Entre julio de 2025 y junio de 2026, la electricidad consumida en Nueva York procedió en un 44 % de fuentes bajas en carbono y en un 41 % de combustibles fósiles; las importaciones netas aportaron otro 14 %, sin que estos datos permitan clasificar su origen. Dentro de la generación limpia, la nuclear representó cerca del 17 % del consumo, la energía hidroeléctrica un 15 %, la solar casi un 7 % y la eólica un 4 %. La solar se repartió casi por igual entre instalaciones de servicios públicos y autoconsumo. Entre los combustibles fósiles predominó ampliamente el gas, con casi un 40 % del consumo total, mientras que el petróleo aportó alrededor del 1,5 %. Nueva York cuenta así con una base importante de electricidad limpia, pero todavía depende mucho de combustibles que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Nueva York?
El consumo eléctrico por habitante está creciendo, aunque apenas: el dato de 2026 alcanza los 8.270 kWh por persona, frente al récord anterior de 8.248 kWh en 2025, una subida de aproximadamente el 0,3 %. Sin embargo, la generación baja en carbono por habitante retrocedió a 3.643 kWh, unos 42 kWh por debajo del récord de 3.685 kWh de 2025. Por tanto, el pequeño avance del consumo no estuvo acompañado de un nuevo máximo de generación limpia. Este estancamiento resulta preocupante: la electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial requieren más electricidad, y conviene que ese aumento se cubra con fuentes bajas en carbono.
Sugerencias
Para aumentar su generación limpia, Nueva York debería ampliar la capacidad de sus centrales nucleares existentes y considerar nuevas instalaciones, junto con una expansión decidida de la solar y la eólica. Puede aprender de regiones cercanas: en los estados estadounidenses de Nuevo Hampshire y Connecticut, la nuclear genera alrededor del 52 % y el 36 % de la electricidad, respectivamente, frente al 17 % del consumo neoyorquino. Francia, con un 67 % de generación nuclear, ofrece otra referencia de despliegue a gran escala. Para la solar y la eólica, el estado estadounidense de Maine resulta especialmente pertinente por su ubicación en el noreste: cada tecnología aporta allí alrededor del 18 % de la generación eléctrica. Estos ejemplos pueden orientar políticas que faciliten inversiones, conexiones a la red y una expansión sostenida de la electricidad baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
Entre 2024 y 2026, la evolución de las fuentes bajas en carbono fue desigual. En 2024, la generación eólica aumentó 1,2 TWh respecto al año anterior, mientras que la hidroeléctrica y la nuclear disminuyeron 0,5 TWh cada una. En 2025, la nuclear recuperó 1,3 TWh y la eólica añadió 0,9 TWh, avances positivos que coincidieron con una caída hidroeléctrica de 2,2 TWh. En 2026, las tres retrocedieron: la nuclear perdió 0,8 TWh, la hidroeléctrica 0,4 TWh y la eólica 0,3 TWh. Los biocombustibles permanecieron estables en 2024 y bajaron 0,1 TWh en cada uno de los dos años siguientes. En conjunto, estos retrocesos de generación limpia son preocupantes y refuerzan la necesidad de recuperar el crecimiento mediante más capacidad nuclear, solar y eólica.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.






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