Electricidad en Benín en 2023
En el 2023, el consumo de electricidad en Benín se sitúa en unos 130 kWh por persona, una cifra que está muy por debajo de la media global de 3794 kWh por persona. De este total, prácticamente toda la electricidad proviene de fuentes de energía de combustibles fósiles, mientras que la generación de electricidad baja en carbono es aparentemente insignificante, registrándose en apenas 2 kWh por persona. La preponderancia de los combustibles fósiles no solo contribuye al cambio climático y la contaminación del aire, sino que las bajas tasas de generación de electricidad en general pueden frenar el desarrollo socioeconómico del país, limitando el acceso a servicios básicos y restringiendo oportunidades de crecimiento.
¿Está creciendo la electricidad en Benín?
El crecimiento de la electricidad en Benín ha experimentado fluctuaciones en los últimos años. En 2021, el consumo alcanzó una cifra récord de 136 kWh por persona, pero desde entonces ha disminuido en aproximadamente un 5%. A pesar de esta disminución en el consumo total, se ha observado un leve aumento en la generación de electricidad baja en carbono, con un incremento de 1 kWh por persona desde su último récord en 2021. Esto sugiere que, aunque el progreso en la transición hacia fuentes de energía limpia es lento, hay un reconocimiento creciente de la importancia de estas fuentes.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Benín podría aprender de regiones destacadas en esta área. Países como China e India han demostrado un notable progreso en la energía solar, generando 1266 TWh y 192 TWh, respectivamente, mientras que Estados Unidos ha tenido éxito en la producción de energía eólica con 479 TWh. La adopción de tecnologías similares podría ser beneficiosa para Benín. Además, para expandir la capacidad de energía nuclear, lecciones de Francia y Canadá podrían ser útiles, dado el considerable aporte de estos países en energía nuclear de 379 TWh y 79 TWh, respectivamente. Al fomentar el desarrollo y la inversión en energía solar y nuclear, Benín podría no solo aumentar su autoabastecimiento energético sostenible, sino también mejorar su perfil ambiental.
Historia
El historial de generación de electricidad baja en carbono en Benín ha sido, en general, estático. Durante las décadas finales del siglo XX y principios del siglo XXI, los cambios en la generación de energía hidroeléctrica fueron nulos. A partir de la introducción de biofuels en 2006, la situación permaneció sin cambios hasta la llegada de la energía solar en 2015, la cual desafortunadamente tampoco mostró progreso en términos de generación. En años recientes, desde 2015 hasta 2023, no se han registrado cambios significativos en las cifras de generación baja en carbono. Este patrón de estancamiento subraya la necesidad urgente de acciones concretas para mejorar la infraestructura energética y adoptar estrategias más efectivas para la transición hacia fuentes de energía limpia.













