En Nueva York, durante el periodo comprendido entre septiembre de 2024 y agosto de 2025, casi la mitad de la electricidad consumida provino de fuentes limpias. La energía baja en carbono representó el 44.13% del consumo total, con la energía nuclear jugando un papel significativo al contribuir con el 17.15%. La energía hidroeléctrica aportó un poco menos del 16%, mientras que la solar en conjunto (considerando autoconsumo y servicios públicos) representó cerca de un 9%. La energía eólica sumó poco más del 4%, completando el aporte renovable sin contar la energía nuclear. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía constituían el 39.35% del suministro eléctrico, siendo el gas el principal componente fósil con un 38.74%. Las importaciones netas sumaron aproximadamente un 16% del total.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Nueva York?
En cuanto a si el consumo de electricidad está creciendo en Nueva York, los últimos datos muestran un declive en el consumo per cápita comparado con 2005. Actualmente, el consumo es de 8175 kWh por persona, lo que representa una reducción de 572 kWh desde el récord anterior. Además, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido; con 3608 kWh por persona, estamos 706 kWh por debajo del récord alcanzado en 2019. Esta reducción en el consumo y generación de energía limpia es preocupante, ya que necesitamos más electricidad, especialmente energía baja en carbono, para satisfacer la creciente demanda del presente y el futuro.
Sugerencias
Para elevar la generación de electricidad baja en carbono, Nueva York podría expandir su capacidad nuclear, dado que esta tecnología ya genera una parte significativa de la electricidad en la región. Aprender de lugares con alto uso de energía limpia puede ser beneficioso. Francia, donde la electricidad nuclear comprende el 70% de la generación, y Carolina del Sur, con un 53%, son ejemplos a seguir en cuanto a energía nuclear. Además, para aprovechar al máximo la energía solar, Nueva York podría observar a Nevada y California, donde la energía solar representa el 33% y el 29%, respectivamente, de su mezcla energética. Emular estas estrategias no solo ayudaría a incrementar la generación baja en carbono, sino que también contribuiría a mitigar los efectos negativos del cambio climático y mejorar la calidad del aire.
Historia
En los últimos años, la historia de la electricidad baja en carbono en Nueva York ha mostrado fluctuaciones significativas. Durante la primera década de los 2000, la energía hidroeléctrica mostró variaciones, aumentando 1.8 TWh en 2005 pero disminuyendo 2.2 TWh en 2010. Simultáneamente, la energía nuclear creció brevemente en 2013, pero desde 2020 ha habido una preocupante tendencia a la baja con caídas de -6.4 TWh, -7.3 TWh en 2021, y -4.4 TWh en 2022. Estas reducciones son críticas, ya que perjudican la capacidad de la región para depender de fuentes de energía bajas en carbono y subrayan la necesidad urgente de fortalecer y expandir el uso de tecnologías limpias y sostenibles en el futuro.








