En 2025, el consumo de electricidad en Bélgica está compuesto en su mayoría por energía baja en carbono, representando más del 65% del total. Dentro de esta categoría, las fuentes principales son la nuclear, que contribuye con casi el 30%, y la eólica y solar, que juntas constituyen casi un tercio del total, alrededor del 17% y 14% respectivamente. Las importaciones netas también juegan un papel significativo con un 12%. Por otro lado, los combustibles fósiles siguen representando más del 20% del consumo eléctrico, siendo el gas la mayor parte con poco más del 18%. El carbón y los biocombustibles tienen una mínima participación, cada uno con cifras alrededor del 3%.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Bélgica?
En términos de crecimiento, la electricidad en Bélgica ha estado en declive si comparamos los datos recientes con el récord histórico del año 2006. En 2025, el consumo total per cápita fue de 6415 kWh, una notable disminución de 2664 kWh desde el récord del 2006. El uso de electricidad baja en carbono también ha disminuido en este período. En 2025, los belgas consumieron 4202 kWh per cápita, lo que representa un descenso de 1892 kWh en comparación con el récord del 2021. Este decrecimiento es preocupante y podría dificultar los esfuerzos de descarbonización y electrificación en el futuro.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Bélgica, sería beneficioso enfocar los esfuerzos en expandir las tecnologías ya prominentes, como la nuclear, eólica y solar. Dinamarca y estados como Iowa y Dakota del Sur demuestran el potencial de la energía eólica, generando alrededor del 60% de su electricidad de esta manera. En términos de energía nuclear, países como Francia y Eslovaquia destacan con más del 65% y pueden servir como modelo a seguir. Bélgica podría aprender de estos ejemplos para aumentar su capacidad de energía limpia, destacando tanto en el aprovechamiento del viento como en la expansión de la energía nuclear, asegurando una transición energética más limpia y sostenible.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Bélgica ha demostrado ciertos altibajos especialmente en el sector nuclear. En la década de los 70 y 80, se registraron incrementos significativos en la generación nuclear, con años como 1983 y 1985 mostrando aumentos notables. Sin embargo, entre 2012 y 2014, la producción nuclear cayó marcadamente, seguido de algunos incrementos y decrecimientos en años recientes, como en 2018 y 2020. La generación de energía eólica ha mostrado un crecimiento pero sigue siendo limitada comparado con su potencial. Para un futuro sostenible, Bélgica debe enfocarse en evitar declives nucleares y fomentar la estabilidad y crecimiento de toda la generación de electricidad baja en carbono.








