En el año 2023, el consumo de electricidad en Fiyi se caracteriza por una considerable participación de energía baja en carbono, que abarca casi dos tercios del total, consolidando a Fiyi como un país comprometido con fuentes limpias. De esta cifra, la energía hidroeléctrica sobresale con más de la mitad de la generación total, siendo una piedra angular en el malestar carbonífero del país. Por otro lado, los biocombustibles, incluidos también en la categorización de baja en carbono, representan poco más del 10%. Sin embargo, los combustibles fósiles aún constituyen más de un tercio del consumo eléctrico de Fiyi, lo cual refleja una dependencia persistente de fuentes de energía no sostenibles que podrían ser abordadas mediante un fortalecimiento de la generación baja en carbono.
¿Está creciendo la electricidad en Fiyi?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Fiyi, se percibe un ligero retroceso. Aunque el consumo total de electricidad por persona en 2023 se sitúa apenas por debajo de su máximo de 2019, con 1244 kWh/persona frente a los 1246 kWh/persona registrados entonces, esto denota una pequeña pero significativa disminución. Sin embargo, es notable observar un progreso en el ámbito de la electricidad baja en carbono, donde recientemente se alcanzaron 790 kWh/persona, superando el récord anterior de 743 kWh/persona establecido en 2020. Este avance es alentador y señala una dirección positiva hacia la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono en Fiyi, el país podría aprender de modelos exitosos en otras regiones. La energía solar, que ha contribuido significativamente en países como California, Líbano y Chile, podría ser una opción viable dada su disponibilidad abundante de sol. Asimismo, invertir en generación nuclear podría ser otra vía estratégica, inspirándose en ejemplos como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear representa una parte considerable de su matriz eléctrica. Incorporando estas fuentes de energía limpia, Fiyi podría no solo mejorar su independencia energética, sino también contribuir significativamente a la lucha global contra el cambio climático.
Historia
Observando la historia de la electricidad baja en carbono en Fiyi, se aprecia un progreso constante en las últimas décadas. Desde la década de 1980, la energía hidroeléctrica ha tenido un crecimiento gradual, con ciertos períodos de estancamiento o ligera retracción, como se observó alrededor de 2003, 2010 y 2014. Por otro lado, la generación mediante biocombustibles ha mostrado fluctuaciones menores, sin cambios significativos hasta el reciente incremento en 2023. A lo largo de este tiempo, los esfuerzos por expandir la capacidad hidroeléctrica y el uso de biocombustibles reflejan un compromiso por diversificar y fortalecer la generación de electricidad baja en carbono, lo cual es un paso en la dirección correcta para Fiyi.
















