En Nueva York, el consumo de electricidad en el año 2025 muestra un balance interesante entre fuentes de energía baja en carbono y combustibles fósiles. Un poco menos de la mitad de la electricidad proviene de fuentes bajas en carbono, como la nuclear (casi un quinto) y la energía hidroeléctrica (algo más de un sexto). La energía eólica y solar, aunque son menos significativas, contribuyen con casi un 11% en conjunto. Por otro lado, aproximadamente un 39% de la electricidad se genera a partir de combustibles fósiles, principalmente gas, mientras que casi una sexta parte de la electricidad proviene de importaciones netas.
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¿Está creciendo la electricidad en Nueva York?
Es evidente que el consumo de electricidad en Nueva York está en aumento. En promedio, cada persona consumió 8,248 kWh durante el 2025, lo que significa un incremento de 436 kWh por persona en comparación con el récord del año anterior. En paralelo, la generación de electricidad baja en carbono también ha crecido, alcanzando 3,685 kWh por persona en 2025, lo que supone un aumento de 167 kWh por persona respecto al 2024. Estos incrementos reflejan un alentador avance hacia una mayor adopción de energías limpias en el estado.
Sugerencias
Para mejorar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Nueva York debería considerar ampliar su capacidad nuclear, que ya constituye una parte significativa de su producción. Inspirarse en el modelo de Francia, donde el 67% de la electricidad proviene de fuentes nucleares, podría ser beneficioso. Además, seguir el ejemplo de Dinamarca e Iowa, donde la energía eólica representa entre el 58% y 60%, subraya el potencial de Nueva York para ampliar sus capacidades eólicas y solares. Asimismo, estados como Nevada y California, que han alcanzado niveles destacados en generación solar, ofrecen modelos sólidos de cómo integrar con éxito la energía solar a gran escala.
Historia
Históricamente, la producción de electricidad baja en carbono en Nueva York ha experimentado fluctuaciones notables. En 2024, a pesar de ciertos descensos en la energía hidroeléctrica y nuclear, hubo un crecimiento en la energía eólica. El 2025 trajo un destacado aumento en la energía nuclear y eólica, aunque se observó una fuerte disminución en la generación hidroeléctrica. Este patrón sugiere una necesidad crítica de reforzar y mejorar las infraestructuras existentes, particularmente en lo que respecta a la energía nuclear, dada su capacidad para proporcionar una fuente confiable y limpia de electricidad. Este enfoque no solo contribuiría a un suministro más sostenible, sino que también ayudaría a reducir las emisiones dañinas asociadas con los combustibles fósiles.








