En el período comprendido entre septiembre de 2024 y agosto de 2025, el consumo de electricidad en Montana refleja una interesante mezcla de fuentes de energía. Más de la mitad de la electricidad, específicamente el 56.51%, proviene de fuentes bajas en carbono, lo que incluye un tercio de la energía generada por energía hidroeléctrica y poco más de una quinta parte por energía eólica. Las fuentes solares, aunque representan una pequeña fracción, contribuyen con casi un 2%. Por otro lado, los combustibles fósiles, liderados principalmente por el carbón con un 37%, aportan el 42.56% de la electricidad consumida. El gas y el petróleo completan esta imagen con contribuciones marginales. Esta división resalta la importancia de las fuentes limpias en el mix energético de Montana, aunque los combustibles fósiles siguen desempeñando un papel significativo.
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¿Está creciendo la electricidad en Montana?
El análisis del crecimiento de electricidad en Montana muestra ciertas tendencias preocupantes. A pesar de haberse registrado un consumo eléctrico total de 24,722 kWh por persona en 2025, esto representa una notable disminución, de más de 5,600 kWh por persona, comparado con el récord histórico de 2008. Sin embargo, en el ámbito de la electricidad baja en carbono, Montana ha establecido un nuevo récord en 2025 con 13,970 kWh por persona, superando ligeramente el récord anterior de 2011. Esto sugiere un avance en la adopción de tecnologías limpias, aunque el consumo general de electricidad ha disminuido, lo que podría ser un indicativo de la necesidad de intensificar la electrificación en la región.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Montana, se debería considerar la expansión de la infraestructura eólica existente dada su contribución ya significativa. Tomando como referencia el éxito en otros lugares, Montana podría aprender de estados como Iowa y Dakota del Sur, donde la energía eólica representa el 60% y 57% de su electricidad, respectivamente. Además, explorar la energía solar como un camino complementario podría ser beneficioso, tomando como ejemplo a Nevada y California, donde la solar conforma el 33% y 29% de su generación eléctrica. Además, la inclusión de la energía nuclear como una opción viable podría elevar el perfil energético bajo en carbono de Montana, aprendiendo de estados como Nuevo Hampshire y Carolina del Sur, donde la energía nuclear representa más de la mitad de su electricidad.
Historia
La trayectoria histórica de la electricidad baja en carbono en Montana muestra altibajos importantes, especialmente en la energía hidroeléctrica. En la década del 2000, hubo incrementos y reducciones, con un aumento significativo en 2011 que posteriormente enfrentó descensos. Sin embargo, en 2020, se observó un impulso en la energía eólica que se mantiene y sigue creciendo hasta 2024. Por el contrario, cualquier declive en la expansión de tecnologías limpias debería ser tomado con precaución. Estos patrones históricos subrayan la necesidad de una estrategia más ambiciosa y sostenida para asegurar un suministro eléctrico bajo en carbono y confiable para el futuro de Montana.








