Low-Carbon Power: Monitoree el Crecimiento de la Energía Baja en Carbono
Páginas Más Populares
En el año 2024, el consumo global de electricidad proviene mayoritariamente de combustibles fósiles, con más de la mitad de la electricidad mundial generada a partir de estas fuentes, específicamente el 58.74%. Dentro de los combustibles fósiles, el carbón y el gas juegan papeles significativos, representando el 34.14% y el 21.65% respectivamente. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono están contribuyendo a un poco más del 41% del suministro eléctrico mundial. La energía hidroeléctrica es la mayor contribuyente dentro del grupo bajo en carbono, con un 14.57% del total. La energía nuclear y eólica contribuyen de forma significativa, representando el 8.99% y 8.31% respectivamente, mientras que la energía solar está ganando terreno, aportando el 6.93%. Estas cifras resaltan el avance de las fuentes de energía limpias, aunque todavía hay un camino por recorrer para desplazar la dependencia de los combustibles fósiles.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, IEA, VisualizingEnergy y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en El Mundo?
La demanda mundial de electricidad está claramente en aumento, como lo demuestra el registro más reciente de consumo, ascendiendo a 3662 kWh por persona en el año 2024. Esto representa un incremento de más de 100 kWh por persona en comparación con el récord anterior registrado en 2021. Esta tendencia de crecimiento también se refleja en la generación de electricidad baja en carbono, que alcanzó un nuevo récord de 1511 kWh por persona, superando el récord del año anterior por más de 100 kWh. Estos datos indican no solo un aumento en el consumo total de electricidad, sino también un progreso alentador en la expansión de fuentes de energía limpias, lo cual es crucial para reducir el impacto ambiental del sistema eléctrico global.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, el mundo puede aprender del éxito de ciertas regiones que han logrado porcentajes elevados de generación limpia. Francia y Eslovaquia, por ejemplo, cuentan con más del 65% de su electricidad proveniente de energía nuclear, demostrando la eficacia de esta fuente en la descarbonización. Países como Dinamarca e Iowa siguen una tendencia similar con un enfoque en energía eólica, aportando alrededor del 60% y 58% de su suministro eléctrico, respectivamente. Tomar como ejemplo estas estrategias y considerar inversiones significativas en infraestructura nuclear y solar puede ser clave para otros países que desean aumentar su suministro de electricidad baja en carbono. Mantenernos enfocados en estas fuentes de energía limpia es vital para hacer frente al cambio climático y la contaminación del aire causada por el uso excesivo de combustibles fósiles.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono muestra un avance notable en las últimas décadas, aunque no exento de desafíos. En la década de 1980, la expansión de la energía nuclear impulsó un crecimiento significativo. Sin embargo, el periodo posterior al año 2011 mostró retrocesos en la capacidad nuclear que fueron decepcionantes, con considerables caídas en la generación. Desde entonces, el crecimiento ha venido principalmente de la energía eólica y solar. Especialmente a partir del año 2020, las contribuciones de la energía eólica y solar se han incrementado drásticamente cada año. La energía solar sola registró un asombroso aumento de 468 TWh en 2024. Al continuar expandiendo las tecnologías solares y eólicas, complementadas por una revitalización de la energía nuclear, se podrá lograr un sistema eléctrico más limpio y sostenible para el futuro.








