En Italia, durante el período de agosto de 2024 a julio de 2025, la generación de electricidad se ha distribuido de manera equilibrada entre combustibles fósiles y fuentes de energía baja en carbono. Alrededor del 45% de la electricidad ha sido generada a partir de combustibles fósiles, principalmente gas que representa casi el 42%, y una pequeña cantidad de carbón con un 3%. La otra mitad de la electricidad proviene de fuentes bajas en carbono, con la energía hidroeléctrica aportando casi el 17%, la solar un 12%, y la eólica más del 8%. Las importaciones netas de electricidad constituyen un poco más del 7%, mientras que las geotérmica y biocombustibles juntas sólo contribuyen con menos del 4%.
¿Está creciendo la electricidad en Italia?
En términos de consumo de electricidad, Italia ha experimentado una disminución significativa en comparación con años anteriores. El consumo total por persona en 2025 ha sido de aproximadamente 3908 kWh, una caída preocupante respecto al récord anterior de 6112 kWh/persona registrado en 2006, mostrando una reducción de 2204 kWh. Asimismo, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido, alcanzando sólo 1623 kWh/persona en 2025, lo que representa una caída de 578 kWh desde el récord histórico del 2024. Estos descensos reflejan un desafío en la transición energética hacia fuentes más limpias y sostenibles.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, es esencial que Italia expanda su capacidad solar existente, ya que esta tecnología ya está desempeñando un papel crucial en su matriz energética. A nivel mundial, países como Francia y Eslovaquia han demostrado ser exitosos en la implementación de generación nuclear, alcanzando cifras impresionantes del 69% y 64% respectivamente. Por otro lado, estados como Iowa han hecho un uso eficiente del viento, generando el 62% de su electricidad a partir de energía eólica. Italia debería considerar estrategias similares, enfocándose tanto en la solar como en la nuclear, para fortalecer su producción de electricidad limpia y afrontar así los desafíos del cambio climático y la contaminación del aire.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Italia ha mostrado avances y retrocesos a lo largo de las décadas. En los años 70 y 80, fracasos significativos en la producción nuclear se reflejaron con una disminución notable en 1987. Durante los años 90 y principios de los 2000, la energía hidroeléctrica experimentó fluctuaciones, con caídas como la de 2002 y 2005, pero con repuntes relevantes en años como 1991 y 2013. A partir de 2011, la energía solar comenzó a tomar protagonismo con incrementos considerables. Sin embargo, los últimos años han sido testigos de importantes reducciones nuevamente, tanto en hidroeléctrica como en solar y biocombustibles. Esta inestabilidad en las fuentes limpias subraya la necesidad de una planificación más robusta para asegurar un suministro fiable de energía baja en carbono en el futuro.
Electrificación
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