Electricidad en Benín en 2023
En el año 2023, la situación del consumo de electricidad en Benín muestra una dependencia considerable de los combustibles fósiles, con más de un 98% de la electricidad generada a partir de estas fuentes. Las fuentes de energía baja en carbono, como la hidroeléctrica y la solar, representan una fracción insignificante, con solo 2 kWh por persona provenientes de estas fuentes limpias. En comparación con el promedio global que es de 3649 kWh/persona, el consumo de Benín, que es de tan solo 130 kWh/persona, refleja un nivel muy bajo de generación eléctrica. Esto limita drásticamente el desarrollo económico y social del país, al no poder satisfacer adecuadamente las necesidades industriales y domésticas, y puede representar un freno para la modernización y el acceso a tecnologías más avanzadas.
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¿Está creciendo la electricidad en Benín?
El crecimiento de la electricidad en Benín parece experimentar una ligera reducción en el consumo general por persona, pasando de 136 kWh en el 2021 a 130 kWh en el 2023. Sin embargo, en cuanto a la generación de electricidad baja en carbono, sí se observa una pequeña mejora, pasando de 1 kWh por persona en el 2021 a 2 kWh en 2023. Aunque este aumento es positivo, el cambio sigue siendo trivial respecto a lo necesario para lograr una transición energética más limpia y sostenible. Este estancamiento general en el crecimiento de la capacidad eléctrica es preocupante y sugiere la necesidad de políticas e inversiones más robustas para fomentar un desarrollo más significativo, especialmente en sectores limpios.
Sugerencias
Para aumentar su generación de electricidad baja en carbono, Benín debería considerar el ejemplo de países y regiones exitosas que han expandido significativamente sus capacidades solares y nucleares. China y Estados Unidos, por ejemplo, han establecido bases sólidas para la energía solar, generando más de 1100 TWh y 350 TWh respectivamente. Por otro lado, países como Francia y estados como Illinois han demostrado cómo la energía nuclear puede ser una clave importante en la mezcla energética, produciendo 371 TWh y 99 TWh, respectivamente. Estas referencias revelan que invertir tanto en energía solar como nuclear podría ser estratégico para Benín, ayudándole a diversificar su matriz energética de manera limpia y a reducir la dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo así a mitigar el cambio climático y a disminuir la contaminación del aire.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, la historia de la electricidad baja en carbono en Benín ha sido prácticamente estática. Desde finales de los años 90 hasta el 2009, no hubo reportes de cambios en la generación hidroeléctrica o de biocombustibles. Del mismo modo, desde el 2015 hasta el 2023, las contribuciones de la energía solar no han mostrado aumentos cuantitativos significativos. Este historial de falta de crecimiento en la generación de electricidad baja en carbono resalta la necesidad de una transformación más dinámica y una diversificación de fuentes limpias, especialmente a través del cultivo de tecnologías solares y nucleares que han probado ser efectivas en otras regiones del mundo.