes. En 2025, el consumo total de electricidad per cápita llega a 24,722 kWh, una caída significativa de más de 5,600 kWh en comparación con el máximo histórico de 30,353 kWh en 2008. Sin embargo, hay una luz de esperanza ya que la generación de electricidad baja en carbono ha alcanzado su nivel más alto registrado, con 13,970 kWh por persona, superando la cifra récord anterior de 13,896 kWh por persona alcanzada en 2011, con una modesta mejora de 74 kWh. El crecimiento de la electricidad baja en carbono es un buen indicador, pero el descenso general del consumo per cápita podría obstaculizar los esfuerzos por enfrentar el cambio climático y satisfacer la creciente demanda de electrificación.
Sugerencias
Para impulsar la generación de electricidad baja en carbono, Montana debería enfocarse en la expansión de su infraestructura eólica existente, dada ya su contribución significativa. Además, Montana podría aprender de ejemplos exitosos a nivel internacional y nacional. Estados como Iowa y Dakota del Sur han demostrado una alta eficiencia en la generación de energía eólica, con un 60% y 56% respectivamente. Además, Montana podría beneficiarse al considerar la implementación de energía nuclear, tomando como ejemplo países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear proporciona el 70% y 66% de su electricidad, respectivamente. En el ámbito solar, estados como Nevada y California también ofrecen modelos a seguir, generando un tercio y casi un 30% de su electricidad de energía solar.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Montana muestra un aumento notable en las últimas décadas, principalmente en la energía hidroeléctrica y eólica. Durante los primeros años de la década de 2000, la producción hidroeléctrica experimentó altibajos, con aumentos significativos en 2005, 2006 y 2011, aunque también enfrentó caídas importantes en años subsecuentes. Sin embargo, en años más recientes, la energía eólica ha comenzado a ganar impulso, mostrando un crecimiento continuo desde 2020. El año 2024 vio una notable adición de 1.3 TWh de energía eólica, dejando claro que las inversiones en tecnologías limpias ya están dando fruto. Este crecimiento errático pero general en energía limpia indica que Montana tiene el potencial de aumentar su producción baja en carbono significativamente si continúa priorizando y expandiendo sus capacidades eólicas y considerando seriamente la inclusión de la energía solar y nuclear.








