En el año 2022, Aruba dependía en gran medida de los combustibles fósiles para su consumo eléctrico, con un 83% de la generación proveniente de estas fuentes. Sin embargo, se observa un crecimiento en la adopción de energías bajas en carbono, representando un 17% del total de la electricidad consumida. Dentro de esta categoría de baja en carbono, la energía eólica proporcionó una porción significativa, con un 14%, mientras que la solar contribuyó con un 3% del suministro eléctrico. Estos datos reflejan que, aunque todavía predominan los combustibles fósiles, hay un avance notable hacia fuentes más limpias como la eólica y la solar.
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¿Está creciendo la electricidad en Aruba?
La tendencia de consumo eléctrico en Aruba no muestra un crecimiento reciente; de hecho, se ha observado una disminución. En 2022, el consumo total disminuyó a 9281 kWh por persona desde el récord anterior de 9736 kWh por persona en 2007, marcando una reducción de 454 kWh por persona. El consumo de electricidad baja en carbono también disminuyó, desde el récord de 1728 kWh por persona en 2015 a 1578 kWh en 2022, lo que representa una disminución de 150 kWh por persona. Estos datos resaltan una caída en el consumo de electricidad, tanto total como de origen bajo en carbono, lo cual es preocupante considerando la necesidad de electrificación futura.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono en Aruba, sería beneficioso expandir la infraestructura existente de energía eólica, ya que esta tecnología ya aporta una parte significativa al suministro energético del país. Además, Aruba podría aprender de países que se destacan en la utilización de energías limpias. Dinamarca, por ejemplo, genera el 60% de su electricidad a partir de energía eólica, mientras que países como Nevada y California aprovechan el potencial solar, generando respectivamente un 34% y 31% de su electricidad de esta fuente. También se podría considerar la posibilidad de explorar la energía nuclear, aunque se debería adaptar a las circunstancias específicas de la isla, aprendiendo de ejemplos exitosos de países como Eslovaquia y Francia.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Aruba ha experimentado fluctuaciones puntuales. Desde 2009 hasta 2021, los incrementos más notables ocurrieron en 2010 con la energía eólica aumentando en 0.1 TWh. Después de eso, tanto la energía eólica como la solar se han mantenido relativamente estables, sin cambios significativos en la generación anual. Este período de estancamiento en el crecimiento llama la atención sobre la necesidad urgente de innovaciones y expansiones en el sector para mejorar la participación de las energías limpias y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Aruba debe enfocarse en adoptar un enfoque sostenido y progresista hacia la expansión de las fuentes de energía limpias para asegurar un futuro sostenible energéticamente.





