Entre julio de 2025 y junio de 2026, la electricidad baja en carbono cubrió aproximadamente el 61% del consumo eléctrico del Reino Unido, frente a casi el 29% procedente de combustibles fósiles y alrededor del 9% de importaciones netas. La energía eólica fue la principal fuente, con un 30%, seguida del gas, con un 27%. Dentro del bloque bajo en carbono, los biocombustibles aportaron un 12%, la nuclear un 10%, la solar un 6% y la energía hidroeléctrica algo más del 2%. Así, más de la mitad de la electricidad consumida fue baja en carbono, aunque la dependencia del gas sigue siendo considerable y mantiene emisiones que contribuyen al cambio climático y a la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Reino Unido?
Los datos de 2026 no muestran una expansión del consumo eléctrico respecto a su máximo histórico: el consumo alcanzó unos 4.460 kWh por persona, frente a unos 6.710 kWh en 2005, una reducción de aproximadamente 2.250 kWh por persona, o un tercio. La generación eléctrica baja en carbono llegó a unos 2.720 kWh por persona, apenas 17 kWh por debajo del récord de 2020, de unos 2.740 kWh. Estas comparaciones no permiten determinar por sí solas si hubo crecimiento respecto al año inmediatamente anterior, pero sí muestran un consumo muy inferior al máximo histórico y una generación limpia prácticamente estancada respecto a su récord. Es preocupante ante la necesidad de más electricidad limpia para la electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, el Reino Unido debería ampliar tanto la nuclear como la eólica, aprovechando su presencia ya importante, y acelerar el despliegue solar. Francia, donde la nuclear genera aproximadamente dos tercios de la electricidad, ofrece una referencia cercana para reforzar una producción limpia abundante; Finlandia, con un 38% nuclear, también resulta relevante. Dinamarca demuestra el alcance de la energía eólica, con un 57% de su generación eléctrica. Para la solar, los Países Bajos y Alemania son referencias especialmente útiles por su proximidad y condiciones climáticas: esta tecnología aporta alrededor del 19% y el 20%, respectivamente. Estas experiencias muestran posibilidades concretas para elevar la producción limpia británica y reducir el uso de combustibles fósiles.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono británica combina grandes avances con retrocesos preocupantes. En los años ochenta, la generación nuclear aumentó 10 TWh en 1984; tras caer 11 TWh en 1987, repuntó unos 16 TWh en 1988 y 8 TWh en 1989, y añadió otros 13 TWh en 1993. Durante los años 2000 hubo pérdidas de aproximadamente 10 TWh en 2000, 9 en 2004, 12 en 2007 y 11 en 2008, antes de una recuperación de 17 TWh en 2009; en 2019 volvió a disminuir unos 9 TWh. Perder semejantes volúmenes de generación limpia supone un serio retroceso que debería evitarse. La eólica impulsó el crecimiento posterior: añadió entre 7 y 13 TWh en varios años de 2013 a 2020. Tras una caída de unos 11 TWh en 2021, recuperó 15 TWh en 2022 y sumó otros 8 TWh en 2026, avances alentadores que conviene sostener y ampliar.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















