En Italia, durante el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, el consumo de electricidad ha mostrado una dependencia significativa de fuentes de energía fósil, representando más de la mitad de su generación eléctrica con un 44.66%. La mayor parte de esta energía fósil proviene del gas, que por sí solo representa casi el 38.42% del total. En cuanto a las fuentes de energía baja en carbono, éstas contribuyen con un 41.37% de la electricidad de Italia. De estas, la energía solar y la hidroeléctrica destacan, cada una aportando un poco más del 14%. La energía eólica también juega un papel importante con el 8.05%. Las importaciones netas de electricidad completan cerca del 12%, destacando la importancia del comercio internacional de energía para el país. Aunque la energía baja en carbono está cercana a la mitad del mix energético, su expansión es crucial para reducir la dependencia de los combustibles fósiles que afectan al clima y la salud pública.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Italia?
El consumo per cápita de electricidad en Italia, actualmente situado en 4662 kWh por persona, se encuentra en un estado de declive respecto al récord histórico establecido en 2006, cuando alcanzó los 6112 kWh por persona. Esta disminución refleja una reducción de casi 1450 kWh por persona. Además, la generación de electricidad baja en carbono también ha experimentado un descenso reciente, alcanzando los 1929 kWh por persona, una baja desde el récord del año anterior de 2202 kWh por persona. Esta reducción de 273 kWh per cápita destaca la necesidad urgente de fortalecer las fuentes de energía limpia en el país para revertir esta tendencia descendente y satisfacer la futura demanda esperada por la electrificación y el avance de la IA.
Sugerencias
Italia puede aumentar su generación de electricidad baja en carbono al expandir su capacidad solar, aprovechando el potencial que ya contribuye significativamente al mix energético del país. Al observar regiones exitosas, especialmente en energía nuclear y solar, Italia puede aprender valiosas lecciones. Por ejemplo, Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear constituye alrededor del 68% y el 67% respectivamente, muestran el impacto positivo de apostar por esta tecnología. En el ámbito solar, Italia podría inspirarse en Nevada y California, donde la generación solar contribuye con un 33% y 29% del mix energético respectivamente. La adopción y expansión de la energía nuclear y solar permitirán a Italia diversificar su mix energético, reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia un futuro más verde y sostenible.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Italia ha experimentado fluctuaciones. En los años setenta, la capacidad hidroeléctrica aumentó notablemente en 1977. Sin embargo, los años posteriores trajeron fluctuaciones con significativos descensos en 1989 y 1995, y más tarde en el siglo XXI, donde se volvieron a registrar pronuncias caídas en 2002, 2011, y 2015. Las oscilaciones en la generación hidroeléctrica han sido bastante evidentes. La energía solar, por su parte, vio un significativo impulso en 2011 y 2012, sugiriendo que existe un potencial latente de crecer significativamente. A lo largo de las últimas décadas, a pesar de los declives en la generación hidroeléctrica y las decisiones del pasado de reducir la energía nuclear, es crucial reencaminar los esfuerzos para aumentar la capacidad de generación limpia, liderada por la energía solar y nuclear, clave para el futuro energético de Italia.