En el presente año 2024, el consumo eléctrico en Kazajistán sigue dependiendo principalmente de los combustibles fósiles, que representan más de cuatro quintas partes de la generación de electricidad, exactamente el 84.04%. El carbón es la principal fuente dentro de esta categoría, con más de la mitad de la electricidad proveniente de él, seguido por el gas, que aporta cerca de tres décimos del total. Sin embargo, en términos de energía baja en carbono, Kazajistán muestra un progreso con un 14.74% del suministro eléctrico proveniente de fuentes limpias. La energía hidroeléctrica lidera con un 9.44%, mientras que la energía eólica y solar contribuyen con el 3.63% y el 1.67% respectivamente. Es destacable que el uso del petróleo se mantiene en niveles bajos, apenas un 1.46% del total, lo cual es positivo desde la perspectiva de reducir emisiones de carbono.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, Energy Institute y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Kazajistán?
A pesar de algunas mejoras en la generación de electricidad baja en carbono, el consumo total de electricidad por persona en Kazajistán ha experimentado un retroceso en comparación con el pico histórico de 1990. Ahora, el consumo es de 5802 kWh/persona, lo que significa una disminución de 303 kWh/persona respecto a los 6105 kWh/persona en 1990. Sin embargo, es alentador ver que la generación de electricidad de fuentes bajas en carbono ha aumentado, alcanzando los 855 kWh/persona, un incremento exitoso desde los 708 kWh/persona registrados en el año anterior. El crecimiento en electricidad baja en carbono es positivo, pero el estancamiento e incluso la disminución general en el consumo no son buenas señales para satisfacer la demanda futura que el crecimiento de la electrificación y tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial requieren.
Sugerencias
Kazajistán podría incrementar su generación de electricidad baja en carbono aprendiendo de algunos ejemplos exitosos alrededor del mundo. Francia y Eslovaquia son países que han apostado con éxito por la energía nuclear, alcanzando en ambas más de dos tercios de su generación eléctrica. Por otra parte, estados en los Estados Unidos como Dakota del Sur e Iowa han avanzado significativamente en la energía eólica, obteniendo cerca del 60% de su electricidad de esta fuente. Además, regiones como Nevada y California muestran el potencial de la energía solar, contribuyendo con más de un tercio de su suministro. Kazajistán debería considerar inversiones en energía nuclear y solar para diversificar su matriz energética y reducir sus emisiones de carbono, generando electricidad limpia que asegure tanto su independencia energética como sus metas de sostenibilidad.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono en Kazajistán muestra una serie de cambios significativos a lo largo de las décadas. Los años 80 y 90 vieron fluctuaciones en la energía hidroeléctrica, con incrementos en algunos años y descensos en otros. En el año 2000, la energía hidroeléctrica experimentó un aumento, seguido por variaciones menores hasta 2016, donde se observó un notable incremento de 2.4 TWh. En años más recientes, 2020 marcó el inicio de la solar con un crecimiento de 1 TWh, y la energía eólica comenzó a incrementar notoriamente desde 2021, alcanzando incrementos significativos en 2023 y 2024. Estos desenvolvimientos resaltan el potencial de Kazajistán para seguir desarrollando su potencial en energías limpias, especialmente a medida que aumenta su capacidad en energía eólica y solar, lo cual es crucial ante el imperativo global de dejar atrás los combustibles fósiles.








