Actualmente, Finlandia se destaca por su impresionante logro en la generación de electricidad, con más de un 88% de su consumo eléctrico proveniente de fuentes bajas en carbono. La energía nuclear representa la mayor parte de esta contribución limpia, con más de un tercio, seguida de cerca por la energía eólica y la hidroeléctrica, que juntas suman aproximadamente el 39%. Los biocombustibles también juegan un papel significativo, aportando cerca del 12%. A pesar de este éxito en la adopción de energías limpias, los combustibles fósiles representan todavía una pequeña fracción, con el gas representando más de la mitad de ese porcentaje. Mientras Finlandia afronta su próximo desafío, la electrificación de transportes, calefacciones e industrias, será crucial aumentar todavía más la capacidad de generación eléctrica baja en carbono para satisfacer la creciente demanda.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA, ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Finlandia?
Aunque el uso de la electricidad en Finlandia ha disminuido desde su récord de 2006, hay señales prometedoras de crecimiento en el ámbito de electricidad baja en carbono. Actualmente, el consumo total de electricidad es de aproximadamente 15.227 kWh por persona, un descenso de más de 2.500 kWh en comparación con el registro anterior. Sin embargo, el 2025 marcó un nuevo récord en generación de electricidad baja en carbono, alcanzando aproximadamente 13.551 kWh por persona, un modesto incremento sobre el año anterior. Este crecimiento es una señal positiva, aunque es crucial que continúe expandiéndose para abordar eficazmente las necesidades energéticas futuras del país.
Sugerencias
Para aumentar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Finlandia debería centrarse en la expansión de sus capacidades nucleares y eólicas, que ya han demostrado ser fuentes confiables y sustanciales. Dado su porcentaje considerable en la matriz energética actual, estas tecnologías representan la mejor oportunidad para lograr incrementos significativos en la producción de electricidad limpia. Además, la inversión en energía solar, aunque actualmente representa un pequeño porcentaje, podría complementar esta expansión, especialmente en los meses más soleados, para diversificar aún más el portafolio energético del país y reducir la dependencia de importaciones energéticas.
Historia
En el transcurso de las décadas, Finlandia ha realizado importantes avances en su capacidad de generación baja en carbono. En los años 80, el país vio un aumento significativo en generación nuclear, con un incremento notable en 1981, acompañado también por un impulso en la energía hidroeléctrica ese mismo año. Durante los años 90, los biocombustibles comenzaron a ganar terreno, mientras que la hidroeléctrica continuó viendo fluctuaciones en su producción. Los años recientes han sido testigos de notables mejoras en energía eólica, especialmente desde 2022, consolidando su papel vital en el suministro eléctrico del país. En 2023, la energía nuclear experimentó un aumento histórico, reafirmando su papel central en la estrategia energética de Finlandia. Estas tendencias destacan la capacidad del país para adaptarse y crecer en su producción de energía limpia.








