Islandia ha logrado un notable hito al obtener casi la totalidad, específicamente el 99.97%, de su electricidad de fuentes bajas en carbono. Este notable logro es evidencia del compromiso firme del país hacia un futuro más sostenible y respetuoso con el clima. La mayor parte de la electricidad proviene de la energía hidroeléctrica, que representa más de las tres cuartas partes de la producción eléctrica baja en carbono del país, complementada con energía geotérmica que constituye casi un tercio. Ahora, Islandia enfrenta el desafío de electrificar otros sectores, como el transporte, la calefacción y la industria, áreas que demandarán mucho más electricidad en los próximos años.
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¿Está creciendo la electricidad en Islandia?
Sin embargo, el crecimiento del consumo eléctrico en Islandia parece haber enfrentado un retroceso. En 2025, la electricidad total consumida fue de 46,882 kWh por persona, una cifra notablemente menor que el récord anterior de 56,809 kWh por persona en 2015. Esto representa una disminución de casi 10,000 kWh por persona. Un patrón similar se observa en la generación de electricidad baja en carbono, que también disminuyó en casi 10,000 kWh por persona en el mismo período. Esta tendencia de decrecimiento es preocupante, especialmente al considerar las crecientes necesidades de electrificación en el país.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Islandia debería enfocarse en seguir expandiendo sus capacidades de generación geotérmica e hidroeléctrica, pero también considerar con seriedad el desarrollo de energía solar y posiblemente nuclear. Estas fuentes de energía son esenciales para mantener el crecimiento necesario en el suministro eléctrico, especialmente dadas las futuras demandas de electrificación. Adaptar la infraestructura para soportar estos tipos de energía y fomentar políticas que incentiven su desarrollo puede ser clave para el éxito futuro de Islandia en este ámbito.
Historia
Un vistazo a la historia de la generación baja en carbono en Islandia revela un crecimiento en la generación hidroeléctrica desde 1973, con incrementos notables a fines de los años 90 y alrededor del 2007 y 2008, cuando la producción hidroeléctrica y geotérmica experimentaron importantes aumentos. La década de 2000 fue testigo de importantes expansiones en ambas energías. Sin embargo, en años recientes, se han registrado algunas ligeras disminuciones, como las que se presentaron en 2020 y 2024 para la hidroeléctrica y en 2025 para la geotérmica. Aunque estas caídas son preocupantes, representan una oportunidad para redoblar esfuerzos hacia un sistema eléctrico aún más robusto y sostenible. Promover la diversidad de fuentes bajas en carbono seguirá siendo esencial para asegurar un suministro energético seguro y sostenible para Islandia.








