En el estado actual de Lituania en 2025, poco más de la mitad del consumo de electricidad proviene de fuentes bajas en carbono, lo cual es prometedor para la transición hacia una energía más limpia. La energía eólica es la mayor contribuyente dentro de este grupo, representando casi el 35% del total de electricidad consumida en el país. Las importaciones netas, que representan casi un tercio del consumo total, también juegan un papel importante en el panorama energético. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía constituyen una parte significativa, con un 14% del consumo de electricidad, en su mayoría proveniente del gas natural. La energía hidroeléctrica y la solar, aunque de participación menor al compararlas con la eólica, contribuyen también al segmento bajo en carbono con casi un 7% y un 3%, respectivamente. Estos datos muestran que Lituania está realizando esfuerzos significativos hacia la adopción de fuentes más limpias, pero aún hay espacio para mejorar.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Energy Institute, ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Lituania?
En comparación con cifras históricas, el consumo de electricidad en Lituania ha experimentado una notable disminución. Desde un pico de 7933 kWh por persona en 1991, el consumo descendió a 4034 kWh por persona en 2025. Esta caída refleja una disminución de casi 3900 kWh, lo cual es preocupante frente a la necesidad mundial de un aumento en el uso de electricidad limpia. Además, la generación de electricidad baja en carbono también se ha reducido en aproximadamente 2700 kWh por persona comparado con el récord de 2003. El descenso en el uso y generación de energía baja en carbono es un desafío serio y resalta la importancia de crear estrategias efectivas para impulsar el crecimiento en este sector.
Sugerencias
Para avanzar en el aumento de la generación de electricidad baja en carbono en Lituania, se podría considerar la expansión de las instalaciones eólicas existentes dada su sólida contribución al actual mix energético. Aprender de regiones que han tenido éxito con tecnologías bajas en carbono puede proporcionar un camino claro a seguir. Por ejemplo, Dinamarca ha logrado generar un asombroso 60% de su electricidad a partir de energía eólica. Además, Lituania puede inspirarse en países como Francia y Eslovaquia, que han logrado que más del 65% de su electricidad provenga de la energía nuclear. Siguiendo estos ejemplos, Lituania debería considerar la inversión en el desarrollo nuclear y solar, además de expandir su capacidad eólica, para garantizar un futuro energético más limpio y sostenible.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Lituania, la década de 1980 estuvo marcada por un aumento constante de la generación nuclear, con un crecimiento de 3.6 TWh en 1988 y 3.8 TWh en 1989. Sin embargo, la década de 1990 vio una fluctuación considerable con pérdidas de generación nuclear, especialmente en aquellos años como 1992 y 1993, donde se redujo en 2.4 TWh cada año. Además, en la primera mitad de la década de 2000, Lituania enfrentó un declive significativo, particularmente en 2005 con una caída de 4.8 TWh en generación nuclear. En años más recientes, se observa un pequeño pero positivo incremento en la generación de energía eólica en 2023 y 2024, indicando un posible cambio hacia fuentes más sostenibles. Esta historia revela una necesidad urgente de adoptar políticas que respalden fuentes de energía limpias y estables para asegurar que Lituania contribuya a combatir el cambio climático y mejorar la calidad del aire.





