En 2023, el consumo de electricidad en Surinam muestra una significativa dependencia de combustibles fósiles, que representan un poco más de la mitad, con un 57% del total. En contraste, la generación baja en carbono es aproximadamente 43%, sustentada casi en su totalidad por la energía hidroeléctrica que alcanza alrededor del 42%. Con una clara división en la matriz energética del país, el enfoque principal para reducir la dependencia de los combustibles fósiles debería ser el incremento de fuentes bajas en carbono, dado que actualmente no hay contribuciones significativas de eólica, solar, ni nuclear.
¿Está creciendo la electricidad en Surinam?
Mirando la trayectoria de consumo, el uso de electricidad per cápita en Surinam ha experimentado un descenso desde su máximo histórico en 1993 de 4293 kWh/persona a 3403 kWh/persona en 2023. Esto representa una reducción de casi 900 kWh/persona. Similarmente, la generación baja en carbono también ha disminuido considerablemente desde el récord histórico de 3577 kWh/persona en 1993 a 1463 kWh/persona actualmente, una caída de más de 2100 kWh/persona. Estas cifras reflejan una preocupante disminución que podría amenazar el poder satisfacer futuras demandas energéticas, especialmente con las tendencias globales de electrificación y el crecimiento de IA que demandarán más generación de electricidad limpia.
Sugerencias
Para avanzar hacia una matriz eléctrica más sostenible y robusta, Surinam puede tomar lecciones de regiones que han sobresalido en la generación baja en carbono. Por ejemplo, Francia y Eslovaquia generan más del 65% de su electricidad a partir de energía nuclear, un enfoque que Surinam podría considerar. En el ámbito de la energía eólica, Iowa y Dinamarca han logrado integrar más del 55% de electricidad eólica, lo que señala el potencial de esta fuente para diversificar la generación eléctrica en Surinam. Además, regiones como Nevada y California han demostrado el impacto de la energía solar, generando más del 30% de su electricidad mediante esta fuente. Surinam podría beneficiarse enormemente al desarrollar su infraestructura solar y nuclear, reduciendo así su dependencia de combustibles fósiles y mitigando tanto el cambio climático como la contaminación del aire.
Historia
A lo largo de su historia, la generación de energía baja en carbono en Surinam ha estado marcada por altibajos, especialmente en la energía hidroeléctrica. Desde principios de la década de 1980, hubo un crecimiento notable en algunos años como 1982 y 1989, con aumentos respectivos de 0.3 y 0.6 TWh. Sin embargo, estos incrementos fueron contrarrestados por disminuciones en varios otros años, incluida una caída significativa de 0.5 TWh en 1987. Desde mediados de la década de 2000, ha habido una tendencia más estable aunque con algunas caídas menores. Estos patrones indican una falta de inversión sostenida en infraestructuras hidroeléctricas y subrayan la necesidad de diversificar con otras formas de generación baja en carbono, como la energía nuclear y solar, para asegurar un suministro constante y creciente de electricidad limpia.









