Eslovaquia ya obtiene casi el 86% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, un logro destacado. Durante los últimos doce meses, de octubre de 2025 a septiembre de 2026, la electricidad nuclear aportó aproximadamente dos tercios del total, la energía hidroeléctrica un 12%, los biocombustibles un 4% y la solar un 3%. En contraste, los combustibles fósiles representaron cerca del 14%, principalmente gas, con alrededor del 12%, y petróleo, con algo más del 1%. Además, Eslovaquia es un importante exportador neto de electricidad, lo que ayuda a las regiones vecinas a reducir sus emisiones. El siguiente reto es electrificar el transporte, la calefacción y la industria, una transformación que requerirá mucha más electricidad limpia.
¿Está creciendo la electricidad en Eslovaquia?
Las cifras más recientes no muestran un nuevo máximo de consumo eléctrico por habitante, aunque compararlas con un récord histórico no permite determinar por sí solo la tendencia del último año. En 2026, el consumo se sitúa en unos 5.070 kWh por persona, frente al récord de 6.030 kWh alcanzado en 2002: aproximadamente 960 kWh menos, una diferencia del 16%. La generación eléctrica baja en carbono alcanza unos 4.350 kWh por persona, muy cerca del máximo de 4.390 kWh registrado también en 2002, pero todavía unos 40 kWh por debajo. Esta falta de nuevos máximos resulta preocupante ante la necesidad de abastecer la electrificación y la creciente demanda de centros de datos e inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Eslovaquia debería ampliar su capacidad nuclear, aprovechando una tecnología que ya constituye la base de su suministro limpio y su experiencia operativa. Incorporar nuevas unidades y mejorar la capacidad de las instalaciones existentes permitiría disponer de más electricidad para el consumo nacional y las exportaciones. Paralelamente, conviene impulsar la solar, tanto en tejados como en instalaciones de mayor tamaño, y acompañar esa expansión con inversiones en redes, almacenamiento y flexibilidad del consumo. Una mayor producción nuclear y solar facilitaría sustituir combustibles fósiles y reducir las emisiones y la contaminación atmosférica.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono de Eslovaquia muestra importantes etapas de expansión. La generación nuclear aumentó 2,3 TWh en 1986 y volvió a crecer con fuerza entre finales de los noventa y comienzos de los dos mil: sumó 1,7 TWh en 1999, 3,4 TWh en 2000 y 0,8 TWh en 2002. Otros incrementos destacados llegaron en 1994, 2008 y 2011, con avances de aproximadamente 1,1, 1,4 y 0,8 TWh, respectivamente. Más recientemente, la nuclear añadió 2,2 TWh en 2023 y otro TWh en 2025, avances muy positivos para el suministro limpio. La energía hidroeléctrica, por su parte, creció 1,5 TWh en 1993 y alrededor de un TWh tanto en 2010 como en 2023, aunque registró descensos de 1,8 TWh en 2003, 1,5 TWh en 2011 y 1,7 TWh en 2025. Estas variaciones refuerzan la importancia de ampliar de forma sostenida la producción eléctrica baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (oct 2025 – sept 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













