En 2023, más de tres cuartas partes de la electricidad consumida en Laos procedían de fuentes bajas en carbono: aproximadamente el 77 %. La energía hidroeléctrica aportaba prácticamente toda esa electricidad limpia, con alrededor del 76 % del total. Los combustibles fósiles representaban el 23 % restante, íntegramente correspondiente al carbón. Laos cuenta, por tanto, con una base eléctrica mayoritariamente baja en carbono, aunque sustituir la electricidad del carbón permitiría reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Laos?
La electricidad en Laos sigue creciendo, aunque el avance más reciente fue modesto. En 2023, el consumo total alcanzó unos 6.823 kWh por persona, superando en 71 kWh el récord de 2022, de 6.752 kWh: un aumento de aproximadamente el 1 %. La generación eléctrica baja en carbono también marcó un nuevo máximo, con 5.234 kWh por persona, frente a los 5.141 kWh de 2022, un incremento de 93 kWh, cercano al 2 %. Es alentador que la electricidad limpia crezca más deprisa, pero conviene acelerar su expansión para atender la demanda futura asociada a la electrificación y al desarrollo de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación eléctrica baja en carbono, Laos puede complementar su importante base hidroeléctrica con una expansión de la solar y considerar el desarrollo de electricidad nuclear. Entre los ejemplos regionales, China y Japón generan alrededor del 12 % y del 11 % de su electricidad con solar, respectivamente; Sri Lanka alcanza el 15 %, mientras que Pakistán llega a casi una cuarta parte. Estas experiencias ofrecen referencias para impulsar instalaciones solares a gran escala y de autoconsumo, junto con redes capaces de integrar más generación limpia. En nuclear, Laos podría estudiar la experiencia de Corea del Sur, donde esta fuente aporta una cuarta parte de la electricidad, y de Pakistán, donde representa el 13 %, además del ejemplo de Francia, con aproximadamente dos tercios. La cooperación internacional, la formación técnica y la planificación a largo plazo ayudarían a ampliar y diversificar su suministro eléctrico limpio.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono de Laos está marcada por el crecimiento hidroeléctrico. Tras una reducción de 0,3 TWh en 1987, los años 1998–2000 registraron aumentos consecutivos que sumaron 2,2 TWh. Durante la década de 2000, los cambios fueron pequeños y variables, pero en 2010 y 2011 llegó un gran salto, con incrementos de 5,1 y 4,5 TWh. Entre 2013 y 2018 predominó nuevamente la expansión, especialmente en 2016–2018, cuando se añadieron 8,3 TWh en conjunto, aunque el crecimiento no fue continuo. Desde 2020 hasta 2023, la generación hidroeléctrica aumentó cada año: 8,8 TWh en 2020, 4,4 en 2021, 5,8 en 2022 y 1,3 en 2023. Esta última etapa sumó más de 20 TWh adicionales y consolidó el papel central de la hidroelectricidad, aunque el menor incremento de 2023 refuerza la importancia de acelerar nuevas fuentes de electricidad baja en carbono.






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