Electricidad en Trinidad y Tobago en 2024
En Trinidad y Tobago, el consumo de electricidad se basa casi por completo en los combustibles fósiles, representando cerca del 99,93% del total. La contribución de fuentes de energía baja en carbono, como la solar, es casi inexistente. Esto debería ser motivo de preocupación, ya que la dependencia excesiva en los combustibles fósiles no solo exacerba el cambio climático, sino que también puede llevar a una calidad del aire deteriorada. Promover un cambio hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles podría beneficiar al país en términos ambientales y económicos.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, Energy Institute, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Trinidad y Tobago?
La tendencia del consumo de electricidad en Trinidad y Tobago muestra un descenso en comparación con años anteriores. En 2024, el consumo total de electricidad fue de 6477 kWh por persona, lo que representa una disminución de 731 kWh/persona en comparación con el récord del año 2015. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido desde su máximo histórico en 1971. Este decrecimiento es alarmante y requiere una revisión significativa de las políticas energéticas para apoyar un aumento en la generación de electricidad, particularmente de fuentes bajas en carbono.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Trinidad y Tobago podría aprender de las estrategias implementadas en otras regiones. Países como Francia y Eslovaquia han logrado un porcentaje significativo de generación mediante energía nuclear, mientras que estados como Nevada en EE.UU. han adoptado la energía solar de manera efectiva. Incorporar tanto la energía solar como la nuclear podría ser una solución viable para el país, reduciendo así la dependencia de los combustibles fósiles y avanzando hacia un futuro más sostenible.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Trinidad y Tobago ha sido consistentemente baja, con cambios prácticamente nulos durante décadas en el uso de biocombustibles y energía solar. Desde 1991 en adelante, casi no ha habido un aumento significativo en el uso de fuentes de energía bajas en carbono. Esto subraya la necesidad urgente de establecer políticas e inversiones más agresivas hacia la adopción de energías limpias, como la solar y la nuclear. Con una estrategia enfocada en el aumento de la generación de electricidad baja en carbono, Trinidad y Tobago podría mejorar su infraestructura energética y contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático.





