En los últimos 12 meses, de agosto de 2024 a julio de 2025, el consumo de electricidad en Chipre ha presentado un panorama dominado principalmente por la energía de combustibles fósiles. Más de tres cuartas partes, específicamente un 74%, de la electricidad proviene del petróleo. La proporción de electricidad generada a partir de fuentes bajas en carbono, como la solar y eólica, es notablemente menor, alcanzando casi el 26%. Dentro de esta categoría, la energía solar representa un poco más del 21%, mientras que la energía eólica constituye apenas un 3,4%. Este desequilibrio sugiere una dependencia significativa de los combustibles fósiles, lo que lleva a desafíos en términos de sostenibilidad y cambio climático.
¿Está creciendo la electricidad en Chipre?
La pregunta de si el consumo de electricidad está creciendo en Chipre tiene una respuesta negativa preocupante. Aun cuando la generación de electricidad total está en un nivel más bajo que el pico histórico de 4726 kWh/persona registrado en 2010, con los números más recientes indicando 3706 kWh/persona, esto representa una caída significativa de 1020 kWh/persona. En cuanto a la generación de electricidad baja en carbono, los números actuales de 959 kWh/persona también reflejan una caída respecto al récord anterior del año 2024, que registró 1000 kWh/persona, con una disminución de 41 kWh/persona. Estos descensos resaltan la falta de progreso hacia una transición a energías más limpias.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Chipre, es crucial expandir las instalaciones solares existentes, dado su papel ya significativo en la matriz energética actual. Chipre puede aprender de la experiencia de regiones exitosas. Francia y Eslovaquia, que generan respectivamente el 69% y el 64% de su electricidad a partir de energía nuclear, podrían inspirar a Chipre a considerar la expansión de este tipo de generación. Por otro lado, los estados de Iowa y Dakota del Sur muestran cómo la energía eólica puede cubrir una parte significativa de la demanda eléctrica, logrando más del 60% de participación. Al invertir en las capacidades de solar y considerar seriamente la incorporación de energía nuclear, Chipre podría mejorar su resiliencia energética y reducir su huella de carbono.
Historia
En la última década, la historia de la electricidad baja en carbono en Chipre se caracteriza por variaciones modestas, especialmente en la generación solar y eólica. Comenzando en 2010, la energía eólica tuvo incrementos menores, mientras que la solar comenzó a cobrar impulso significativamente desde 2020. Hubo incrementos constantes en la generación solar con aumentos notables en 2020, 2021, 2022, y 2023. Sin embargo, la producción eólica ha permanecido casi invariable desde 2015. Esto refleja un enfoque tardío en el desarrollo de energías limpias, lo que subraya la necesidad de acelerar el progreso hacia una matriz de electricidad más verde y sostenible.
Electrificación
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