Eslovaquia está logrando un extraordinario progreso en su consumo de electricidad con un 85.75% de su electricidad proveniente de fuentes bajas en carbono, una destacada contribución al futuro energético sustentable. Dentro de este grupo, la energía nuclear domina, representando más de dos tercios de la generación de electricidad. La energía hidroeléctrica también juega un papel importante, contribuyendo con alrededor del 13%. Por otro lado, los combustibles fósiles representan solamente el 11.4% de la electricidad, con una proporción significativa proveniente del gas. Eslovaquia, además de ser un importante exportador neto de electricidad, ayuda a las regiones vecinas a reducir sus emisiones. Sin embargo, se avecina el desafío de electrificar otros sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo cual demandará una generación de electricidad aún mayor.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Energy Institute, ENTSOE, Eurostat y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Eslovaquia?
En lo que respecta al crecimiento del consumo de electricidad en Eslovaquia, la situación presenta un reto. A pesar de que la producción de electricidad baja en carbono ha registrado un crecimiento, alcanzando 4501 kWh por persona, el consumo total de electricidad ha experimentado una disminución desde el máximo histórico de 6030 kWh por persona en 2002, descendiendo a 5249 kWh por persona en 2025, una caída de 781 kWh por persona. Esto indica que, a pesar de los avances en la generación sostenida por fuentes bajas en carbono, el consumo total no ha seguido el mismo ritmo de incremento, una situación que precisa de atención para evitar el estancamiento en los movimientos hacia una economía más electrificada y limpia.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Eslovaquia podría considerar la expansión de su capacidad nuclear ya existente, dado que esta tecnología ha demostrado ser extremadamente eficaz en términos de producción limpia a gran escala. Adicionalmente, se debe continuar con la integración de más instalaciones de energía solar, ampliando así el rango de fuentes energéticas bajas en dióxido de carbono. Estas medidas asegurarán no solo el suministro necesario para las crecientes demandas futuras, sino también la estabilidad y seguridad energética que puede propulsar múltiples sectores económicos hacia un futuro verde.
Historia
La historia de la generación eléctrica baja en carbono en Eslovaquia ha experimentado altibajos a lo largo de las décadas. En los años 80, particularmente en 1986, la generación nuclear fue reforzada con un aumento de 2.3 TWh. Entrando a la década de los 90, tanto la energía nuclear como la hidroeléctrica vieron incrementos importantes, aunque, lamentablemente, algunas disminuciones notables ocurrieron en la generación nuclear a mediados de los años 2000. En la última década, ha habido un renovado impulso en la generación nuclear, sobre todo en 2023 con un aumento considerable de 2.3 TWh. Estos cambios demuestran la importancia de mantener y expandir la infraestructura de energía nuclear para evitar las fluctuaciones que podrían amenazar la estabilidad energética del país.