En Hungría, el consumo de electricidad en 2025 se caracteriza por una significativa proporción de fuentes de baja en carbono. Más de la mitad de la electricidad generada, casi el 61%, proviene de estas fuentes, lo que refleja un fuerte compromiso hacia un futuro más sostenible. Dentro de estas fuentes bajas en carbono, la energía nuclear lidera con una participación de aproximadamente un 32% de la electricidad generada, seguida por la energía solar que representa casi una cuarta parte del total. Además, más del 20% de la electricidad de Hungría proviene de importaciones netas. En contraste, los combustibles fósiles, que contribuyen al cambio climático y la contaminación del aire, representan menos del 20% de la generación total de electricidad. La mayoría de este porcentaje proviene del gas, con un poco más del 16%, mientras que el carbón y los biocombustibles tienen una participación mucho menor.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA, ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Hungría?
En cuanto al crecimiento del consumo de electricidad, Hungría ha marcado un ligero aumento con una cifra actual de 4894 kWh por persona, lo que supone un incremento respecto al récord anterior de 4858 kWh/persona registrado en 2024. Esta tendencia al alza es una señal positiva para el país, ya que la demanda de electricidad sigue creciendo. Más significativo es el progreso en la generación de electricidad baja en carbono, que ha experimentado un aumento sustancial de 235 kWh/persona con respecto al año pasado, alcanzando un récord actual de 2969 kWh/persona. Este progreso refleja el compromiso de Hungría de avanzar hacia un mayor uso de fuentes de energía limpia, lo que es esencial para satisfacer la creciente demanda y minimizar el impacto ambiental negativo asociado con los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para impulsar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Hungría podría considerar la expansión de sus capacidades nucleares y solares, ya que ambas fuentes ya representan una parte importante de su matriz energética. Aprender de países como Francia y Eslovaquia, que obtienen alrededor del 67% y 66% de su electricidad de fuentes nucleares respectivamente, podría ayudar a maximizar el potencial de la energía nuclear. Además, Macedonia del Norte, que genera casi la mitad de su electricidad a partir de energía solar, presenta un caso de estudio valioso para mejorar la capacidad solar. Aumentar la inversión en estos sectores no solo asegurará un suministro constante de electricidad sino que también contribuirá a cumplir con las responsabilidades ambientales globales.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, Hungría ha experimentado un notable desarrollo en la generación de electricidad baja en carbono. En los 80 y principios de los 2000, la energía nuclear predominaba, con incrementos significativos anuales hasta 1988. En 2003, sin embargo, se observó una notable disminución en la capacidad nuclear. Más recientemente, la energía solar ha mostrado un crecimiento constante, con importantes aumentos en la generación a partir de 2019 y especialmente en años recientes, llegado a crecer 1.7 TWh en 2025. Aunque la energía nuclear ha enfrentado algunas fluctuaciones, esta historia resalta la importancia de continuar desarrollando tanto la solar como la nuclear para asegurar un futuro energético limpio y sostenible en Hungría.








