En el año 2025, el consumo de electricidad en Letonia muestra una clara tendencia hacia las fuentes de energía baja en carbono, con más de la mitad de la electricidad generada a través de estas fuentes. Concretamente, aproximadamente el 59% de la electricidad proviene de fuentes de energía baja en carbono. La energía hidroeléctrica representa una parte significativa con cerca del 41%. Por otro lado, el gas, que es un combustible fósil, contribuye con casi un 22% al consumo total de electricidad. También es notable la contribución de las importaciones netas, representando casi un 20% del consumo total. Además, la energía solar y los biocombustibles forman parte de este mix baja en carbono con un 9% y un 6%, respectivamente, mientras que la energía eólica contribuye con cerca del 3%. Este panorama subraya una preocupación significativa: aún existe una dependencia considerable de los combustibles fósiles, que son responsables de la contaminación y el cambio climático.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Energy Institute, ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Letonia?
En términos de crecimiento del consumo eléctrico, Letonia está atravesando un periodo de estancamiento o incluso ligera disminución. En 2025, el consumo de electricidad per cápita es de 3863 kWh, una cifra ligeramente inferior al récord anterior de 3960 kWh en 2018, notándose un descenso de algo menos de un 3%. Esto es alarmante, particularmente en una época donde la demanda de electricidad está destinada a crecer con la electrificación de múltiples sectores de la economía y el aumento de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial. En cuanto a la generación de electricidad baja en carbono por persona, los números son aún más preocupantes: ha disminuido dramáticamente desde su récord en 2017, cayendo de 2812 kWh a 2272 kWh por persona. Esta huida hacia atrás refleja no solo un retroceso en la participación de energías limpias, sino también una oportunidad perdida para encaminarse hacia un futuro más sostenible.
Sugerencias
Para que Letonia pueda aumentar su generación de electricidad baja en carbono, se recomienda examinar las estrategias exitosas de otras regiones. Un ejemplo destacado es Francia, donde la energía nuclear representa el 67% de su producción eléctrica, lo que podría ser una inspiración para el desarrollo nuclear en Letonia. Asimismo, estados como Nevada en Estados Unidos generan un 34% de su electricidad a través de la energía solar, ofreciendo un modelo a seguir para explorar y expandir la producción solar en Letonia. Además, emular el caso de Dinamarca e Irlanda podría ayudar a Letonia a mejorar su capacidad eólica, pues estos países generan el 60% y 33% de su electricidad a partir de energía eólica, respectivamente. Priorizar la expansión nuclear y solar no solo resultará en beneficios ambientales, sino que también fortalecerá la seguridad energética del país al depender menos de las importaciones de electricidad y de combustibles fósiles.
Historia
Históricamente, el desarrollo de energía baja en carbono en Letonia ha mostrado fluctuaciones significativas, especialmente en torno a la energía hidroeléctrica. En los años pre-2000, la generación hidroeléctrica experimentó alzas considerables, como en 1989 y 1990, pero también caídas marcadas en años como 1991 y 1996. Durante la década de 2000, los cambios fueron menos pronunciados, aunque de 2012 a 2014 hubo un periodo de disminución seguido de una recuperación en 2016 y 2017. Sin embargo, estos avances muchas veces fueron revertidos poco después, evidenciando la falta de una estrategia consistente y a largo plazo para el aprovechamiento sostenible de la energía hidroeléctrica. Estas fluctuaciones históricas subrayan la necesidad de Letonia de comprometerse con estrategias más estables y continuas en la generación de energía baja en carbono para asegurar su futuro energético.





