En Hungría, la generación de electricidad está dominada en su mayoría por fuentes de energía baja en carbono, representando más de la mitad del total. En línea con las tendencias mundiales hacia un menor uso de combustibles fósiles, la energía nuclear constituye una parte significativa de la electricidad producida, con casi un 35%. Casi un 23% de la electricidad procede de importaciones netas, mientras que los combustibles fósiles, principalmente el gas, representan aproximadamente un 20%. La energía solar, aunque no descrita en el dato general de energías bajas en carbono, contribuye también de manera importante al saldo de electricidad limpia, al representar un poco más del 15%. Por otro lado, las contribuciones de la energía eólica y biocombustibles son más modestas, lo que refleja áreas con potencial de crecimiento adicional.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA, ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Hungría?
En términos de consumo eléctrico, Hungría ha experimentado una disminución en el uso per cápita con respecto al año anterior, pasando de un récord de 5026 kWh/persona en 2024 a 4570 kWh/persona en 2025. Este descenso de 456 kWh/persona es reflejo de una tendencia preocupante que podría amenazar las metas de electrificación necesarias para el futuro. La producción de electricidad baja en carbono también registra una caída, habiéndose reducido a 2551 kWh/persona desde los 2735 kWh/persona del año anterior, con una disminución de 183 kWh/persona. Este decrecimiento puede interpretar un desafío para alcanzar los objetivos de sostenibilidad y de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, esenciales para combatir el cambio climático.
Sugerencias
Para que Hungría avance hacia un futuro más verde, es vital ampliar sus capacidades en energía nuclear y solar, dado que ambas ya aportan cantidades significativas a la matriz energética baja en carbono del país. Al observar ejemplos internacionales, Francia, con un 70% de electricidad generada por energía nuclear, puede proveer un modelo de éxito y eficiencia en este ámbito. Del mismo modo, aprender de estados como Iowa, donde el 60% de la electricidad proviene de la energía eólica, puede ayudar a Hungría a integrar más soluciones verdes en su sistema. La adopción de estas políticas no solo incrementará la seguridad energética del país, sino que también contribuirá significativamente a la reducción de emisiones, asegurando un futuro sustentable.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Hungría muestra períodos de crecimiento notables y otros de retrocesos, especialmente en el sector nuclear. Durante la década de 1980, la generación nuclear aumentó de manera constante, con picos de crecimiento anuales que llegaron hasta 3.6 TWh en 1987. Sin embargo, en 2003 se evidenció una significativa reducción de 2.9 TWh en la generación nuclear, señalando una determinada basculación en el enfoque energético del país. Desde el año 2019 en adelante, el crecimiento en el sector solar ha sido notable, alcanzando su cúspide en 2024 con un incremento de 2.4 TWh. Estos desarrollos subrayan la importancia de continuar expandiendo la infraestructura de energía limpia, retomando la senda del incremento para satisfacer la demanda futura y contribuir positivamente al medio ambiente.








