Entre abril de 2025 y marzo de 2026, alrededor del 85 % de la electricidad consumida en Kazajistán procedió de combustibles fósiles: el carbón aportó más de la mitad del total, un 54 %, y el gas casi un 30 %. La electricidad baja en carbono representó apenas el 15 %, con la energía hidroeléctrica a la cabeza, alrededor del 8 %, seguida de la energía eólica, con casi el 5 %, y la solar, con cerca del 2 %. Esta fuerte dependencia de los combustibles fósiles subraya la importancia de ampliar la generación limpia para reducir las emisiones que impulsan el cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Kazajistán?
Los datos más recientes no bastan para determinar si el consumo total de electricidad está creciendo respecto al año anterior, pero sí muestran que todavía no ha recuperado su máximo histórico por habitante. El dato de 2026, de unos 5.900 kWh por persona, está 194 kWh por debajo del récord de 1990, de unos 6.100 kWh: una diferencia cercana al 3 %. En cambio, la generación eléctrica baja en carbono alcanzó un nuevo máximo de 869 kWh por persona, frente a 862 kWh en 2025, una mejora de aproximadamente el 1 %. Este avance es alentador, aunque modesto: hace falta acelerar la expansión de la electricidad limpia para atender la electrificación y la creciente demanda de actividades como la inteligencia artificial.
Sugerencias
Kazajistán puede aumentar su generación baja en carbono combinando nuevas centrales nucleares con una expansión decidida de la solar y la eólica. Entre las referencias regionales, Bielorrusia obtiene alrededor del 38 % de su electricidad de la nuclear y Armenia cerca del 29 %; Francia demuestra que esta fuente puede aportar incluso dos tercios del total. Para la solar, Kazajistán puede estudiar la experiencia de Uzbekistán no incluida en estos datos, pero las referencias cuantificadas más útiles aquí son Pakistán, con un 24 %, y el estado estadounidense de Nevada, con un 35 %, especialmente por su experiencia en entornos secos y soleados. En eólica, los estados estadounidenses de Kansas y Dakota del Sur, con grandes llanuras, generan aproximadamente la mitad de su electricidad con esta tecnología. Adaptar estas experiencias a las condiciones locales, junto con ampliar las redes eléctricas, permitiría impulsar una oferta limpia y abundante.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Kazajistán ha estado marcada primero por la energía hidroeléctrica y, más recientemente, por la incorporación de la solar y la eólica. En 1987 y 1988, la generación hidroeléctrica aumentó un total de 2,3 TWh; los avances de 1993 y 1994 fueron seguidos por retrocesos entre 1995 y 1997 que prácticamente los anularon. Durante los años 2000 hubo nuevas subidas en 2000 y 2002, aunque también una caída en 2008. En la década de 2010 destacaron los incrementos hidroeléctricos de 2010, 2015 y, sobre todo, 2016, cuando se añadieron 2,4 TWh, antes de una bajada en 2018. Desde 2020, la diversificación ha cobrado impulso: la solar creció 1 TWh ese año y la eólica sumó aumentos de 0,7 TWh en 2021, 1,3 TWh en 2023 y 1,1 TWh en 2025. La hidroelectricidad añadió 2,5 TWh en 2024, aunque perdió 0,8 TWh en 2025, lo que refuerza la necesidad de mantener un crecimiento sostenido de distintas fuentes limpias.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.












