En 2025, el consumo de electricidad en Bélgica destaca por su significativa participación en fuentes de energía baja en carbono, que representa más del 60% del total. De este porcentaje, casi un tercio proviene de la energía nuclear y el resto se distribuye entre la energía eólica, solar, biofuels y energía hidroeléctrica. Las importaciones netas también son una parte notable, situándose en casi un 12%. Por otro lado, los combustibles fósiles, principalmente el gas, representan aproximadamente el 16% de la generación de electricidad. Este enfoque en fuentes bajas en carbono es alentador, aunque siempre existe el potencial para reducir aún más la dependencia de los combustibles fósiles.
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¿Está creciendo la electricidad en Bélgica?
A pesar de esta estructura relativamente limpia, el consumo total de electricidad en Bélgica ha disminuido con respecto a su pico anterior en 2006. El consumo actual se sitúa en 6613 kWh por persona, una reducción considerable desde el récord de 9079 kWh por persona en 2006. Es igualmente preocupante que la generación de electricidad baja en carbono también haya disminuido desde su récord en 2021 de 6094 kWh por persona hasta 4180 kWh por persona en 2025. Esta tendencia de disminución requiere atención urgente y medidas para revitalizar el crecimiento del consumo y generación de electricidad en el país, especialmente con fuentes bajas en carbono, que es crucial para un futuro sostenible.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Bélgica podría beneficiarse al expandir sus capacidades en energía nuclear, eólica y solar. Países como Francia y Eslovaquia han tenido un éxito notable en la implementación de energía nuclear, generando más de la mitad de su electricidad de esta manera. Para energías eólicas y solares, Bélgica puede inspirarse en regiones como Iowa, que logra un 60% de su electricidad a partir de energía eólica, o estados como Nevada y California que usan intensamente la solar. Aprovechar estas experiencias y tecnologías podría ser un movimiento estratégico para estabilizar y aumentar la participación de electricidad limpia en Bélgica.
Historia
A lo largo de su historia, la electricidad baja en carbono en Bélgica ha mostrado importantes altibajos. Desde los años 70 y 80, la energía nuclear comenzó a aumentar significativamente, con incrementos notables en 1975, 1976, 1983 y hasta finales de los 90. Sin embargo, a partir de 2012, Bélgica experimentó varios descensos significativos en la generación nuclear. Estos altibajos fluctuantes han afectado la estabilidad de la oferta de baja en carbono. Sin embargo, intervenciones exitosas como los grandes repuntes observados en 2016 y 2021 muestran que es posible revertir esta tendencia. Incorporar lecciones de este pasado reciente y enfocarse en acelerar la transición hacia una matriz eléctrica aún más baja en carbono es fundamental para Bélgica.