En Bélgica, más de la mitad de la electricidad consumida en 2025 proviene de fuentes bajas en carbono. Específicamente, cerca del 63% de la electricidad es generada por estas fuentes limpias, que incluyen energía nuclear, eólica, solar, hidroelectricidad y biocombustibles. Energía nuclear es el mayor contribuyente individual, representando casi el 29% del total, mientras que la energía eólica y solar contribuyen con aproximadamente 16% y 13% respectivamente. Las importaciones netas también juegan un papel importante, representando poco más del 15% de la electricidad consumida. Sin embargo, cerca del 21% de la electricidad todavía depende de combustibles fósiles, con el gas como el mayor contribuyente en esta categoría, alrededor del 18%, seguido por el carbón con casi un 3%.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Bélgica?
La electricidad consumida en Bélgica ha visto una disminución preocupante respecto a años anteriores. En 2025, el consumo total de electricidad por persona es de 6671 kWh, un marcado descenso respecto al récord histórico de 9079 kWh por persona alcanzado en 2006. La generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido significativamente desde su récord en 2021 de 6094 kWh por persona a 4202 kWh en 2025. Esta reducción en la generación y consumo de electricidad, especialmente de electricidad baja en carbono, es motivo de preocupación, ya que va en contra de la tendencia mundial de crecimiento de la demanda eléctrica impulsada por la electrificación y el crecimiento de las tecnologías basadas en inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Bélgica debería considerar expandir sus capacidades de energía nuclear, eólica y solar. Al observar exitosas estrategias en otras regiones, Dinamarca, Iowa y Dakota del Sur destacan con generaciones de energía eólica por encima del 50%, un ejemplo que Bélgica podría seguir para potenciar su sector eólico. Asimismo, Francia y Eslovaquia han alcanzado más de un 65% de generación nuclear, demostrando cómo la expansión nuclear puede ser clave para una generación baja en carbono sustentable. Macedonia del Norte también ofrece un modelo inspirador al generar casi la mitad de su electricidad a partir de la solar, evidenciando el potencial inexplorado de esta tecnología en Bélgica.
Historia
La historia de la generación eléctrica baja en carbono en Bélgica está marcada por fluctuaciones notables, especialmente en la energía nuclear. En las décadas de 1970 y 1980, Bélgica experimentó un crecimiento constante en la generación nuclear, con aumentos anuales significativos. Sin embargo, desde principios del siglo XXI, ha habido una serie de reducciones preocupantes, especialmente notables en 2012, 2014 y 2015. Estos descensos son preocupantes, ya que la reducción de la dependencia de fuentes fósiles se alinea con los objetivos globales de reducción de emisiones. La expansión adicional de las capacidades eólicas en 2023 indica un cambio hacia fuentes más limpias, pero para mantener una trayectoria positiva, Bélgica será más beneficioso enfocarse energéticamente en la expansión de infraestructura nuclear y solar, que son vitales para alcanzar un futuro energéticamente sostenible y libre de emisiones.








