Electricidad en Tonga en 2023
En 2023, los combustibles fósiles aportaron cerca del 86% de la electricidad consumida en Tonga, mientras que la electricidad baja en carbono representó alrededor del 14%, íntegramente de origen solar. Es decir, aproximadamente seis de cada siete unidades de electricidad procedieron de fuentes fósiles y solo una de fuentes limpias. La solar ya tiene una presencia importante, pero queda mucho margen para ampliar su contribución y reducir las emisiones y la contaminación asociadas a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Tonga?
El consumo eléctrico por habitante no está creciendo respecto al récord reciente: en 2023 fue de unos 670 kWh por persona, frente a unos 760 kWh en 2022, una caída cercana al 12%. Este retroceso resulta preocupante ante la necesidad de disponer de más electricidad para la electrificación y las futuras actividades económicas y digitales. Por su parte, la generación baja en carbono se mantuvo prácticamente estancada, alrededor de 96 kWh por persona, frente a unos 95 kWh en 2022. La pequeña diferencia entre estas cifras redondeadas no indica un avance sustancial.
Sugerencias
Para aumentar la generación limpia, Tonga debería priorizar la expansión de la solar, que ya constituye toda su producción eléctrica baja en carbono, combinándola con almacenamiento y mejoras de la red. Puede aprender de lugares con una elevada participación solar, como Chile, con casi una cuarta parte de su electricidad, y el estado estadounidense de Nevada, con algo más de un tercio. Cabo Verde, otro país insular, ofrece una referencia especialmente pertinente para estudiar la energía eólica, que aporta allí alrededor del 14% de la electricidad. También conviene considerar la opción nuclear dentro de la planificación a largo plazo y la cooperación internacional: Francia obtiene de ella alrededor de dos tercios de su electricidad y demuestra su capacidad para sostener una elevada participación baja en carbono. Su posible aplicación en Tonga requeriría una evaluación específica de la escala y las necesidades de su sistema eléctrico.
Historia
Entre 2017 y 2023, la serie histórica registra variaciones anuales de generación solar de 0 TWh en todos los años. A la precisión presentada, por tanto, no se observa ningún aumento ni descenso significativo durante ese período. Esto no significa que la generación solar fuera inexistente: los cambios pequeños pueden quedar ocultos por el redondeo en un sistema eléctrico de tamaño reducido. En conjunto, los datos reflejan una falta de crecimiento apreciable de la electricidad baja en carbono, lo que refuerza la importancia de acelerar la expansión solar.













