Electricidad en Trinidad y Tobago en 2025
En 2025, el consumo de electricidad de Trinidad y Tobago depende casi totalmente de los combustibles fósiles: estos representan el 98,5 %, mientras que la electricidad baja en carbono aporta apenas el 1,5 %, íntegramente mediante solar. Es decir, casi toda la electricidad procede de fuentes fósiles y la participación de fuentes limpias sigue siendo muy pequeña. Ampliar la generación baja en carbono permitiría reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación del aire asociada a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Trinidad y Tobago?
El consumo eléctrico por habitante no ha superado su máximo histórico: en 2025 alcanza unos 6.460 kWh por persona, frente a unos 7.210 kWh en 2015. Esto supone 745 kWh menos, una caída de alrededor del 10 % respecto al récord, aunque estos datos no permiten determinar la evolución del consumo total ni el cambio frente al año inmediatamente anterior. Este retroceso preocupa ante las futuras necesidades de electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial. En contraste, la generación eléctrica baja en carbono alcanza un nuevo récord de 97 kWh por persona, frente a los 35 kWh de 1971: aumenta 62 kWh y casi triplica aquel máximo, un avance alentador aunque todavía modesto.
Sugerencias
Para aumentar su generación eléctrica limpia, Trinidad y Tobago debería impulsar instalaciones solares tanto en edificios como a gran escala y considerar el desarrollo de generación nuclear. Entre las referencias insulares, el estado estadounidense de Hawái obtiene el 23 % de su electricidad de la solar, Chipre también el 23 % y Cabo Verde el 14 %, ejemplos útiles para orientar una mayor incorporación solar. Cabo Verde también aporta una referencia para explorar la energía eólica, que genera allí el 14 % de la electricidad; Uruguay demuestra un alcance aún mayor, con aproximadamente un tercio. En generación nuclear, Francia produce cerca de dos tercios de su electricidad con esta fuente, mientras que Emiratos Árabes Unidos alcanza el 20 %. Estas experiencias ofrecen lecciones sobre cómo combinar expansión solar, evaluación del recurso eólico y planificación nuclear para elevar considerablemente la oferta eléctrica baja en carbono.
Historia
La historia disponible muestra largos períodos sin aumentos registrados y un impulso solar reciente. Durante los años señalados entre 1991 y 1997, y nuevamente entre 2000 y 2009, la generación eléctrica con biocombustibles, una fuente baja en carbono, registró cambios interanuales de cero TWh. En solar, los datos de 2019 y 2024 también muestran variaciones de cero TWh; esto describe ausencia de crecimiento registrado, no necesariamente ausencia de generación. Finalmente, en 2025 la producción solar aumentó 0,1 TWh, equivalentes a unos 100 millones de kWh. Este avance rompe con el estancamiento reflejado en los registros anteriores y constituye un paso positivo que conviene sostener y ampliar.
















