Islandia ha logrado un impresionante estado de consumo de electricidad, ya que obtiene casi el 100% de su electricidad de fuentes limpias con bajas emisiones de carbono. Específicamente, más de las tres cuartas partes provienen de la energía hidroeléctrica, mientras que casi una tercera parte se obtiene de la energía geotérmica. Esta dependencia de fuentes bajas en carbono en lugar de combustibles fósiles es un logro notable que posiciona a Islandia como un ejemplo a seguir en la transición energética. Sin embargo, para mantener este liderazgo, el país enfrenta el desafío de electrificar más sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo cual requerirá un aumento significativo en la generación eléctrica.
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¿Está creciendo la electricidad en Islandia?
No obstante, a pesar de este impresionante escenario de bajas emisiones, el consumo de electricidad en Islandia ha experimentado una contracción en los últimos años. En 2025, el consumo total de electricidad fue de aproximadamente 46,333 kWh por persona, una disminución notable de aproximadamente 10,475 kWh por persona en comparación con el pico histórico de 2015. Similar comportamiento se observa en la generación de electricidad baja en carbono, que corresponde casi por completo al consumo total, destacando una reducción casi idéntica. Esto sugiere que aunque la transición a energía limpia ha sido exitosa, el impulso general de crecimiento del consumo eléctrico está enfrentando ciertos obstáculos.
Sugerencias
Para asegurar un aumento en la generación de electricidad baja en carbono, Islandia podría considerar expandir su capacidad de energía solar, maximizando el potencial de los meses de verano. Asimismo, aunque la geotermia ya juega un papel significativo, la innovación y mejoras en la eficiencia técnica podrían aprovechar aún más esta fuente. Sin embargo, es clave que Islandia considere seriamente el potencial de la energía nuclear, que podría ofrecer una capacidad de generación limpia y constante, crucial para sostener la futura electrificación de más sectores y apoyar el crecimiento económico y tecnológico del país.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Islandia, varios períodos destacados en el pasado incluyen la mejora constante en capacidad durante los años noventa, como en 1997, 1998 y 1999, donde la energía hidroeléctrica y geotérmica incrementaron sus aportaciones. La década de los 2000 fue notable, especialmente en 2008, con aumentos significativos tanto en energía hidroeléctrica como geotérmica. Es importante resaltar ciertos años recientes, como 2020 y 2024, donde se observan ligeras caídas en la producción hidroeléctrica, lo cual subraya la necesidad de ser estratégico y constante en el desarrollo de fuentes limpias. Con el plan correcto, Islandia podría pavimentar el camino no solo para el crecimiento sostenible, sino también para ser un referente mundial en generación eléctrica baja en carbono.








