Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, los combustibles fósiles cubrieron alrededor del 43% del consumo de electricidad de Italia, principalmente mediante gas, que aportó el 40%, mientras que el petróleo representó cerca del 2%. La generación baja en carbono suministró casi el 40%: la solar encabezó este grupo con algo más del 15%, seguida de la energía hidroeléctrica con el 11%, la eólica con el 7%, los biocombustibles con casi el 5% y la geotérmica con alrededor del 2%. Las importaciones netas equivalieron a otro 16% del consumo; los datos no permiten clasificarlas íntegramente como electricidad limpia o fósil. Así, Italia sigue dependiendo considerablemente de los combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Italia?
Los datos más recientes no muestran un nuevo máximo de consumo eléctrico por habitante en Italia, aunque compararlos con récords históricos no permite determinar por sí solo la evolución del último año. En 2026, el consumo fue de unos 5.515 kWh por persona, casi 600 kWh menos que el récord de 6.112 kWh de 2006: una diferencia cercana al 10%. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó unos 2.185 kWh por persona, ligeramente por debajo del máximo de aproximadamente 2.202 kWh registrado en 2024. Esta distancia respecto a los récords resulta preocupante: Italia necesita recuperar el crecimiento de la electricidad limpia para atender la electrificación y la demanda adicional de tecnologías como la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Italia debería acelerar la expansión solar, que ya constituye su mayor fuente de electricidad limpia, mediante más instalaciones en tejados y plantas solares, acompañadas de redes y almacenamiento. Puede aprender de regiones mediterráneas como Macedonia del Norte, donde la solar aporta el 40% de la electricidad, y del estado estadounidense de California, donde alcanza el 31%. También conviene impulsar la energía eólica aprovechando experiencias cercanas como las de España y Grecia, con aproximadamente una quinta parte de su electricidad procedente del viento. Además, Italia debería considerar construir generación nuclear: Francia obtiene de ella cerca de dos tercios de su electricidad y la vecina Eslovenia alrededor del 40%. Estas experiencias ofrecen referencias útiles para combinar una mayor aportación solar y eólica con generación nuclear baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono italiana muestra grandes oscilaciones hidroeléctricas y avances solares destacados. La generación hidroeléctrica aumentó 12 TWh en 1977, cayó unos 7 TWh en 1989 y recuperó más de 10 TWh en 1991. En 1987, la generación nuclear disminuyó 8,6 TWh, una pérdida considerable de electricidad limpia que supuso un serio retroceso para la descarbonización. Durante los años 2000, la hidroelectricidad cayó alrededor de 7 TWh tanto en 2002 como en 2005, antes de aumentar casi 9 TWh en 2008. A comienzos de la década de 2010, la solar avanzó con fuerza: sumó casi 9 TWh en 2011 y otros 8 TWh en 2012. Entretanto, la hidroelectricidad perdió casi 7 TWh en 2011, ganó cerca de 11 TWh en 2013, cayó 13 TWh en 2015 y otros 6 TWh en 2017, y repuntó unos 13 TWh en 2018. Más recientemente, perdió 17 TWh en 2022, recuperó 10 TWh en 2023 y casi 14 TWh en 2024, para volver a caer unos 11 TWh en 2025 y 6 TWh en 2026. El crecimiento solar de más de 8 TWh en 2025 fue, en contraste, un avance alentador que conviene sostener y ampliar.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













