En el período comprendido entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, Estonia ha mostrado una dependencia diversificada de sus fuentes de electricidad. Aproximadamente 44% proviene de fuentes bajas en carbono, lo que representa una proporción significativa dentro de su mezcla energética. Dentro de esta categoría, la energía eólica y solar son responsables de generar aproximadamente el 16% y el 15% del total, respectivamente, mientras que el biocombustible contribuye con un 13%. Por otro lado, el país todavía depende de los combustibles fósiles para alrededor del 18% de su electricidad, siendo el carbón prácticamente insignificante en esta categoría con solo un poco más del 1%. Además, Estonia importa una parte considerable de su electricidad, representando el 37% del total.
¿Está creciendo la electricidad en Estonia?
Analizando el consumo de electricidad per cápita en Estonia, vemos que ha disminuido considerablemente en comparación con su récord de 1986. El consumo total de electricidad fue de 5844 kWh/persona en 2026, una disminución de casi 50% respecto al récord histórico de 11690 kWh/persona de hace cuarenta años. También ha habido una ligera disminución en la generación de electricidad baja en carbono desde 2025, pasando de 2620 kWh/persona a 2590 kWh/persona. Este estancamiento y disminución reflejan una situación preocupante, ya que el aumento de la electrificación, junto con el crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial, demandará una mayor capacidad de generación de electricidad limpia.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Estonia debería centrarse en expandir su capacidad de energía eólica y solar, ya que estas ya contribuyen significativamente a su producción eléctrica. Además, puede aprender de regiones exitosas como Dinamarca e Iowa, donde la energía eólica constituye más del 50% de su producción energética. En cuanto a la energía nuclear, países como Francia y Eslovaquia han tenido gran éxito, generando más del 65% de su electricidad a través de esta fuente limpia. Estonia debería considerar estos ejemplos para diversificar aún más su mezcla energética y reducir su dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático y la contaminación.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
A lo largo de la última década, Estonia ha mostrado avances en la expansión de sus fuentes de energía baja en carbono. En particular, el período de 2009 a 2018 vio un crecimiento constante en biocombustibles y un leve aumento en la energía eólica y solar. Hubo una disminución temporal en 2013 y 2022 en biocombustibles, pero el desarrollo se reanudó en los años siguientes. Más recientemente, entre 2020 y 2025, hubo un notable aumentos en las capacidades solar y eólica, reflejando un enfoque positivo hacia la transición energética. Sin embargo, es crucial que Estonia continúe aumentando su inversión en energía limpia para mantener el impulso hacia un futuro más sostenible.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













