En Italia, en el año 2025, el consumo de electricidad se distribuye de manera diversa entre varias fuentes de energía. Los combustibles fósiles, incluidas importaciones netas, representan una parte significativa, con un poco más del 40% provinientes del gas, y el carbón apenas sumando cerca del 3%. Por otro lado, la baja en carbono abarca más de un tercio del mix energético total. Dentro de esta categoría, la solar contribuye con aproximadamente el 13%, mientras que la energía hidroeléctrica y la eólica aportan cada una alrededor del 12% y 8%, respectivamente. Las importaciones netas representan casi una quinta parte del total. Esta combinación de fuentes resalta una dependencia equilibrada entre los métodos tradicionales y las energías más limpias y sostenibles.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Italia?
El consumo per cápita de electricidad en Italia ha observado una disminución desde su récord en 2006 de 6112 kWh por persona, hasta llegar a 4556 kWh por persona en 2025. Este cambio, negativo en 1556 kWh por persona, refleja una baja en el uso, y evidentemente, el consumo de electricidad baja en carbono también ha descendido desde un récord anterior en 2024, pasando de 2202 a 1606 kWh por persona, marcando una disminución de casi 600 kWh por persona. Esta tendencia descendente en el uso de electricidad y la generación baja en carbono es preocupante, especialmente en un mundo que avanza hacia una mayor electrificación, y que además, busca cumplir con los objetivos de reducción de carbono.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Italia debería considerar expandir la tecnología solar, dado su potencial y su contribución actual significativa. Asimismo, Italia podría aprender de regiones con altos niveles de generación baja en carbono. Por ejemplo, países con una fuerte generación de energía nuclear como Francia, que produce el 70% de su electricidad de fuentes nucleares, podrían servir de guía para expandir esta fuente en Italia. Asimismo, regiones como Dinamarca e Iowa destacan en energía eólica, generando cerca del 60% de su electricidad de esta manera, lo cual es un ejemplo inspirador para incrementar la participación de la energía eólica. Además, tomando ejemplos de regiones como Nevada y Líbano, donde la energía solar representa aproximadamente un tercio de la electricidad generada, Italia podría aumentar sus inversiones en sistemas solares para avanzar hacia un futuro más sostenible.
Historia
En términos históricos, Italia ha experimentado varios cambios en su generación de electricidad baja en carbono. Durante la década de 1980, hubo un declive notable en la producción nuclear, con una reducción de 8.6 TWh en 1987, lo cual es desafortunado dado el papel crucial de esta energía sostenible. En contraste, la energía hidroeléctrica ha tenido fluctuaciones a lo largo de las décadas, con aumentos significativos en años como 1977 y 1991, seguidos de descensos en otros años. Desde la década de 2010, el crecimiento en el sector solar ha sido notable, con incrementos sustanciales en 2011 y 2012. A pesar de estos avances, en 2025 la energía hidroeléctrica y los biocombustibles experimentaron disminuciones, lo cual es preocupante para el desarrollo sostenido de la generación baja en carbono de Italia. Es esencial continuar impulsando las tecnologías solares y nucleares para contrarrestar estas tendencias fluctuantes y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles que dañan el medio ambiente.








