En Austria, la electricidad proviene en su mayoría de fuentes bajas en carbono, alcanzando más de tres cuartas partes de la producción total. La energía hidroeléctrica, conocida por ser una fuente limpia, constituye casi la mitad del total, siendo la fuente predominante dentro de esta categoría. Además, las energías solar y eólica juntas representan casi una cuarta parte de la generación, consolidando su importancia en la matriz energética del país. Sin embargo, todavía se depende de los combustibles fósiles para una parte menor, alrededor de un 16%, destacando el gas como la principal fuente dentro de esta categoría. Las importaciones netas y los biocombustibles complementan la producción eléctrica de Austria, pero tienen una presencia relativamente menor.
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¿Está creciendo la electricidad en Austria?
En términos de consumo eléctrico, Austria ha experimentado una disminución reciente. En 2025, el consumo per cápita fue de 8367 kWh, una baja significativa comparada con el récord del año anterior, donde la cifra alcanzaba los 8947 kWh/persona. Esta caída de 580 kWh/persona refleja una tendencia preocupante de disconformidad con el crecimiento económico y las necesidades energéticas modernas. Igualmente, la generación de electricidad baja en carbono también se redujo, con un descenso de 1421 kWh/persona comparado con 2024. Este retroceso es un indicador alarmante para un país que busca ser un líder en energía limpia en Europa.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Austria debería ampliar sus capacidades solares y eólicas, dada su ya considerable producción en estas áreas. Además, la exploración de opciones nucleares, como se observa en países como Francia y Eslovaquia, podría dar un nuevo impulso a la producción energética sin emisiones de carbono. Aprender de la experiencia de regiones que han tenido éxito en aumentar sus cuotas de energías limpias con el uso de nuclear y eólica, como Dinamarca o Iowa, también podría ser beneficioso para Austria. Esto no solo ayudaría a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, sino que también aseguraría un suministro estable y sostenible de electricidad para el futuro.
Historia
Analizando la historia de la generación de electricidad baja en carbono en Austria, se observa un predominio de la energía hidroeléctrica con fluctuaciones a lo largo de las décadas. Durante los años setenta y ochenta, Austria experimentó incrementos positivos en generación hidroeléctrica, intercalados con descensos ocasionales. Estas variaciones continuaron en los años posteriores, con algunas caídas significativas como en 2003 y 2015. Es preocupante que en 2025 se haya registrado una de las mayores caídas interanuales en la producción hidroeléctrica, de 12.3 TWh. Aunque recientes avances en la energía solar son prometedores, es crucial que Austria tome medidas decisivas para estabilizar y aumentar su capacidad de generación baja en carbono.





