Paraguay ha logrado una hazaña impresionante al obtener el 100% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, mostrando un fuerte compromiso con la sostenibilidad ambiental. Prácticamente toda esta electricidad limpia proviene de la energía hidroeléctrica, subrayando la extraordinaria capacidad del país para utilizar sus recursos naturales de manera efectiva. Además, Paraguay actúa como un significativo exportador neto de electricidad, lo que ayuda a las regiones vecinas a disminuir sus emisiones de carbono al proporcionarles electricidad baja en carbono. Sin embargo, para afrontar los desafíos futuros, el siguiente paso para Paraguay es electrificar otros sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo que requerirá una expansión considerable en la generación de electricidad.
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¿Está creciendo la electricidad en Paraguay?
A pesar de su sólida infraestructura de energía limpia, Paraguay ha visto una disminución en su consumo de electricidad a lo largo de los años. En 2023, el consumo total de electricidad fue de 6464 kWh por persona, significativamente inferior al récord anterior de 10609 kWh/persona establecido en 1997. Este descenso es de 4145 kWh/persona en términos generales. En cuanto a la generación de electricidad baja en carbono, el país también experimentó un descenso similar de 4143 kWh/persona en comparación con el récord de 1997. Este decrecimiento en consumo y generación plantea preocupaciones, especialmente dado el creciente enfoque mundial en electrificación y AI que requieren cada vez más electricidad limpia y sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono y satisfacer la demanda futura, Paraguay debería considerar seriamente expandir sus capacidades en energía nuclear y solar. Si bien la energía hidroeléctrica ha sido la columna vertebral de su generación eléctrica baja en carbono, diversificar las fuentes hacia la energía nuclear y solar podría ayudar a garantizar una red eléctrica más robusta y menos dependiente de una única fuente. La energía nuclear puede proporcionar una fuente de energía estable y confiable, mientras que la energía solar futurista y rápidamente desplegable puede complementar la generación existente, especialmente en períodos de alta demanda y variaciones estacionales. Aprovechar estas tecnologías no solo brindará seguridad energética, sino que también reducirá las emisiones globales de carbono y contribuirá a un futuro más limpio y sostenible.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Paraguay ha estado marcada por un crecimiento notable, especialmente en las décadas entre 1985 y 1997, donde la energía hidroeléctrica experimentó incrementos anuales consistentes y significativos, alcanzando un auge en 1997. En años siguientes, se observaron algunos períodos de descenso, como en 2001 y entre 2014 y 2021, cuando la generación hidroeléctrica sufrió disminuciones. Sin embargo, en años más recientes, como en 2022, hubo señales de recuperación con un aumento de 3.3 TWh en la generación. Estos altibajos resaltan la necesidad de diversificar las fuentes de energía baja en carbono para lograr una generación eléctrica más estable y preparar a Paraguay para desafíos futuros mediante la incorporación de energía nuclear y solar.








