Uruguay ha alcanzado un logro notable: casi el 96% de su electricidad procede de fuentes bajas en carbono. Durante los últimos doce meses, de julio de 2025 a junio de 2026, la energía hidroeléctrica aportó alrededor del 45% de la electricidad, la energía eólica casi un tercio, los biocombustibles un 14% y la solar cerca del 4%. En conjunto, estas fuentes limpias dejaron a los combustibles fósiles con apenas un 4% del suministro eléctrico. Además, Uruguay es un importante exportador neto de electricidad, lo que ayuda a las regiones vecinas a reducir sus emisiones. El siguiente desafío es electrificar el transporte, la calefacción y la industria, para lo cual será necesario disponer de mucha más electricidad limpia.
¿Está creciendo la electricidad en Uruguay?
Los datos por habitante muestran que Uruguay todavía no ha recuperado sus máximos históricos de electricidad. El consumo más reciente, correspondiente a 2026, es de unos 3.940 kWh por persona, frente al récord de 4.730 kWh de 2019: una disminución de 794 kWh, aproximadamente un 17%. La generación eléctrica baja en carbono alcanza unos 3.770 kWh por persona, por debajo de los 4.648 kWh registrados en 2019, con una caída de 874 kWh, cerca del 19%. Este retroceso respecto a los récords resulta preocupante ante las necesidades de electrificación y la creciente demanda de actividades como la inteligencia artificial. Estas cifras permiten comparar niveles por habitante, pero no determinar por sí solas la evolución del consumo total del país.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Uruguay puede ampliar su capacidad eólica, aprovechando una tecnología que ya aporta casi un tercio de su electricidad. También conviene acelerar la expansión solar, cuyo aporte actual deja un amplio margen de crecimiento, y acompañar ambas inversiones con redes, almacenamiento y una gestión flexible de la demanda. Asimismo, el país debería considerar la incorporación de generación nuclear como una opción adicional de electricidad limpia para atender la demanda futura. Una oferta más abundante de electricidad baja en carbono facilitaría la electrificación y permitiría reducir el uso de combustibles fósiles, sus emisiones climáticas y la contaminación del aire.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia presentada muestra grandes variaciones interanuales de la generación hidroeléctrica. En los años ochenta hubo aumentos de 2,2 TWh tanto en 1980 como en 1983, seguidos de una caída de 1,8 TWh en 1988. Durante los noventa, los incrementos de 1990, 1992 y 1998 sumaron 7,6 TWh, aunque 1999 registró un descenso de 3,7 TWh. En los años 2000 alternaron recuperaciones importantes, especialmente los 4,5 TWh adicionales de 2007, con caídas de entre 3,1 y 3,7 TWh en 2004, 2006 y 2008. En la década siguiente, la generación hidroeléctrica aumentó 3,3 TWh en 2010 y 2,8 TWh en 2013, con una reducción de 1,9 TWh en 2011. Más recientemente, descendió 4 TWh en 2020 y 2,1 TWh en 2023, antes de recuperarse con un aumento de 3,8 TWh en 2024; los datos también registran una disminución de 1,8 TWh en biocombustibles en 2022. La recuperación hidroeléctrica de 2024 es alentadora, y ampliar la generación eólica y solar ayudaría a sostener una oferta limpia más abundante y diversificada.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.











