En 2025, los combustibles fósiles aportaron alrededor del 61 % de la electricidad consumida en Alabama: el gas representó casi el 46 % y el carbón, aproximadamente el 15 %. La electricidad baja en carbono constituyó el 39 % restante, con la nuclear como principal fuente limpia, responsable del 30 % del total. La energía hidroeléctrica aportó cerca del 6 % y los biocombustibles, algo más del 2 %. Así, aunque Alabama cuenta con una importante base nuclear, más de la mitad de su electricidad todavía depende de combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Alabama?
Las cifras más recientes no muestran crecimiento del consumo eléctrico por habitante. En 2025, este alcanzó unos 27.400 kWh por persona, frente al récord de aproximadamente 27.700 kWh de 2024: una disminución de 303 kWh, cercana al 1 %. La generación eléctrica baja en carbono se situó en unos 10.700 kWh por persona, alrededor de 690 kWh menos que el récord de 2023, de unos 11.400 kWh; esto supone un retroceso cercano al 6 %. Esta pérdida de generación limpia es preocupante ante la necesidad de disponer de más electricidad para la electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial. Estos indicadores son por habitante y, por sí solos, no permiten determinar la evolución del consumo total de Alabama.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Alabama debería ampliar su capacidad nuclear existente, aprovechando una tecnología que ya aporta casi un tercio de su electricidad, y acelerar el despliegue solar. El estado estadounidense de Carolina del Sur ofrece una referencia regional especialmente pertinente: obtiene alrededor del 52 % de su electricidad de la nuclear; Francia, con cerca del 67 %, también demuestra el alcance de esta fuente limpia. En solar, Alabama puede aprender del estado estadounidense de Florida, donde aporta aproximadamente el 11 % de la electricidad, y de los estados estadounidenses de Nevada y California, con alrededor del 35 % y el 31 %, respectivamente. Estas experiencias ofrecen referencias para combinar una sólida base nuclear con una mayor generación solar y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
La historia reciente disponible, limitada a 2024 y 2025, muestra un retroceso de la generación eléctrica baja en carbono, concentrado en la nuclear. Esta disminuyó 1,1 TWh en 2024 y otros 1,8 TWh en 2025: una pérdida acumulada de 2,9 TWh que representa un serio revés para el avance de la electricidad limpia y merece una respuesta decidida. La energía hidroeléctrica también cayó ligeramente, 0,1 TWh en cada año, mientras que los biocombustibles aumentaron 0,1 TWh en 2024 y permanecieron estables en 2025. Revertir esta tendencia, recuperar la producción nuclear y ampliar la generación nuclear y solar deberían ser prioridades para impulsar el crecimiento de la electricidad baja en carbono en Alabama.






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