Entre julio de 2025 y junio de 2026, algo más de la mitad de la electricidad consumida en Bosnia y Herzegovina procedió de combustibles fósiles: un 53%, íntegramente de carbón. La electricidad baja en carbono representó el 47% restante, principalmente gracias a la energía hidroeléctrica, que aportó cerca del 38% del total. La energía eólica contribuyó con un 5% y la solar con casi un 4%. Por tanto, el país cuenta con una importante base de electricidad limpia, pero el carbón todavía predomina, con sus consiguientes emisiones que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Bosnia y Herzegovina?
Las cifras más recientes no muestran crecimiento respecto a los máximos históricos. El consumo eléctrico por habitante en 2026 se sitúa en unos 4.450 kWh, frente a los aproximadamente 5.660 kWh del récord de 2018: una reducción de unos 1.200 kWh por persona, equivalente al 21%. La generación eléctrica baja en carbono también está por debajo de su máximo: ronda los 2.080 kWh por habitante, unos 110 kWh menos que el récord de 2023, una caída cercana al 5%. Estos retrocesos resultan preocupantes ante la necesidad de disponer de más electricidad limpia para la electrificación y la creciente demanda digital, incluida la inteligencia artificial. No obstante, comparar con los récords no permite determinar por sí solo la evolución respecto al año inmediatamente anterior.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Bosnia y Herzegovina debería impulsar la solar y la eólica, además de considerar el desarrollo de electricidad nuclear. Los ejemplos regionales son especialmente útiles: Macedonia del Norte obtiene de la solar un 20% de su electricidad y Bulgaria un 19%, mientras que Croacia alcanza un 16% con energía eólica. Estas experiencias ofrecen referencias para ampliar instalaciones solares, proyectos eólicos y las redes que los conectan. En nuclear, Eslovenia genera alrededor del 40% de su electricidad con esta tecnología y Bulgaria cerca del 38%; Bosnia y Herzegovina podría estudiar sus experiencias de planificación, formación especializada y cooperación regional. Combinar estas fuentes con su importante base hidroeléctrica permitiría aumentar la oferta de electricidad limpia y reducir la dependencia del carbón.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia presentada de la electricidad baja en carbono está marcada por fuertes oscilaciones de la generación hidroeléctrica. En los años noventa, el aumento de 2,1 TWh en 1991 fue seguido por caídas de 1,7 TWh y 1 TWh en 1992 y 1993; después llegaron recuperaciones de 1,1 TWh en 1994, 1,5 TWh en 1996 y 1 TWh en 1999. En los años 2000, destacan el crecimiento de 1,5 TWh en 2004, el retroceso de 1,9 TWh en 2007 y las subidas de 1,4 TWh en 2009 y 1,8 TWh en 2010. La década siguiente fue igualmente irregular: una fuerte caída de 3,6 TWh en 2011 precedió al repunte de 3 TWh en 2013, seguido por descensos en 2014 y 2017 y una recuperación de 2,5 TWh en 2018. Entre 2020 y 2024 se alternaron nuevamente descensos y aumentos de aproximadamente 1,6 a 1,9 TWh, terminando con una caída de 1,6 TWh en 2024. Esta trayectoria refuerza la necesidad de ampliar y diversificar la generación limpia para sostener su crecimiento.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.















