Actualmente, Islandia ha logrado un hito impresionante en su consumo de electricidad, obteniendo casi la totalidad de su energía eléctrica de fuentes bajas en carbono. Con más del 99.98% de su electricidad siendo verde y limpia, Islandia lidera el camino hacia un futuro sostenible. Al desglosar estas cifras, la energía hidroeléctrica representa aproximadamente el 72%, mientras que la geotérmica cubre el 28% restante. Este alto porcentaje de fuentes de energía limpia señala un futuro prometedor, pero también plantea el desafío de aumentar la oferta eléctrica para satisfacer la demanda creciente de sectores en proceso de electrificación como el transporte, la calefacción y la industria. Alcanzar este próximo objetivo requerirá un esfuerzo concertado para expandir significativamente la capacidad de generación eléctrica baja en carbono.
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¿Está creciendo la electricidad en Islandia?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico en Islandia, la situación actual muestra una desaceleración. En 2025, el consumo total de electricidad por persona fue de 46,963 kWh, lo que indica una disminución de casi 10,000 kWh respecto al récord establecido en 2015 de 56,809 kWh. Paralelamente, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido en una cantidad similar a lo largo del mismo periodo. Esta tendencia es preocupante, ya que sugiere que el crecimiento de la electricidad no ha mantenido el ritmo necesario para soportar la transición a una sociedad completamente electrificada. El estancamiento o la disminución del consumo eléctrico plantean desafíos significativos, especialmente cuando se enfrenta la necesidad urgente de reducir las emisiones de combustibles fósiles y combatir el cambio climático.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Islandia, es esencial enfocarse en aumentar la capacidad instalada de energía solar y nuclear, considerando estos como pilares fundamentales para la expansión futura. La energía nuclear puede proporcionar una fuente constante y amplia de electricidad sin emisiones, mientras que los paneles solares permiten a los hogares y empresas generar su propia electricidad limpia. Aumentar la inversión en estas tecnologías servirá para asegurar que la creciente demanda pueda ser satisfecha de manera sostenible. Además, una integración más estrecha de la energía solar podría responder a necesidades específicas de generación distribuida, lo que en conjunto reforzará la resiliencia y eficiencia del sistema energético insular.
Historia
El recorrido histórico de la electricidad baja en carbono en Islandia ha visto numerosos logros significativos. Desde la primera expansión moderada en la energía hidroeléctrica en 1973, hasta el impulso registrado en la década de los años 90 y 2000 con aumentos consistentes tanto en hidroeléctrica como en geotérmica. En la última década, el patrón de crecimiento se ha acompañado de fluctuaciones, como el notable aumento en la energía geotérmica en 2006 y 2007, y las variaciones en la generación hidroeléctrica entre 2015 y 2022. Aunque la hidroeléctrica experimentó caídas temporales en algunos años recientes, como en 2020 y 2024, la tendencia general ha sido de robusto incremento. Este recorrido resalta la vital importancia de ampliar la infraestructura de generación baja en carbono a pasos agigantados para mantener el rumbo hacia un abastecimiento energético limpio y seguro en el futuro próximo.