Uruguay ha logrado un notable avance en el sector eléctrico, ya que actualmente obtiene el 97.21% de su electricidad de fuentes bajas en carbono. Este porcentaje es un testimonio del compromiso del país con la energía limpia, principalmente a través de la energía hidroeléctrica, que representa cerca de la mitad de su generación total. Además, la energía eólica aporta casi un tercio, seguida por los biocombustibles que representan cerca del 14%, y una pequeña pero significativa contribución de la energía solar con alrededor del 4%. El combustible fósil constituye apenas el 2.79% del mix eléctrico. Además, Uruguay se destaca como un significativo exportador neto de electricidad, lo que no solo fortalece su economía, sino que también ayuda a las regiones vecinas a reducir sus emisiones. El desafío futuro para Uruguay radica en electrificar otros sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo cual requerirá un aumento sustancial en la capacidad de generación eléctrica.
¿Está creciendo la electricidad en Uruguay?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico en Uruguay, parece que se ha enfrentado a una disminución en los últimos años. Con un consumo total de electricidad en 2026 de aproximadamente 3919 kWh por persona, el país ha experimentado una caída en comparación con el récord anterior de 4730 kWh por persona en 2019. Similarmente, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido de 4648 kWh por persona en 2019 a 3809 kWh en 2026. Este descenso de 839 kWh en generación baja en carbono indica que, a pesar de un historial formidable, el crecimiento ha experimentado un estancamiento. Este es un indicativo de que se requiere una estrategia vigorosa para revitalizar y expandir la capacidad de generación baja en carbono.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Uruguay podría considerar expandir su capacidad de energía eólica, ya que esta fuente ya constituye buena parte de su producción eléctrica. Complementar esta expansión con una mayor inversión en energía solar podría ser otra jugada estratégica que maximizaría los beneficios económicos y ambientales. Además, diversificar aún más con opciones como la energía nuclear, que es limpia y sostenible, podría ofrecer un suministro de energía constante y abundante. Esta expansión no solo aumentaría la capacidad actual, sino que también aseguraría que los futuros aumentos en la demanda, impulsados por la electrificación de otros sectores, sean fácilmente manejables.
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Uruguay muestra períodos de expansión y contracción. En la década de 1980, específicamente en 1980 y 1983, la energía hidroeléctrica aumentó exitosamente en 2.2 TWh cada vez. Los años siguientes, incluyendo 1990 y 1998, mostraron aumentos significativos de 3.1 y 2.7 TWh respectivamente. No obstante, hubo años como 1999 y 2006 donde se experimentaron descensos, cada uno de -3.7 TWh y -3.1 TWh en generación hidroeléctrica. En la década del 2000 en adelante, si bien hubieron fluctuaciones, con repuntes en 2007 y 2010 de 4.5 y 3.3 TWh, respectivamente, el desafío ha sido mantener un crecimiento sostenido. Recientemente, en 2024, se vio un auge con un incremento de 3.8 TWh. Analizar estas tendencias históricas es crucial para planificar y asegurar un futuro con energía eléctrica limpia y sostenible.
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.





