Entre abril de 2025 y marzo de 2026, más del 62% de la electricidad consumida en Armenia procedió de fuentes bajas en carbono, mientras que cerca del 38% correspondió a combustibles fósiles, exclusivamente gas. La nuclear aportó casi el 30% de la electricidad, la energía hidroeléctrica aproximadamente una cuarta parte y la solar cerca del 8%. Así, las fuentes limpias suministraron claramente más de la mitad de la electricidad, aunque el gas todavía tuvo un peso importante.
¿Está creciendo la electricidad en Armenia?
Los datos más recientes no muestran un crecimiento respecto a los máximos históricos. En 2026, el consumo de electricidad fue de unos 3.405 kWh por persona, frente al récord de 3.522 kWh de 2024: aproximadamente 118 kWh menos por persona, una caída cercana al 3%. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó unos 2.123 kWh por persona, alrededor de 145 kWh menos que su récord de 2024, de 2.268 kWh, lo que supone un descenso del 6%. Este retroceso resulta preocupante: Armenia necesita aumentar su disponibilidad de electricidad limpia para atender la electrificación y la creciente demanda de actividades como la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para incrementar la generación baja en carbono, Armenia debería ampliar su capacidad nuclear existente y acelerar la expansión solar, complementándolas con energía eólica donde las condiciones sean adecuadas. La nuclear ya constituye una base importante de su suministro eléctrico; Eslovaquia, con alrededor del 66% de su electricidad nuclear, y Bulgaria no figura como referente nuclear en estos datos, pero sí Chequia, con el 41%, ofrecen referencias útiles para estudiar una mayor contribución de esta tecnología. En solar, Armenia puede aprender de regiones relativamente próximas como Chipre, donde aporta el 23% de la electricidad, y Bulgaria, con cerca del 19%. Para desarrollar la eólica, puede estudiar la experiencia de Turquía, con un 12%, y Grecia, con un 21%. Combinar estas fuentes limpias permitiría aumentar la generación y reducir la dependencia del gas, junto con sus emisiones que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Armenia combina avances importantes con retrocesos. A comienzos de los años noventa, la generación hidroeléctrica aumentó 1,5 TWh en 1992 y 1,2 TWh en 1993, antes de descender 0,8 TWh en 1994 y 1,6 TWh en 1995. La nuclear registró un fuerte incremento de 2 TWh en 1996 y otro de 0,5 TWh en 1999. Durante los años 2000 hubo nuevos avances: la hidroeléctrica creció 0,7 TWh en 2002 y la nuclear 0,5 TWh en 2005; en 2010, la hidroeléctrica añadió otros 0,5 TWh. En la década de 2020, ambas fuentes mostraron recuperaciones: en 2020 la nuclear aumentó 0,4 TWh y en 2021 la hidroeléctrica ganó 0,4 TWh, mientras que 2022 destacó por incrementos de 1 TWh nuclear y 0,6 TWh hidroeléctricos. La generación hidroeléctrica también experimentó descensos de 0,6 TWh en 2020 y 0,5 TWh en 2023, seguidos de una recuperación de 0,4 TWh en 2024. Estos altibajos refuerzan la importancia de sostener el crecimiento de la electricidad limpia mediante una expansión nuclear y solar continuada.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















