En Kiribati, el consumo de electricidad en 2022 alcanza los 307 kWh por persona, lo que es significativamente bajo si se compara con el promedio mundial de 3,794 kWh por persona. Esta cifra representa una fracción ínfima del consumo global, lo que implica que la mayoría de la población de Kiribati tiene acceso limitado a servicios eléctricos. Esa baja disponibilidad de electricidad puede afectar varios aspectos del desarrollo humano, incluyendo la calidad de vida, la eficiencia de la educación y el desarrollo industrial. La generación eléctrica en Kiribati depende en gran medida de combustibles fósiles, mientras que casi una cuarta parte proviene de fuentes bajas en carbono, principalmente solar, que son fundamentales para mitigar el cambio climático y reducir la contaminación.
¿Está creciendo la electricidad en Kiribati?
El crecimiento de la electricidad en Kiribati ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos años. En 2022, el consumo total de electricidad de 307 kWh por persona fue menor que el récord previo de 323 kWh en 2019, indicando un descenso de 16 kWh por persona. Similarmente, la generación de electricidad de fuentes bajas en carbono también decreció ligeramente de 81 kWh por persona en 2019 a 77 kWh en 2022. Esta disminución es preocupante, ya que se requiere un incremento de la generación eléctrica, especialmente de fuentes limpias, para mejorar la calidad de vida y promover el desarrollo sostenible en Kiribati.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Kiribati podría expandir su capacidad solar existente, dado que ya juega un papel importante en su economía energética. Tomando en consideración ejemplos de otras regiones, Kiribati podría aprender de países como Japón y California en Estados Unidos, que han tenido un éxito notable en la integración del solar dentro de su matriz energética, generando 105 y 93 TWh respectivamente con energía solar. Además, existen ejemplos de naciones como Francia y Corea del Sur que han logrado avances significativos con la energía nuclear. Implementar y expandir estas tecnologías en Kiribati podría no solo aumentar su capacidad de generación eléctrica sino también asegurar una fuente estable y limpia de energía para el futuro.
Historia
A lo largo de los últimos años, la historia de la electricidad baja en carbono en Kiribati se ha mantenido estancada, sin cambios significativos en la generación solar entre 2019 y 2022. Esta falta de crecimiento es decepcionante, especialmente en un contexto global donde se reconoce la necesidad urgente de incrementar la capacidad de generación de bajas emisiones para combatir el cambio climático. Kiribati debe buscar maneras de superar estas barreras de estancamiento para avanzar hacia un futuro más sustentable y resiliente en términos de su suministro de electricidad.













